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viernes, 19 de septiembre de 2025

Excursión X534: El Cojón de Pacheco y Colmillo del Diablo desde La Pradera de Navalhorno

FICHA TÉCNICA
Inicio: La Pradera de Valdehorno
Final: La Pradera de Valdehorno
Tiempo: x a x horas
Distancia: xx Km
Desnivel [+]: xxx m
Desnivel [--]: xxx m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas/Agua: Sí/Sí
Ciclable: Sí
Valoración: 4
Participantes: 5

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta



PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta



TRACK
Track de la ruta (archivo gpx)

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

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RESUMEN


lunes, 25 de agosto de 2025

Excursión X531: Vuelta a La Granja y a la Pradera de Navalhorno

FICHA
 TÉCNICA
Inicio: San Ildelfonso
Final: San Ildelfonso
Tiempo: 4 a 5 horas
Distancia: 16,6 Km
Desnivel [+]: 313 m
Desnivel [--]: 313 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas/Agua: Sí/Sí
Ciclable: Sí
Valoración: 4,5
Participantes: 7

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta



















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













TRACK
Track de la ruta (archivo gpx)

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN RELIVE
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RESUMEN
Hoy 25 de agosto en la Granja de San Ildefonso celebran San Luis, patrón del municipio y por tal motivo encienden por la tarde 7 fuentes de los bellos jardines del Palacio.

Las otras fechas en que también se muestran estas fuentes son el 30 de mayo (San Fernando) y el 25 de julio (Santiago Apóstol).

Aunque el evento es gratuito, hay que sacar entradas, se disponen 5000 para este fin, por eso antes de las 10:00h, que es cuando abrían las taquillas, ya estábamos haciendo cola para obtenerlas y así poder comenzar la ruta que había preparado para pasar la mañana.

Daban hasta 5 entradas por persona, lo que aprovechamos para sacar también a otros compañeros que no iban a caminar, pero sí ver las fuentes.

Con las entradas en la mano, iniciamos la marcha descendiendo por la explanada del Palacio, realzado por dos torreones y en medio la Colegiala, franqueada por las dos secuoyas gigantes conocidas como el Rey y la Reina, plantadas sobre 1856 y cuentan con una altura de 42 metros, acompañadas por un cedro del Líbano también de gran altura. La perspectiva que se ofrece a la vista desde estos jardines es bellísima.

Nos dirigimos a la Plaza de los Dolores, presidida por su emblemática iglesia, con sus dos pequeñas torres laterales, donación de Isabel de Farnesio en 1764 a la Hermandad de los Dolores.

Se acabó en 1767. Templo barroco muy sobrio. Conserva en su interior la imagen de la patrona, la Virgen de los Dolores, realizada por el gran escultor Luis Salvador Carmona. La plaza estaba muy animada por los preparativos de las fiestas.

Tras cruzar la plaza, pasamos junto a la antigua iglesia de Pío XII, también llamada Iglesia del Convento o de Santa Isabel (siglo XVIII), con elementos propios del estilo neogótico, reconvertida en La Farm Studio, un espacio creado para desarrollar eventos particulares y de empresa.

Al poco, nos desviamos a la derecha para acercarnos a ver la cúpula del pozo de nieve. Fue construido en 1736 por encargo real para abastecer al pueblo, que se creaba entonces, fue sufragado por los vecinos con un impuesto especial.

Se rehabilitó en el 2011 como equipamiento cultural, dejando ver el pavimento originario de losas de barro, cubierto ahora por un suelo de cristal, y las paredes de piedra con una profundidad de más de ocho metros y una cúpula de cristal, que emula una gigantesca bola de nieve.

Al alcanzar la Plaza de Toros, continuamos por el sombreado paseo del Molinillo, junto a la tapia de los jardines para, dejando a la izquierda la urbanización Seo de Urgel, ascender por la empinada pista por la ancha pista de la cañada del Puente de las Merinas, que paralela al muro de los Jardines del Palacio, serpentea hasta alcanzar El Esquinazo, donde el muro gira 90º.

Durante la subida pasamos junto a la fuente Fría, unos metros alejada de la pista, a nuestra izquierda, y la de los Helechos, junto a la pista, también a la izquierda. Ambas con un hilo de agua saliendo de sus caños.

