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lunes, 2 de julio de 2018

Excursión X144: Aguas Tuertas

FICHA TÉCNICA
Inicio: Guarrinza

Final: Guarrinza
Tiempo: 2 a 3 horas
Distancia: 7,7 Km 
Desnivel [+]: 327 m 
Desnivel [--]: 327 m
Tipo: Ida y vuelta
Dificultad: Baja
Pozas/Agua: Sí/Sí
Ciclable: Sí
Valoración: 4
Participantes: 4

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta

















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta






TRACK
Track de la ruta (archivo gpx)

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
* Mapa 3D (archivo kmz)

RUTA EN WIKILOC
Ver esta ruta en Wikiloc

RESUMEN

Para nuestro último día por Pirineos nos acercamos al Parque Natural de los Valles Occidentales para recorrer el valle que atisbamos en la excursión X411, conocido como Aguas Tuertas.

Bien temprano nos acercamos de nuevo al espectacular valle de Selva de Oza, hasta alcanzar el aparcamiento de Guarrinza, último permitido de la estrecha carretera, justo donde el arroyo del Barranco del Barcal desborda sus aguas por la calzada.

La pista discurre en dirección sureste, coincidente con el GR-11, el sendero transpirenaico, presenta una suave pendiente, mostrando a nuestra izquierda un idílico paisaje completamente verde, bañado por el río Aragón Subordán y encajonado entre altas montañas, que al otro lado están ya en Francia.

Un rebaño de vacas en medio de la pista nos saludan a su manera mientras pasamos junto a ellas. Al fondo, una espectacular vista de una cascada por la que se precipita el río. Aprovechamos el coincidir con una pareja para hacernos una foto de grupo, poco antes de remontar una pedrera que nos llevó a la parte más alta de la ruta.

En el collado, un refugio de pastores nos proporcionó una espectacular vista de Aguas Tuertas, un paisaje muy singular que forma el cauce meandriforme del río en este tramo de su cabecera. Un valle de naturaleza glaciar que el río ha moldeado a lo largo del tiempo.

Descendimos el collado y giramos a la izquierda para acercarnos a conocer un sencillo dolmen, rodeado de leyendas, que hablan de él como posible morada de los duendes que vigilaban el acceso a esta zona. Desde él, la vista del valle es fascinante. Hacia el norte las cumbres que forman la línea fronteriza con Francia donde alternan laderas de pastizal con afloramientos rocosos. Al sur, la Loma de Aguas Tuertas.

Tras el breve descanso, remontamos el valle por el Achar de Aguas Tuertas, recreándonos con las bellas panorámicas que los meandros del río nos proporcionan. Tras acercarnos al río, nos dimos media vuelta, pues teníamos que regresar a Madrid, y desandando el camino seguido, llegamos de nuevo al aparcamiento, donde saludé, sin saberlo a Carolina, una amiga del Facebook que no conocía hasta entonces, casualidades de la vida.

De regreso por el valle, paramos en el refugio militar de la Mina, donde recorrimos un corto trayecto del río antes de poner rumbo a Madrid, dando así por finalizada esta escapada que ya estamos deseando repetir.

A esta ruta, de innumerables valores naturales, paisajísticos y arqueológicos la califico con 4 estrellas.
Paco Nieto

FOTOS
Fotos de Enrique Peso
Fotos de Jorge Sánchez
Fotos de José Luis Molero
Fotos de Paco Nieto

domingo, 1 de julio de 2018

Excursión X143: Ibón de Estanés

FICHA TÉCNICA
Inicio: Aparcamiento de Sansanet

Final: Aparcamiento de Sansanet
Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia: 12,4 Km 
Desnivel [+]: 764 m 
Desnivel [--]: 764 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas/Agua: Sí/Sí
Ciclable: No
Valoración: 5+
Participantes: 4

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta

















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
 
RESUMEN
Para nuestro tercer día por Pirineos, la propuesta era conocer el ibón de Estanés, uno de esos parajes idílicos del Pirineo aragonés más occidental. Así es que volvemos a madrugar y nos recorrimos al alba los 35 km que separan Jaca del aparcamiento de Sansanet, en Francia, al que llegamos remontando el valle del río Aragón y pasar por Canfrac-Estación, Candanchú y el antiguo paso fronterizo de Somport.

El aparcamiento está situado a la salida de una curva muy cerrada, en una zona boscosa muy bonita, junto al río La Gave d`Aspe. Desde aquí parten varías rutas por el Parc National des Pyrénées, señalizadas es postes de madera, la nuestra viene indicada como “Lac d’Estaens 1h.30”.


