Mostrando entradas con la etiqueta Collado Ventoso. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Collado Ventoso. Mostrar todas las entradas

lunes, 21 de junio de 2021

Excursión X291: Del Puerto de Navacerrada a las Dehesas de Cercedilla

FICHA
 TÉCNICA
Inicio: Puerto de Navacerrada
Final: Dehesas de Cercedilla
Tiempo: 4 a 5 horas
Distancia: 10,4 Km
Desnivel [+]:  277 m
Desnivel [--]: 753 m
Tipo: Sólo ida
Dificultad: Baja
Pozas y agua: Sí
Ciclable: Sí
Valoración: 4
Participantes: 5

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta
















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK
Track de la ruta (archivo gpx) 

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH 
* Mapa 3D (archivo kmz)

RUTA EN WIKILOC
Ver esta ruta en Wikiloc

RUTA EN RELIVE
Ver esta ruta en Relive

RESUMEN
Es muy raro que hagamos rutas lineales, en esta ocasión el ambiente en el grupo es de vaguería total y además teníamos un lesionado en recuperación, por lo que decidimos hacer un descenso y, además, tranquilito. Esto nos obliga a llevar dos coches, primero nos acercamos a Majavilán donde dejamos un vehículo para continuar juntos en otro hasta Navacerrada.

Desde el aparcamiento del Puerto caminamos por la carretera asfaltada que lleva hasta la Residencia de los Cogorros y el inicio del camino Schmid. A pesar de ser finales de junio amanece un día algo frio y bastante nublado en muchos momentos.

Al llegar a los Cogorros nos planteamos no ir por el concurrido camino Schmid que tantas veces hemos recorrido y hacerlo por una de las sendas intermedias que discurren entre el camino y la cuerda de Siete Picos.

Decidimos tomar el segundo de los desvíos que nos encontramos a nuestra izquierda por lo que avanzamos por la senda que va entre la Senda Herreros (PR-8) a nuestra izquierda y abajo, a nuestra derecha el Camino Schmid. En el comienzo es un sendero bien marcado, dejará de serlo al acercarnos al Collado Ventoso. 

La senda, siempre en sombra, discurre durante todo el trayecto junto a la isolínea de los 1900 m pero la impresión al recorrerla es de que va en subida constante.

En el kilómetro 2 de nuestro recorrido cruzamos el arroyo del Telégrafo y, al poco de pasarlo, ya circulamos por la zona conocida como Umbría de Siete Picos, en la vertiente norte de los mismos.

A menudo nos encontramos árboles secos con formas llamativas que nos piden a gritos que les hagamos unas fotos, como siempre Jorge por delante tirando del grupo y, en la cola Emilio, Teresa y yo que vamos algo mas lentos. No tardamos mucho en llegar al Collado Ventoso (1.5 horas para 4.5 Km).

Debatimos sobre subir al Cerro Ventoso, pero al final, optamos por ir al Puerto de la Fuenfría por una senda medio perdida que hay que tomar, bajando por el Camino Schmid, a la derecha a 500 m aproximadamente del Collado. 

Este sendero discurre por encima de la Carretera de la República por las zonas conocidas como El Lanchazo y La Calva y termina en la Carretera citada 200 metros antes de llegar al Puerto y con preciosas vistas del valle y del Majalasna.

Llegamos al puerto sobre las 12:30 y es allí donde paramos para beber y comer algo mientras nos deleitábamos con las panorámicas del Montón de Trigo y el Valle de la Fuenfría, que entre nubes, nos ofrecía unas excelentes vistas. 

La bajada decidimos hacerla por el Camino Viejo de Segovia que recorrí no hace muchos años por primera vez con Enrique Peso (mejórate) y es uno de los que más me gustan para subir al puerto, si es con nieve mejor.

Descendimos cómodamente, a pesar de lo deteriorado que está en alguna zona el camino. 

Nada más empezar, cruzamos el arroyo de la Fuenfría, poco después otro, sin nombre, que alimenta el anterior aguas abajo y llegamos enseguida a la bonita fuente de los Acebos, situada junto a una pasarela de madera (hay otra fuente con el mismo nombre en el mismo valle en el nacimiento del río Pradillo, cerca de la Senda Herreros).

