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martes, 19 de mayo de 2020

Excursión X218: Torrelodones por la tapia del Canto del Pico

FICHA TÉCNICA
Inicio: Torrelodones
Final: Torrelodones
Tiempo: 1 a 2 horas
Distancia: 6,3 Km 
Desnivel [+]: 165 m 
Desnivel [--]: 165 m
Tipo: Circular
Dificultad: Baja
Pozas y agua: Sí
Ciclable: No
Valoración: 3,5
Participantes: 1

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta


















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta















TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN WIKILOC

RESUMEN
Para mi séptima ruta en desconfinamiento fase 0 en Torrelodones decidí darme un paseo por la parte alta del Monte de los Ángeles, la que pega con la tapia del Palacio del Canto del Pico.

Partiendo de la plaza del Ayuntamiento de Torrelodones, me encaminé hacia la calle Real, en dirección a la carretera de Hoyo, renombrada en este tramo como Avenida Conde de las Almenas, título que ostentaba el primer propietario del Palacio del Canto del Pico, pasando junto a la que fue la posada Real, por servir de aposento de Felipe II, en el que fuera el Mesón de Francisco de Baños.

Dejé atrás el parque que hay junto a la biblioteca, en el que destaca al fondo el nuevo edificio, construido donde se ubicaba el bar Las Olivas, de atrevido y blanco diseño.

Al llegar a la rotonda del Dedo Gordo, continué por la carretera en dirección a Hoyo de Manzanares, pasando junto al restaurante El Pesca y, pasada la rotonda de los Olivos, me desvié a la izquierda para, cruzando el muro de piedra, internarme entre jaras y grandes rocas hacia la urbanización de Los Robles.

Seguía una senda de las muchas que hay por la zona hasta alcanzar la calle del Enebro, por la que continuamos, cruzando la Avenida de los Robles y la calle Álamo, que pronto dejé para proseguir por la calle Ólmo y Abeto, hasta llegar, en fuerte subida, al mirador de los Robles.

Desde allí la vista de pájaro que se tiene de Torrelodones es espectacular, tras la fotos de rigor, a seguir subiendo, en dirección norte, hasta toparnos con el objetivo de esta excursión, la tapia del Palacio del Pico, malograda casa-museo que vive sus horas más bajas, después de haber acumulado mucha historia reciente de España, que se derrumba poco a poco sin remedio para desesperación de todos.

Paralelos a la tapia de piedra continué caminando, siguiendo la desdibujada senda que recorre de este a oeste las lindes de la finca.

Pasé junto al depósito de agua, ya en desuso que linda con la tapia. Un poco más adelante, una enorme roca parece desafiar las leyes del equilibrio. Entre jaras, juncos y alguna encina, fui recorriendo el Monte de los Ángeles, que regalaba estupendas vistas de Torrelodones y, a lo lejos, los pueblos circundantes y la silueta de las cumbres de la Sierra de Guadarrama.

A cada rato, la intrigante silueta del palacio se mostraba, tan de cerca, que parecía que estaba más al otro lado de la tapia que de éste. Tras múltiples requiebros de la senda, que en algunos casos ni se percibe, llegué al mirador más cercano al Palacio, desde el que se aprecian las columnas que preceden la zona de la piscina, que como un monumento romano, dan cuenta del esplendor perdido tras el paso de los años.

Continué descendiendo hasta alcanzar el arroyo que nace a los pies del palacio y que lleva su nombre, aunque muchos le llaman arroyo del Piojo, para a continuación remontar entre grandes riscos por una senda que me llevó a un bonito mirador natural en pleno cerro de los Ángeles.

Como se echaba la hora permitida para el deporte, inicié el descenso en entretenido recorrido por un joven robledal fui perdiendo altura.

Al llegar a las charcas del Loco, que estaban llenas de agua, a rebosar, continué paralelo al arroyo por la amplio camino, que en dirección sur nos acercaba al pueblo, del que me alejé un poco para visitar el único ejemplar de mesto conocido en el municipio.

Crucé el arroyo por detrás de la urbanizaciones y continué por el parque de Flor de Lis y por a plaza del Arca del Agua regresé al Ayuntamiento, dando así por finalizada esta circular y bella ruta que bien se merece 3,5 estrellas.
Paco Nieto

domingo, 19 de mayo de 2019

Excursión X177: Paseo por el Gurugú de Tres Cantos

FICHA TÉCNICA
Inicio: Tres Cantos
Final: Tres Cantos
Tiempo: 1 a 2 horas
Distancia: 5,6 Km 
Desnivel [+]: 186 m 
Desnivel [--]: 186 m
Tipo: Circular
Dificultad: Baja
Pozas/Agua: No/Sí
Ciclable: Sí
Valoración: 2,5
Participantes: 2

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta



















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













TRACK
Track de la ruta (archivo gpx)

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
* Mapa 3D (archivo kmz)

RUTA EN WIKILOC
Ver esta ruta en Wikiloc

RESUMEN
Aprovechando que habíamos quedado a comer en Tres Cantos, dimos un paseo antes para hacer hambre y como lo más cerca que nos quedaba era el cerrillo Gurugú, a él nos dirigimos.

Salimos del aparcamiento que hay frente a la estación de Tres Cantos, detrás del hotel Eurostars Madrid, cruzamos por un puente la carretera M-607 de Colmenar Viejo, y a continuación la línea del AVE de Madrid a Segovia y Valladolid.

Proseguimos por el GR-124, coincidente con el Cordel de Valdeloshielos, por el que descendemos hasta llegar al arroyo de Tejada, que cruzamos por un puente, y enseguida el arroyo del Pepino, completamente seco.