Echamos a andar y descendemos pausadamente hacia el río, cuyo estruendo, cada vez más cercano, presagia llevar mucha agua. Enseguida un puente con barandillas de hierro nos cambia de margen, a la vez que nos internamos en un precioso bosque de hayas.

Al rebasar unas zetas que suavizan el camino el bosque da paso a unas extensas praderas de pasto, en la que se vislumbra al fondo, la cabaña de Escouret, por la que pasaríamos en el camino de regreso.

Por el camino vamos viendo las marcas blancas y rojas del sendero HRP francés correspondiente a la Senda de Camille. Ascendemos dando varías curvas, alternando bosque de pinos, enebros y alguna sabina rastrera, con verdes praderas de magníficas vistas de la vertiente norte del pico Aspe, con blancos neveros que le dan una belleza extra.

Pronto los árboles dieron paso a los prados de altura, señal de que habíamos llegado el puerto de Estanés, frontera natural entre Francia y España.

Poco más adelante, enlazamos con el GR-11 proveniente de Candanchú, el sendero Pirenáico que lo cruza de este a oeste. Continuando la suave ascensión por la extensa y verde pradera, surcada por un pequeño riachuelo que discurre paralelo al sendero. 

A nuestra derecha, las lomas del Cuchet de Garay, llamada Mujer Muerta por la forma de una mujer recostada que tiene. A nuestra izquierda las crestas de la sierra de  Bernera.

El agradable paseo nos lleva directamente al ibón de Estanes, tras abandonar casi al pie del mismo el sendero GR-11, que continua hacia la izquierda en busca del refugio de Lizara en el Valle de Aísa.

Realizando una amplia curva hacia la derecha, el ibón aparece espectacular, rodeado de prados ondulados, cerrado al sur por los escarpes de sierra Bernerade de naturaleza caliza que destaca por la escabrosidad y perpendicularidad de sus paredones superiores.

Es frecuente encontrar rebaños de vacas y caballos pastando sin prisa en torno a sus aguas, y un buen montón de visitantes, que se acercan desde cualquiera de sus rutas de llegada, pero sobre todo desde Sansanet, como es nuestro caso, al ser un acceso fácil y precioso, apto para todos los públicos.

El ibón de Estanés, ubicado prácticamente en los límites de la frontera Española con Francia, es uno de los ibones más conocidos y visitados de la zona del Valle del Río Aragón o Valle de Canfranc, si bien curiosamente se encuentra ubicado en el término municipal de Ansó.

Tras hacernos un montón de fotos con el ibón de fondo, lo rodeamos por senderos de ganado a su lado sureste, hasta alcanzar la orilla del lago, donde paramos para algunos darnos un refrescante baño que nunca olvidaremos. Más fresquitos, continuamos hasta llegar cerca de la pequeña presa, donde vierte aguas el ibón, desde donde sale el camino de Espelunguere, por donde vamos a volver.

En este pequeño collado del puerto de Bernera paramos a descansar y reponer fuerzas mientras contemplábamos la bucólica imagen de las aguas del ibón reflejando las aún nevadas cumbres de su entorno.

No quisimos proseguir el camino sin antes subir a un cerro situado a nuestra derecha, al norte del ibón, para así poder contemplarlo con mejor perspectiva. El esfuerzo valió la pena y nunca olvidaremos la sensación de divisar todo el extraordinario paisaje a vista de pájaro.

De vuelta, iniciamos el descenso por el camino de Espelunguere, un recorrido algo aéreo, que a José Luis le pareció suficiente como para no probarlo y regresó más o menos por donde habíamos venido.

El resto descendimos por el camino, muy marcado y efectivamente con gran caída hacia el vallé francés, pero sin dificultades técnicas, a excepción de un salto de unos tres metros, pero que unas escaleras de hierro ayudan a sortear sin mayor dificultad.

La senda se precipita haciendo zetas hacia el valle, en algunos puntos coincide con la tubería proveniente de la presa del ibón, que permite su aprovechamiento hidroeléctrico. Mientras descendemos contemplamos las superficies cubiertas de pastizal de alta montaña alternándose con los hayedos.

Ya en pleno bosque pasamos junto a una cabaña, cerrada a cal y canto, desde donde se inicia un fuerte descenso hacia las praderas de la Saut de la Vache, donde de nuevo nos emboscamos entre hayas para ascender al Col de Maspétres, un bonito claro de estupendas vistas.

Tras una buena cuesta en pleno bosque, descendimos a la cabaña de de Escouret, en la que unos carteles indicaban que se vendía queso, nos dieron ganas de parar a comprobarlo.