Seguimos bajando y pasamos el regajo de la Peña y el arroyo de la Barranca, dejamos a nuestra derecha la senda que sube al Collado de Marichiva y, en unos minutos, llegamos al aparcamiento de Majavilán.

En coche hasta el Puerto de Navacerrada donde nos tomamos las preceptivas cervezas y nos vamos a comer a casita que, en esta ocasión, tenemos tiempo de sobra.

Diez kilómetros bien cómodos, en buena compañía, incluido Emilio que no es tan habitual. Se merece una calificación de 4 estrellas.
José Luis Molero

lunes, 14 de diciembre de 2020

Excursión X252: La Fuenfría por el Majalasna y Cerro Ventoso

FICHA TÉCNICA
Inicio: Majavilán. Las Dehesas de Cercedilla
Final: Majavilán. Las Dehesas de Cercedilla
Tiempo: 4 a 5 horas
Distancia: 12 Km 
Desnivel [+]: 711 m 
Desnivel [--]: 711 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas y agua: Sí
Ciclable: No
Valoración: 4
Participantes: 4

MAPAS
* Mapas de localización y 3D de la ruta



















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN WIKILOC

RUTA EN RELIVE
Ver esta ruta en Relive

RESUMEN
Animados por la preciosa y nevada excursión que hicimos cinco días antes por los alrededores de Cabeza Mediana y, a pesar de la subida de temperaturas y las lluvias caídas, nos decidimos por ir al Valle de la Fuenfría en busca del manto blanco, al menos en las zonas altas. 

El menguado grupo partió del aparcamiento de Majavilán en dirección norte, nada más cruzar por el Puente del Descalzo tomamos una pista que, a nuestra derecha y tras pasar una cancela, inicia una suave subida en dirección E por una amplia y cómoda pista rodeados de altos pinos.

No vemos nieve por ningún lado (lamentablemente apenas veremos algún nevero en las zonas más altas de nuestro recorrido). Sin dejar esta pista cruzamos el Arroyo de la Fuenfría y unas decenas de metros después el arroyo de Los Acebos. Seguimos unos cientos de metros más y en el km 1.76 de nuestro recorrido la abandonamos tomando una senda en moderado ascenso y en dirección contraria.

Tras recorrer doscientos metros por la senda, la moderada subida se convierte en clara y duro ascenso, atravesando perpendicularmente las curvas de nivel pasamos de los 1540 m a los 1630 al tomar la Senda Victory en medio kilómetro y atravesando la Carretera de la República 140 m antes de llegar a la Victory.

En tranquila subida, en torno a los 1600 m ascendemos hacia la Pradera de Navarrulaque en dirección SE. Paramos un momento por el Refugio/abrigo de Navarrulaque y nos acercamos a ver el Reloj (de sol) de C.J. Cela. 

En este punto se despide de nosotros Antonio y el resto del grupito tomamos la Senda de los Alevines en dirección NE, poco después del Km. 4 de la ruta pasamos el Arroyo del Polvillo y unas decenas de metros después la Piedra de la Prada.

La senda, en dirección N, se hace decididamente dura por la pendiente y nos deja ver los efectos del agua en la misma, a menudo se transforma en una especie de trinchera salpicada por grandes rocas descubiertas por la erosión. Dejamos atrás la Fuente de Jesús y poco después de llegar a los 1850 m de altitud tomamos dirección W camino de la Pradera del Majalasna.

Antes nos acercamos a un mirador natural deslucido por la poca visibilidad y pasamos junto al petroglifo del Buitre que está poco antes de la Fuente de Majalasna, donde hacemos la parada del ángelus y tras alimentarnos y beber algo retomamos la ruta continuando por la senda de los Alevines, tras superar la pradera, al comienzo de la bajada hacia el Collado Ventoso, hace unos años tuvimos que dar la vuelta por la cantidad de nieve que había y que a duras penas nos permitía avanzar. 

Hoy apenas vemos manto blanco, pasamos sin dificultad algunos tramos algo intrincados y llegamos sin demoras al Collado Ventoso, finalmente decidimos subir al Cerro a ver si arriba vemos algo de nieve, al poco comprobamos que no es así, encontramos viento, como casi siempre, pero apenas vemos nieve.