Al llegar a lo alto, en una pronunciada curva, dejamos la pista y nos desviamos a la derecha, pasamos un portón y a los pocos metros nos acercamos a ver la fuente del Esquinazo, de la que apenas salía agua.

Un poco más abajo, unas rocas proporcionan un excelente mirador con amplias panorámicas de la Granja y su entorno, en ellas nos hicimos la foto de grupo.

Mi idea era descender junto a la tapia hasta la fuente de la Plata, pero Carlos R propuso acercarnos mejor a ver la Cabaña del Pastor y evitar así la pronunciada bajada que hay por el sendero de la tapia.

Algo escondida, la cabaña ofrece un posible cobijo en caso de inclemencias, cuenta con una buena techumbre,  bancos y una mesa. Explorado el lugar, regresamos sobre nuestros pasos hasta dar de nuevo con el sendero que desciende al encuentro del arroyo Morete, no sin antes desviarnos a la derecha a ver la fuente de la Estrella, con agua, y un banco de madera situado en la vereda.

Una vez alcanzado el puente de madera sobre el arroyo Morete contemplamos un pino con un Cristo en su tronco con la inscripción "Yo soy, el camino, la verdad y la Vida".

Dejando de lado la Senda de los Carneros, continuamos de frente por un bonito sendero que pronto alcanza el Rincón del Abuelo, junto al puente de madera que cruza el arroyo de los Carneros, idílico lugar con el encanto del agua saltando entre las rocas bajo la sombra de los pinos.

Continuamos por el sendero, dejando el desvío que baja al encuentro de la fuente de la Plata a la derecha, hasta alcanzar el Camino forestal Majalapena, que enseguida abandonamos para continuar por un sendero junto a una acequia seca en la Tolla de los Guindos, que va a dar al arroyo de los Neveros y enseguida, al arroyo de la Chorranca, éste último con plataforma de madera que facilita su paso.

El fresquito de la mañana dio paso, con el sol, a algo más de calor, lo que unido a que ya pasaban las 12h, la pregunta que se hacían todos era ¿cuándo paramos para tomar el tentempié? y mi respuesta: ya falta poco para llegar a la Cueva del Monje, ahí pararemos.

Y efectivamente, al poco, tras alcanzar la pista que pasa junto a ella, enseguida nos desviamos para postrarnos bajo esta impresiónate roca, que a algunos le recuerda a un dolmen y a mi la boca de un tiburón.

Junto a este lugar de leyenda, a la sombra de unos pinos nos tomamos la fruta, frutos secos habituales, más unos bollos preñados de chorizo que Carlos R había comprado en la Granja y que estaban deliciosos.

Tras el descanso, continuamos por el sendero que frente a la cueva desciende hacia la fuente de los Guardas de la Cueva del Monje, con un caño del que botaba más agua de la esperada. El bonito sendero, plagado de helechos dorados por el sol, entronca con la pista que sube a la Cueva del Monje y acaba en el arroyo de Peñalara.

La mayoría lo cruzamos por el puente de madera que facilita su vadeo y, al poco, giramos a la derecha para continuar por una pista que cruza el arroyo del Prado y llega al Prado de Vega, pelada pradera, cruce de caminos, donde el sol se hacia ya notar.

Continuamos por la pista que sale en dirección sur, para al poco dejarlo por un sendero, a nuestra derecha, que cruza el arroyo del Miedo, y que al estar seco no parecía tener un nombre muy apropiado.

El sendero acaba en la carretera CL-601 que baja del Puerto de Navacerrada a la Granja. Con cuidado la cruzamos para alcanzar enseguida el aparcamiento del área recreativa de Los Asientos.

Aquí el calor era ya manifiesto y andábamos buscando las sombras de los árboles para evitar acalorarnos aún más. Por eso ahora la pregunta era: ¿cuándo vamos a llegar a la presilla para refrescarnos?. No faltaba mucho, pero es verdad que al tener el agua del Eresma tan cerca y no poder refrescarnos, impacientaba el ánimo un poco.