El arroyo de la Tejada nace en las Laderas de Tejada de Colmenar Viejo y desemboca, a poco más de cuatro kilómetros de donde estamos, en el embalse del Pardo

Lo remontamos en dirección norte por una pista durante 600 metros, muy pegada a su cauce, hasta dar con otra que regresa en dirección este, que seguimos hasta llegar al cerrillo Gurugú, con bonitas vistas de la zona.

Continuamos paralelos a las vías del AVE hasta llegar al puente que las cruzas, regresando al aparcamiento por donde habíamos venido, finalizando así este agradable paseo que conviene hacer en épocas de poco calor, por carecer de sombras.

Califico a esta excursión, apta para todos los públicos y zapatos con un 2,5.
Paco Nieto

domingo, 19 de mayo de 2013

Excursión X027: Restos de la Guerra Civil en Torrelodones

FICHA TÉCNICA
Inicio: Torrelodones
Finnal: Torrelodones
Tiempo: 4 a 5 horas
Distancia: 13,6 Km 
Desnivel [+]: 292 m 
Desnivel [--]: 292 m
Tipo: Circular
Dificultad: Baja
Pozas/Agua: Sí/Sí
Ciclable: Sí
Valoración: 4
Participantes: 1

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta

















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN WIKILOC
Esta excursión surgió como cierre del ciclo de conferencias camineras organizadas por el Grupo Caminero de Torrelodones, sobre elementos históricos y culturales pendientes de redescubrir en Torrelodones, una charla ofrecida por este grupo el martes 14 de mayo en la Casa de Cultura del pueblo, una conferencia a cargo de Ernesto Viñas y Alberto del Río sobre: "La Guerra Civil y Torrelodones. Milicia y población civil".

En ella se comentó el papel que cumplió Torrelodones durante la Guerra Civil. el motivo por el que instaló el General Miaja su puesto de mando en el Canto del Pico, la la función del pueblo durante la batalla de Brunete, el papel que desempeñaron los hospitales de sangre de Torrelodones, por dónde se movió el tren blindado de Torrelodones o cuál fue la presencia de las Brigadas Internacionales.

Allí se dieron respuesta a estas preguntas: ¿Cómo se vivieron en el pueblo los primeros días del levantamiento militar y en general durante toda la guerra hasta ese mes de marzo de 1939 en que es tomado por las tropas del General Franco. ¿Sabias que fueron los vecinos los que salvaron al Conde de las Almenas?, ¿conocías que el pueblo se volcó con los refugiados, acogiendo una colonia de centenares de niños?, ¿Sabes algo de Mariano Cuadrado, el maestro elegido alcalde y juzgado por los dos bandos, o los casos del escritor Ricardo León o el cónsul noruego Félix Schayler?

Como complemento de la conferencia, el domingo 19 de mayo se planteó esta ruta para descubrir los restos que aún quedan de la guerra en los alrededores del pueblo.

Salí desde la Plaza de la Constitución, muy distinta a como era en aquella época, Recorrí la calle Real, y crucé la Avenida Conde de las Almenas, título que ostentaba el primer propietario del cercano Palacio del Canto del Pico.

Dejé atrás la rotonda del Dedo Gordo, continuando por la calle Daniel Jiménez hasta salir al Cordel de Hoyo de Manzanares, por el que descendí hacia el cementerio, donde había quedado el grupo. Desde allí nos acercaremos a una próxima línea de trincheras que, aunque está muy desdibujada por el tiempo, nos permitió entender las explicaciones del arqueólogo Pablo Schnell sobre su posición estratégica para controlar el paso por la carretera de la Coruña y la prevención de incursiones franquistas desde Las Rozas aprovechando la línea del ferrocarril.

Desde esa línea bajamos hacia los Peñascales por el Área Homogénea Norte, zona salvada por sus altos valores naturales, de la construcción de un campo de golf y una urbanización hace unos años.

Cruzamos el arroyo de Villarejo, el Prado de la Solana y el arroyo del Petril hasta alcanzar la carreta que, un poco más abajo, cruza el arroyo de Trofas. Seguimos su curso hasta la valla del Pardo, donde subimos hasta unas posiciones donde pudimos observar una línea de trincheras de varios kilómetros de longitud que penetraban hacia el Pardo, así como puestos de francotirador y tres nidos de ametralladoras pesadas.

Estas infraestructuras dan idea de la vigilancia mantenida en la zona para proteger el cuartel general del General Miaja durante la batalla de Brunete, situado en el cercano Palacio del Canto del Pico, y prevenir el riesgo de una incursión de los nacionales hacia Madrid.

Desde ese punto subimos paralelos al arroyo de Trofas, bordeando el embalse de los Peñascales por una senda abierta recientemente por el Ayuntamiento de Torrelodones.

Posteriormente cruzamos la carretera del Pardo para subir hacia la casa de Cantos Negros y desde allí a la Posición Lince, emplazamiento emblemático de observación militar que permitía controlar amplías extensiones de la llanura madrileña.

Desde la posición Lince bajamos por la carretera de Hoyo de Manzanares al pueblo, pasando junto a la finca El Tomillar, donde se situó el puesto de mando sanitario del XVIII cuerpo de ejército republicano, que además albergó un depósito de material sanitario y de ambulancias. Torrelodones quedó dentro de la zona leal al gobierno republicano, y así permanecería hasta el final de la contienda.

Más información del papel de Torrelodones durante la Guerra Civil, y en particular su importancia en la Batalla de Brunete, se puede obtener en este enlace.

Por lo bien organizado y la gran cantidad de datos recibidos, esta histórica ruta se merece 4 estrellas.
Paco Nieto

FOTOS