Durante la bajada hacia el Puerto de la Fuenfría pasamos con algo de dificultad algunas zonas de pequeños bloques y llegamos al Puerto. Un tanto decepcionados por la falta de nieve decidimos bajar lo más rápidamente posible por la Calzada Romana, cruzamos la Carretera de la República a la altura del Refugio de Peñalara y en un ratito el Puente del Descalzo. 

La comida la hacemos en los bancos situados junto a la Fuente de Majavilán y damos por concluida la ruta, que valoro con 4 estrellas.
José Luis Molero

FOTOS

lunes, 3 de febrero de 2020

Excursión X206: Integral de Siete Picos

FICHA TÉCNICA
Inicio: Puerto de Navacerrada
Final: Puerto de Navacerrada
Tiempo: 6 a 7 horas
Distancia: 12,2 Km 
Desnivel [+]: 615 m 
Desnivel [--]: 615 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas/Agua: No/Sí
Ciclable: No
Valoración: 4,5
Participantes: 7

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta

















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK
Track de la ruta (archivo gpx)

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
* Mapa 3D (archivo kmz)

RUTA EN WIKILOC
Ver esta ruta en Wikiloc

RESUMEN
El filósofo griego Heráclito afirmaba que ningún hombre puede cruzar el mismo río dos veces, porque ni el hombre ni el agua serán los mismos.

Por lo mismo, nunca un paisaje es el mismo, depende de si hace sol o está nublado, si está con nieve, con lluvia o con viento, si es verano o invierno, si el verde es el color predominante o los árboles están desnudos, por ello, una ruta, aunque transite por los mismos lugares, nunca será la misma.

Cuando realizas una ruta que ya has hecho en otras ocasiones, me pasa lo mismo que cuando ves varias veces una buena película, que por más que ya la hayas contemplado, siempre descubres algo nuevo.

Y eso me pasó en esta ocasión, que a pesar de caminar por terreno conquistado, me pareció muy diferente a otras ocasiones. También influye, no cabe duda, quién te acompaña. En los grupos, no siempre se recorre el camino con la misma gente y esto enriquece cada ruta, a la vez que la hace distinta.

Con todo esto en mente, y con la esperanza de volver a pisar nieve, nos planteamos recorrer la cresta de los Siete Picos con el propósito de subir a cada uno de ellos, en un día soleado de primavera adelantada.

Iniciamos la ruta en el Puerto de Navacerrada, después de tomarnos un café en Venta Arias. Nos dirigimos al aparcamiento de la Venta, muy concurrido por un grupo de niños y sus monitores, que les estaban aleccionando para hacer alguna excursión en busca de nieve.

Nada más salir del aparcamiento, dejamos la pista que desciende hacia Cercedilla para girar a la derecha e iniciar un empinado ascenso por una senda de fuerte pendiente, dificultada por estar cubierta de nieve dura.

A mitad del trayecto, nos sorprendió el que nos rebasara una larga fila de novicias, todas muy jóvenes y con el clásico hábito negro, aunque equipadas con calzado de montaña. Siguiendo sus pasos alcanzamos la pista de entrenamiento e inicio de la pista de El Bosque

Nos decepcionó ver tan poca nieve en la cumbre, cuando hace menos de una semana disfrutamos un un espeso manto cerca de aquí. Las altas temperaturas y la lluvia caída recientemente han acelerado el deshielo.

Nos dirigimos hacia el risco donde se alza la Virgen de las Nieves que, como era previsible, estaba copada por la novicias. Se ofrecieron a bajar si nosotros queríamos subir, les dijimos que no era necesario y nos conformamos con verla desde abajo.

Continuamos hacia el Cerro del Telégrafo, llamado así por haber estado ubicado en él la torre número 6 de la línea del telégrafo óptico Madrid-Irún. La línea estaba compuesta por 52 torres, vía Valladolid, Burgos, Vitoria, Tolosa y San Sebastián, y fue diseñada a mediados de 1800 por el ingeniero José María Mathé Aragua

Nos subimos a lo más alto de las rocas para contemplar las impresionantes vistas que desde este cerro se tiene de Peñalara, las Guarramillas, la Maliciosa y Cabezas de Hierro, además de todo el valle hacia Cercedilla. Pero aún fue más gratificante ver la cara de felicidad de la que hacia esta ruta por primera vez.