Tras la Vuelta de los Perales, pasamos por la curiosa fuente de Máximo y enseguida llegamos al puente de madera sobre el arroyo de Peñalara, bajo el Acueducto de Valsaín y el Puente de los Canales, que no es romano, como parece, sino que fue levantado en el siglo XVI bajo la dirección de Luis de Vega para llevar el agua al Palacio de Valsaín.

Frente al acueducto, un portón, da paso a una pradera junto al río Eresma y a la fuente del Cañito de San Pedro, que estaba completamente seca.

En la refrescante pradera, viendo nadar a los patos, paramos a dar cuenta de los bocadillos. Algunos, antes preferimos refrescarnos en la heladas aguas de la cercana Presilla de los Canales.

Tras el largo descanso, continuamos el camino, volviendo sobre nuestros pasos, para enlazar con el Camino de la Máquina, que nos deja en las primeras casas de la Pradera de Navalhorno. Pasamos junto a la casa de nuestra amiga Rosana, cruzamos la carretera CL-601 y callejeando buscamos la serrería que da paso al Sendero de los Reales Sitios.

Como el sol caía de plano, pocas sombras teníamos para mitigarlo entre los pinos y los robles, por eso aligeramos el paso, cruzamos el puente Negro sobre arroyo de la Chorranca y al poco el puente Blanco sobre arroyo del Rastrillo.

La pista asfaltada nos deja ante la Puerta de Cossio, situada justo detrás de la fuente Baños de Diana, hoy en día cerrada.

Bajamos un poco, y al poco nos desviamos a la derecha por un pequeño sendero que bordea la tapia de los Jardines, evitando así pasar cerca de la carretera. 

Continuamos por el Paseo de la Faisanera hasta llegar a la puerta principal de entrada a la explanada del Palacio.

En la terraza del bar la Chata descansamos un rato mientras nos tomábamos algo, antes de iniciar el segundo objetivo del día, contemplar el sucesivo encendido de las fuentes: La Selva, Neptuno y Apolo, el Canastillo, Ocho Calles, las Ranas, Baños de Diana y la Fama.

Con ello dimos por terminada esta larga y agotadora jornada, pero llena de alicientes, que bien merece 4,5 estrellas.
Paco Nieto

lunes, 12 de octubre de 2020

Excursión X237: Paseo por el Eresma desde Boca del Asno

FICHA TÉCNICA

Inicio: Boca del Asno
Final: Boca de Asno
Tiempo: 2 a 3 horas
Distancia: 8,7 Km 
Desnivel [+]: 181 m 
Desnivel [--]: 181 m
Tipo: Circular
Dificultad: Baja
Pozas y agua: Sí
Ciclable: Sí
Valoración: 4
Participantes: 5

MAPAS
* Mapas de localización y 3D de la ruta


















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta












TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
* Mapa 3D (archivo kmz)

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RESUMEN
Para disfrutar de la festividad del 12 de Octubre, nos acercamos al siempre gratificante valle del Eresma, con idea de dar un paseo por su bella ribera, comer en la Granja de San Ildefonso y visitar los jardines del Palacio.

Aparcamos junto al área recreativa de Boca del Asno. Enseguida buscamos el murmullo del agua que a poco de cruzar el puente de madera se precipita con brío a través de la angostura que da nombre a este bello lugar.

Sin entretenernos en contemplar tan placentero espectáculo, echamos a andar hacia el espléndido pinar por la margen izquierda del río, que llevaba más agua de la esperada para esta época del año.

Con la ayuda de unas piedras, vadeamos el arroyo del Tesoro, enigmático nombre para este afluente del Eresma que nace a los pies del cerro de la Camorca y con escaso caudal por efecto del recién superado estiaje.

Poco más arriba, el río se encajona entre enormes rocas de granito plagadas de musgo, formando una pequeña hoz de singular belleza, para mí uno de los rincones más bellos del valle y el que más fotos se llevó.

Pasada la estrecha angostura, se hacen más evidentes los vestigios del acondicionamiento de este río como pesquerías reales, que mandó realizar, entre 1767-1769, el Rey Carlos III, un amante de la caza, de la pesca y de la naturaleza en general, lo que le llevó en 1761 a comprar a los segovianos el bosque de Valsaín, para disfrutar en exclusiva de la pesca, procediendo posteriormente a allanar en forma de aceras las orillas del Eresma. Además del camino, el monarca dotó a este tramo del río, de escaleras, represas y saltos de agua encaminados a oxigenar el agua.

