Inicio: Alto del León
Final: Alto del León
Tiempo: 4 a 5 horas
Distancia: 11,9 Km
Desnivel [+]: 576 m
Desnivel [--]: 576 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas/Agua: No/Sí
Ciclable: No
Valoración: 4,5
Participantes: 8
MAPAS
* Mapas de localización y 3D de la ruta
PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta
TRACK
* Track de la ruta (archivo gpx)
PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
RESUMEN
Ruta circular desde el Alto del León con historia, magníficas panorámicas y densos pinares por la Sierra de Guadarrama.
La mañana comenzó en el Alto del León o Puerto de Guadarrama, donde nos reunimos los ocho participantes que íbamos a compartir esta jornada de senderismo por uno de los rincones más interesantes de la Sierra de Guadarrama.
Tras los saludos de rigor y los preparativos habituales, echamos a andar por la antigua carretera de Peguerinos, disfrutando desde el primer momento del ambiente serrano y de un cielo adornado con nubes blancas y una temperatura ideal para caminar.
Poco después pasamos junto a las antenas del Ejército del Aire y por varias cruces que anuncian la riqueza histórica de esta zona.
Llegados a un portón, nos desviamos a la derecha para continuar por el GR-10, iniciando una subida progresiva hacia La Cerca.
Durante este tramo nos acercamos al conocido Árbol de los Mil Abrazos, una visita que nos impactó. Aquel ejemplar tan querido por senderistas y montañeros se encuentra ya seco, partido y caído sobre el terreno, una imagen que nos llenó de tristeza al comprobar el paso inexorable del tiempo sobre uno de los árboles más emblemáticos de la sierra, curtido en mil batallas contra el viento y la nieve de tantos duros inviernos a los que sobrevivió hasta este año.
Continuamos hasta el Cerro Piñonero, donde abandonamos momentáneamente el itinerario principal para visitar el llamado Búnker de la Gamonosa, utilizado como observatorio durante la Guerra Civil. Su peculiar aspecto, con una escotilla que recuerda la de un submarino, despertó la curiosidad de todos los participantes. Es una pena que hayan quitado la escalera interior que accedía a la escotilla.
Tras la visita, retomamos el GR-10 en dirección al Collado de la Gasca, al que llegamos tras un agradable descenso.
El plan inicial consistía en continuar por la carretera de Peguerinos para evitar la subida a Cabeza de Líjar. Sin embargo, varios participantes propusieron ampliar la ruta y acercarnos hasta esta emblemática cumbre.
La sugerencia fue bien recibida y, siguiendo nuevamente el GR-10, ascendimos hasta los 1.823 metros que alcanza Cabeza de Líjar, coronada por su característico mirador circular y un vértice geodésico. Las amplias vistas sobre la Sierra de Guadarrama y las tierras de Ávila y Segovia justificaron sobradamente el esfuerzo adicional. Allí realizamos las tradicionales fotografías de grupo antes de iniciar el descenso.
Bajamos hacia el Collado de la Mina, también conocido como Collado de la Cierva, no sin antes detenernos en el búnker situado bajo la plataforma del mirador. Una vez que nos tomamos un tentempié en el collado, nos acercamos a contemplar la antigua mina de wolframio (tungsteno), vestigio de una actividad minera que tuvo gran importancia durante el siglo pasado. Consta de una pequeña explotación a cielo abierto y un complejo de galerías subterráneas, normalmente encharcadas, con un desarrollo total de unos 248 metros.
Desde allí continuamos hacia el sur por una preciosa senda entre pinos. En este tramo Carlos se aventuró a buscar una fuente que figuraba en sus referencias, aunque finalmente no consiguió localizarla. El camino nos condujo hasta Matalachina y posteriormente descendimos por una serie de pronunciadas zetas que facilitaron la bajada. Aún así, la pendiente exigió atención y esfuerzo hasta alcanzar la loma del Cerro del Cebo.
Ya orientados hacia el norte, atravesamos el entorno del arroyo de los Álamos Blancos y, tras una fuerte subida, nos desviamos para visitar los fortines del Cerro de los Álamos Blancos. Allí pudimos observar diversos restos defensivos de la Guerra Civil, entre ellos nidos de ametralladoras y otras fortificaciones que evocan un pasado que todavía permanece muy presente en estas montañas.
La ruta continuó hacia el norte, hasta alcanzar uno de los lugares más bellos de la jornada: el Pino Albar y la fuente con pilón de la Pinosilla.
Este magnífico ejemplar, catalogado como árbol singular número 143 de la Comunidad de Madrid, destaca tanto por su porte como por el agradable entorno que lo rodea.
Ha soportado más de 200 años de incendios, rayos, plagas y hachazos. Es uno de los Pinus sylvestris más viejos de Madrid, mide 21 metros de alto, tiene 22 metros de diámetro de copa y 3,85 de perímetro en la base del tronco, lo que no está nada mal para un individuo de esta estilizada especie. Para rodearlo necesitamos los brazos de tres de nosotros. Pero más que su edad o su tamaño, nos maravilló su emplazamiento: una recóndita pradera situada a 1.460 metros de altura en la solana de Cabeza Líjar.
Prosiguiendo nuestro recorrido, atravesamos la pradera del Asiento del Roble y descendimos hasta el arroyo de la Chorrea. Desde allí afrontamos una subida sostenida que nos llevó hasta el conocido Camino del Vía Crucis, por la que fue la carretera de Peguerinos, hoy día convertida en pista forestal. Conserva numerosas cruces distribuidas a ambos lados del recorrido; algunas permanecen erguidas mientras que otras aparecen caídas o deterioradas por el paso de los años.
Alcanzamos la Fuente de las Hondillas, donde hicimos una nueva parada para descansar y realizar algunas fotografías en tan bello paraje.
Después continuamos observando más cruces y un último búnker situado ya muy cerca del Alto del León.
Finalmente regresamos al punto de partida tras una jornada completa en la que combinamos naturaleza, historia, patrimonio y magníficos paisajes serranos. Como no podía ser de otra manera, pusimos el broche final compartiendo una agradable comida en el restaurante Alto del León, comentando las anécdotas del día y recordando los mejores momentos de una ruta que, sin duda, dejó un magnífico sabor de boca a todos los participantes.
Le otorgo 4,5 estrella a esta estupenda ruta.
Paco Nieto

















