Proseguimos, en dirección suroeste, hacia la Pradera de Siete Picos, una despejada llanura alpina por la que se camina como flotando en el cielo. En su extremo más occidental, una gran roca indica el inicio de la Senda Herreros (PR-8), que esta vez no utilizaremos para el regreso.

Girando un poco a la derecha, cruzamos un bosquejo de pinos silvestres y en dirección oeste iniciamos el ascenso al primero de los picos, en realidad el séptimo, ya que se numeran de oeste a este. Seguimos los hitos de la empinada senda que en 900 metros nos hace subir 190.

Poco antes de llegar a la cima, los pinos desaparecen, dando paso a piornos y matorral de alta montaña. Al alcanzar la cresta, nuestra felicidad es máxima al alcanzar el cielo.

Enseguida unos pocos trepamos hasta los 2.138 metros donde está situado el vértice geodésico del que es el pico más alto de los siete, que recibe popularmente el nombre de pico de Somontano, en honor al miembro de la Sociedad Alpina Albino de Somontano quien, junto con Enrique Herreros, trazó el recorrido que se sigue al pie de los Siete Picos.

Esta montaña es la única desde cuya cima se puede ver al completo la Sierra de Guadarrama, la de Ayllón, gran parte de la llanura madrileña, la Sierra de Gredos y gran parte de la llanura segoviana.

Nos sorprendió contemplar un pequeño belén a los pies del vértice geodésico, una costumbre que se ha extendido a la mayoría de las cumbres de la sierra. Nada más descender, nos dimos un respiro para tomar el tentempié de media mañana antes de continuar en busca del resto de las cumbres.

Solo 150 metros nos separaban del siguiente pico, el Sexto, de 2121 metros de altura, al que llegamos tras acercarnos primero a ver una pequeña ventana situada al pie de los riscos del pico Somontano. Subimos a las rocas menos escarpadas y bordeamos el resto por la derecha.

La línea de cumbres describe una C orientada al sur, por ella continuamos, bordeando por la parte segoviana el Quinto pico, que tiene una altura de 2109 metros. Lo mismo hicimos con el cuarto, de 2097 metros de altura. Entre ambos contemplamos una gran roca en un equilibrio imposible.

Al llegar al Tercero, también de 2097 metros, nos desviamos para contemplar la Ventana del Diablo y pasar bajo ella, no sin antes hacernos cientos de fotos en tan emblemático lugar.

En el pequeño collado que hay entre el Segundo y tercer pico nace la senda que baja al Primero de ellos, el Majalasna, pero antes recorremos los escasos metros que nos separan del segundo para ascender a lo más alto de su bicéfala cima de 2093 metros de altura.

En ella encontramos a un chico haciendo volar a un pequeño dron. Con cierto temor por mi parte, me dejó pilotarlo, una agradable experiencia en la que pude comprobar lo sencillo que es manejarlo, al menos este modelo. En este enlace se puede ver el vídeo que grabó.

Agradeciéndole su ofrecimiento, continuamos nuestra ruta, regresamos al collado e iniciamos el descenso hacia el primero de los Siete Picos, separado de éste 650 metros en línea recta.

La senda se descuelga precipitadamente hacia la Pradera de Majalasna, salvando un desnivel de 170 metros en un kilómetro. A mitad de trayecto, nos reconforta ver el agua manando de una fuente acabada en un tubo casi a ras de tierra.

Alcanzamos un collado donde nos juntamos con la Senda de los Alevines que luego seguiríamos, y ascendemos al Majalasna, por una pared en la que un alto escalón añade un podo de dificultad a la escalada.

Desde su cumbre, situada a 1934 metros de altura, contemplamos la cresta que hemos recorrido, denominada durante gran parte de la Edad Media, como "La Sierra del Dragón" por la silueta de esta montaña, que se asemeja al dorso dentado de estos seres mitológicos tan del gusto de esa época.