Se trata de un singular recorrido de unos 10 kilómetros, aproximadamente, entre el puente de la Cantina y el puente de Segovia o puente de Santa Cecilia, que nosotros estamos recorriendo en su tramo final.

Pasamos junto al puente de madera de los Vadillos, y sin cruzarlo, continuamos río arriba hasta alcanzar la desembocadura del arroyo del Telégrafo, por el que seguimos, sin cruzarlo. Un poco más adelante una gran roca a nuestra derecha nos indica que hemos alcanzado la mítica poza de los Baños de Venus, donde en otras ocasiones nos hemos dado unos refrescante chapuzones.

Tras tomar un pequeño refrigerio junto a la poza y la fuente que hay unos metros más arriba, continuamos el ascenso del arroyo, hollando veredas de pescadores, inicialmente por la margen izquierda del cauce por el que circula el agua, para pasar a la contraria por un puente de madera, poco después de cruzar el arroyo de las Pamplinas, otro nombre curioso.

Enseguida alcanzamos la pista asfaltada, justo antes de cruzar el arroyo del Telégrafo y el de Minguete, que se unen en este punto, donde hicimos una breve parada.

Regresamos sobre nuestros pasos para seguir por la pista en dirección al puente de la Cantina, con ligerísimas subidas y bajadas, la pista traza suaves curvas que se adaptan a un terreno de pie de monte recubierto por el más vigoroso pinar del Guadarrama.

Formado íntegramente por pino silvestre, el rey de los pinos ibéricos, se trata de un monte publico, rigurosa y sabiamente explotado desde hace siglos por los madereros de Valsaín.

Esta pista también es punto de paso de una variante del GR10, señalizado como GR-10.1 con marcas blancas y rojas, que se dirige hacia la fuente de la Reina, donde enlaza con el Camino de Santiago.

Pasada una portilla, llegamos al puente de la Cantina, de arco único de medio punto, fue construido en la misma época que el camino trazado por Juan de Villanueva, en 1778, por orden de Carlos III para unir la Corte con el palacio de San Ildefonso; terminado bajo el reinado de Carlos IV.

Por él, bajaban los espectaculares carros cargados con grandes cubas de vino de Navalcarnero y Arganda, parando a descansar en la venta de la Cantina camino de La Granja y Segovia.

Cruzamos el cinematográfico puente, escenario de la mítica película La Caída del Imperio Romano, el mismo que, afortunadamente, sólo voló Hemingway en las páginas de su Por quién doblan las campanas. Al otro lado del puente nos esperaban las frescas aguas que manan de la no menos histórica Fuente de la Canaleja.

Tras una breve parada para las fotos, regresamos sobre nuestros pasos volviendo a pasar por la portilla, para poco después descender por una senda que poco a poco se va acercando al río. De nuevo en la margen izquierda del Eresma, proseguimos el agradable paseo junto a su orilla.

Sin trazas aún de la plataforma de pesquerías, el camino se mete bajo una enorme roca, que recuerda a los muchos pasos que hay en La Pedriza de estas características.

Aguas abajo, llegamos a un puente de madera que le cruza, justo en la desembocadura del arroyo del Telégrafo, cambiando así a la margen derecha del río. Aquí, el río forma un remanso a los pies de una enorme roca musgosa que no hubo manera de mover, por más empeño que pusieron nuestras chicas.

Pegados al río le acompañamos en su descenso, vadeando el arroyo del Retamar y Camaliebre hasta llegar de nuevo a la Boca del Asno, dando así por finalizado el agradable paseo por las Pesquerías Reales y sus míticos pinares.

En la terrada del restaurante Segovia, unos judiones y un excelente cochinillo, como manda la tradición, nos elevó el ánimo y nos dio fuerzas para acabar la tarde perdiéndonos por los jardines, estanques  y fuentes, muchas en proceso de reparación, del Palacio de la Granja.

Sus alineados y dorados bosques nos ofrecieron un preludio de lo bonito que se pone en otoño, cuando el verde da paso al ocre y al oro. Por todo ello, esta excursión se hizo merecedora de 4 estrellas.
Paco Nieto

lunes, 22 de junio de 2020

Excursión X227: La Camorca desde Boca del Asno

FICHA TÉCNICA
Inicio: Boca del Asno. Valsaín
Final: Boca del Asno. Valsaín
Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia: 14,7 Km 
Desnivel [+]: 682 m 
Desnivel [--]: 682 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas/Agua: Sí/Sí
Ciclable: No
Valoración: 4
Participantes: 8

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta



















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














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PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
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RESUMEN
Buscando una ruta menos calurosa que la anterior del grupo, nos acercamos a Boca del Asno, toda una garantía contra las altas temperaturas, con el propósito de buscar también algo de viento fresco en la cumbre del Cerro de la Camorca.

Desde el aparcamiento del área recreativa, de momento con pocos coches, buscamos el puente de madera que cruza el río Eresma, a pocos metros de su famosa poza, para iniciar desde allí, en dirección sur, el remonte de su orilla izquierda.

A la sombra de los pinos, como dice la canción, y con la relajante visión del chapoteo del agua, se andaba muy bien y pronto llegamos al primer puente de madera que se encuentra junto al sendero, después de haber cruzado los arroyos de las Cárcabas y del Tesoro, ambos con muy poca agua.

Continuamos hasta el siguiente puente, o mejor dicho, dos. Uno sobre el río Eresma y el otro, a pocos metros, sobre el arroyo del Telégrafo. Momento en que dejamos el Eresma para continuar por la senda que remonta el arroyo que nace cerca del cerro donde estuvo instalada una torre del telégrafo óptico de la línea Madrid-Irún, a mediados del sigo XIX.

Enseguida pasamos junto a la famosa poza conocida como Baños de Venus, donde tantas veces nos hemos zambullido más de uno. Un poco más adelante, pasamos, casi sin darnos cuenta, el arroyo de las Pamplinas y, por un puente de madera, el del Telégrafo, llegando así, unos metros más adelante, a la carretera que baja del puerto de la Fuenfría, reconvertida en pista forestal, coincidente con el GR-10.4.

En suave ascenso, girando progresivamente hacia el oeste, cruzamos por puentes el arroyo del Telégrafo, el de Minguete y el de Casarás, llegado a la Fuente de la Reina, donde paramos a descansar tomar el tentempié de media mañana, junto al agua fresca y clara como un espejo del estanque adyacente.

Repuestas las fuerzas, iniciamos la subida a La Camorca, pasando por la Pradera de la Venta, cuyos restos vimos a lo lejos, y la Majada del Escorial, punto donde la senda se empina, afortunadamente ya cerca de la cima, que con sus 1.814 metros de altura, ofrece imponentes vistas de Segovia, Cerro Matabueyes y La Atalaya, la Bola del Mundo, Siete Picos, el Montón de Trigo, la Pinareja y la Peña del Oso, en la cuerda de la Mujer Muerta.

Visitamos el refugio, preparado con leña para cualquier inclemencia, y la azotea-mirador del puesto de vigilancia que caracteriza esta montaña. 

Tras el descanso, tocaba bajar por una pista, en dirección norte, al collado de la Loma de la Camorquilla, donde iniciamos un vertiginoso descenso hacia el río Eresma, sin senda alguna, guiados únicamente por el instinto y por la certeza de que se podía hacer, ya que algunos lo habían conseguido anteriormente.

Por la infernal pendiente, entre helechos verdes como nunca, alcanzamos el arroyo del Tesoro, al que seguimos por su orilla izquierda hasta su desembocadura en el río Eresma.

Antes, en una zona pantanosa, Jorge S, metió una pierna en el barro, para su desconsuelo hasta la rodilla, tanto, que le costó salir. Estaba deseando llegar al agua para quitarse el lodo.

Un último esfuerzo siguiendo la orilla izquierda del río, ahora ya mucho más relajados, nos llevó de nuevo a la Boca del Asno, en cuya área recreativa, en una de las pocas mesas de madera que estaba libre a la sombra, dimos cuenta de los bocadillos, sin cerveza fresca porque el kiosco estaba cerrado.

Una pequeña siesta mientras los demás terminaban, puso punto final a esta bonita y sombría excursión que se merece 4 estrellas.
Paco Nieto

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