Tras deleitarnos con las maravillosas vistas, descendemos con mucho cuidado por la escarpada pared y en la Pradera de Majalasna buscamos unas rocas donde tomarnos los bocadillos y descansar.

Una visita rápida a la fuente de Majalasna y los cercanos petroglifos del buitre pusieron fin a nuestra estancia en esta preciosa pradera surcada por arroyuelos que la mantienen encharcada en esta época.

Una foto de grupo y enfilamos la Senda de los Alevines (PR-7) en dirección al Collado Ventoso. Un paso bajo rocas y la fuente de los Alevines nos amenizaron el recorrido por esta entretenida y sinuosa senda, llamada así en honor de los jóvenes montañeros del Peñalara y otros clubes históricos del alpinismo madrileño, que discurre bajo el roquedo somero del segundo de los Siete Picos.

Por fin alcanzamos la encrucijada de caminos que es el Collado Ventoso, señalizada con dos grandes mojones de piedra, que merece la pena contemplar y desde el que se tienen las mejores vistas del Montón de Trigo.

Con dudas de si regresar por la pista de esquí de fondo o por el camino Schmid, finalmente nos decidimos por éste último que presumíamos nos iba a llevar menos tiempo.

Descendimos hasta el comienzo de la Senda de los Cospes, continuando por la vertiente septentrional de Siete Picos, la que da a Segovia, llamada Umbría de Siete Picos, sin apenas perder altura, jalonando este tramo, a la izquierda, la pradera de Navalusilla, el arroyo del Telégrafo y la pista de esquí El Bosque, como únicas referencias entre el denso pinar de Valsaín, siguiendo los pasos de Eduardo Schmid Weikan, el que fuera el socio n.º 13 de la Real Sociedad Española de Alpinismo Peñalara, quien en 1926 señalizó esta senda.

Conforme nos acercábamos al puerto de Navacerrada. el gentío aumentaba, atraídos por el buen día y el poder tocar la poca nieve que quedaba les hacia recorrer estos primeros kilómetros del camino. 

Llegados a Venta Arias, nos tomamos las cervezas de recompensa, por haber realizado una nueva ruta con excelente tiempo y compañía y que vino a demostrar lo comentado al principio, que aunque el recorrido sea idéntico, nunca se repite una ruta.

Por todo ello, esta excursión bien se merece 4,5 estrellas.
Paco Nieto

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Excursión X009: Circular por Siete Picos

FICHA TÉCNICA
Inicio: Puerto de Navacerrada
Final: 
Puerto de Navacerrada

Tiempo: 6 a 7 horas
Distancia:  11,4 Km
Desnivel [+]: 689 m
Desnivel [--]: 689 m
Tipo: Circular
Dificultad: Alta
Pozas/Agua: No/Sí
Ciclable: No
Valoración: 5
Participantes: 3

MAPAS
* Mapas de localización y 3D de la ruta





















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
* Mapa 3D (archivo kmz)

RUTA EN WIKILOC
Tras haber recorrido Siete Picos en la anterior excursión, siguiendo la cuerda de sus cumbres, pensaba que lo más dificil ya lo había hecho, no había reparado en que la sierra es empinada y tortuosa por la cara sur, la que mira a Madrid, mientras que la vertiente septentrional, la que da a Segovia, e incluso sus cimas, son mucho más asequibles. Así sucede en el Abantos, la Peñota o Peñalara, y el macizo de Siete Picos no iba a ser una excepción.

Así es que sin saber muy bien dónde me metía iniciamos esta ruta en el Puerto de Navacerrada, con bastante niebla, comenzando a andar por la carretera que va a la residencia de los Cogorros, pero que enseguida dejamos para remontar por una senda que sale a la izquierda, hacia la pista de esquí del Telégrafo y que está señalizada como PR-8.

Pronto ganamos altura por lo empinado de la pendiente, que se suaviza al alcanzar las proximidades del Cerro del Telégrafo, con algo de niebla contemplamos a lo lejos la Virgen situada en uno de los riscos.

En agradable paseo continuamos hasta la pradera de Siete Picos, donde comienza la Senda Herreros, que recorre la ladera de mediodía del macizo, y a la que se la conoce como Cóncavo de Siete Picos, Hoyo del Terradillo o Pozo de la Nieve, nombres todos que evocan el frío, el recogimiento y la hondura de la que hacen gala. La senda Herreros es una de las pocas que se aventuran por estos boscosos acantilados del sur.

Por ella nos precipitamos, casi literalmente, porque en poco más de un kilómetro, descendemos 250 metros, primero en dirección suroeste, entre imponentes pinos y vegetación, entre la que incluso encontramos algunas setas, y después buscando el noroeste, hasta alcanzar el punto más bajo de la ruta, el río del Pradillo, anunciado por un incremento de la vegetación, que se torna espesura de helechos y el rumor del agua de la fuente de los Acebos –nacimiento del río Pradillo–, así llamada por la presencia de varios árboles de esta especie que proliferó en los días más fríos del Guadarrama.

En esta curiosa fuente paramos a descansar y a recuperarnos, sobre todo yo, del dolor de rodillas y huesos anexos. Tras la tregua, amenizada por bellas vistas de Cercedilla y el Valle de la Fuenfría, continuamos, alcanzando enseguida el Camino de la Pata de la Cabra, para enseguida dejarlo para seguir una senda con círculos amarillos que asciende en dirección oeste hasta alcanzar la pradera de Majalasna.

En ella, rodeados de pinos en forma de bandera, doblados por los vientos, nos comimos el bocadillo tras ascender a los 1.934 metros del Pico de Majalasna, el primero de Siete Picos y el más bajito, un poco apartado del resto y con unas excepcionales vistas de medio Madrid y media sierra de Guadarrama, a las que las nubes le daban aún más fuerza.

El siguiente tramo tenía una primera parte de descenso y otra de subida, en dirección norte hasta alcanzar el Collado Ventoso, siguiendo la Senda de los Alevines, cuya historia se remonta al siglo pasado, la copio literalmente.

En 1876, Francisco Giner de los Ríos, que había probado la cárcel por apoyar a otro catedrático, que a su vez había sido desafiado a duelo y expedientado (en este orden) por dar una charla sobre las teorías de Darwin, decidió fundar un colegio de ideario apolítico y laico.

Entre las máximas de la flamante Institución Libre de Enseñanza: salir al campo con los chavales a estudiar en el libro abierto de la naturaleza. Parece mentira que, 125 años después, el inglés, la educación sexual y los ordenadores entren casi a diario en todas las aulas y, sin embargo, muchos chicos no salgan con sus maestros a la sierra más que un par de veces al año, las dos para jugar al burro.


Años después, en 1913, Bernaldo de Quirós y 11 amigos fundaban la Sociedad Peñalara, y en 1918 estrenaban refugio en el valle de la Fuenfría.

A nadie le extrañará, después de leer sus cariñosas palabras, que Constancio y compañía dedicaran a los 'peques' de la sociedad una de las más bellas sendas de la sierra, la Senda de los Alevines, que corre desde la pradera de Majalasna a la del Collado Ventoso por la escarpada ladera occidental del segundo de los Siete Picos, serpenteando entre viejos pinos y grandes bolos graníticos, casi como un juego.

Dejando a la izquierda el mogote granítico de Majalasna, continuamos por la sinuosa senda de los Alevines, llegando al poco a la fuente de los Alevines y, a continuación, a la siempre bella pradera del Collado Ventoso, con las mejores vistas del Montón de Trigo.

Junto a los postes indicativos que hay en esta recoleta pradera nos hicimos fotos, hacia abajo el Camino Schmid, que desciende hacia el fondo del valle de la Fuenfría, donde está el viejo refugio de Peñalara, uno de sus extremos, hacia el contrario el camino Schmid continua hasta el Puerto de Navacerrada, siguiendo el PR-5, por él seguimos.

Caminamos ahora por la vertiente septentrional de Siete Picos, la que da a Segovia, llamada Umbría de Siete Picos, sin apenas perder altura, jalonando este tramo la pradera de Navalusilla, el arroyo del Telégrafo y la pista de esquí El Bosque, como únicas referencias entre el denso pinar de Valsaín, siguiendo los pasos del Sr. Schmid. 

Por todo lo vivido y superado esta excursión alpina se merece 5 estrellas.
Paco Nieto

FOTOS