Ya solo nos quedaba enlazar con el sendero que empleamos a la subida y descender por él hasta de nuevo cruzar el puente sobre La Gave d`Aspe.

Al poco, llegamos al punto de partida, el aparcamiento de Sansanet, dando así por finalizada esta preciosa ruta entre hayas y prados que nos mostró los rincones más bonitos del ibón de Estanés.

Por lo bonita e interesante que es esta excursión la califico con 5 estrellas de oro.
Paco Nieto

VÍDEOS
Vídeo de José Luis Molero

FOTOS

sábado, 30 de junio de 2018

Excursión X142: Tour Midi d'Ossau por el Peyreget

FICHA TÉCNICA
Inicio: Bious-Oumettes

Final: Bious-Oumettes
Tiempo: 8 a 9 horas
Distancia: 19,8 Km 
Desnivel [+]: 1.349 m 
Desnivel [--]: 1.349 m
Tipo: Circular
Dificultad: Alta
Pozas/Agua: Sí/Sí
Ciclable: No
Valoración: 5+
Participantes: 4

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta

















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
 
RESUMEN
Para nuestra segunda excursión pirenaica José Luis nos tenía preparada una ruta a la que le tenía ganas, toda una clásica por la vertiente francesa: Tour Midi d'Ossau. Y para darle más emoción, con subida incluida al Peyreget.

Nos levantamos temprano, nos esperaban casi 75 Km hasta el aparcamiento inferior de Bious-Oumettes, cerca de la población francesa de Gabas, tras salir de España por el Portalet, en las inmediaciones de Formigal.

Desde el aparcamiento iniciamos la ruta, ascendiendo por el sendero de Bious, mucho más agradable que la pista asfaltada, que dejamos a nuestra derecha. Conforme ganábamos altura, las vistas del valle a nuestras espaldas realzaban su grandiosidad.

Continuamos por la pista de Barrage, hasta alcanzar, unos 100 metros más arriba, el Lago de Bious Artigues.

Como no me esperaba que fuese tan precioso, con sus aguas color turquesas y el Pic les Tours de fondo, fue imposible no emocionarse con tan impresionante panorámica.

Recorrimos la senda que bordea el muro, de unos seis metros de altura, que cierra la cara noreste del lago. Pasamos por el aparcamiento que hay junto al mismo, donde se acumulaban los carteles informativos, y en la fuente que hay junto a las instalaciones rellené las botellas de agua.

Proseguimos por el amplio camino de tierra, señalizado como "GR-10. Travesía de los Pirineos", que bordea el lado sur del lago, adentrándonos enseguida en un en un frondoso bosque de hayas y abetos, que nos ofrecían una buena sombra y algún que otro claro por el que se vislumbraba el lago, cada vez más lejano, mientras seguíamos las marcar blancas y rojas del GR.

Pasamos al lado de una bonita surgencia de agua desde unas grandes rocas, cruzamos el río de Gave de Bious, por el robusto puente de Ayous, iniciando un ascenso de cierta pendiente en forma de larga rampa, pero con agradables vistas del bosque cubierto de musgo que lo hacía parecer a un cuento de hadas. Tras cruzar una cerca metálica, otra gran sorpresa nos esperaba, un precioso valle cubierto de un manto verde intenso por el que culebrea el río.

Cruzamos de nuevo el río de Gave de Biousel, en esta ocasión por un sencillo puente de hormigón que da paso a la inmensidad de la planicie de los verdes prados del valle de Bious.

En esta encrucijada de posibles caminos, continuamos remontando los meandros del río, ahora a nuestra derecha, y las turbas encharcadas que forma.

Unos metros más adelante, el camino se bifurca en dos. En este punto se inicia la circular, siguiendo rectos, se sube hacia el refugio y los lagos de Ayous por el GR.10, y por el camino de la izquierda, al col de Peyreguet, nuestro siguiente objetivo.

Así pues, dejamos el camino para continuar por la senda de la izquierda, en dirección sureste, dejando el camino que continúa de frente hacia la cabaña de Cap de Pount y el lago de Castérau.

La senda enseguida gana altura, ofreciendo unas sobrecogedoras vistas del valle de Bious, del Midi d'Ossau, y los picos Castérau y de Bielle.

La subida ya se hace continua hasta el pico Peyreget, en algunos casos con tramos tendidos, propiciados por las zetas que minimizan la pendiente, decoradas por una gran cantidad de rosales silvestres, gamones y otras retamas que dieron un colorido especial a este tramo, mitad entre bosque de hayas y abetos, mitad al descubierto.

Tras la última revuelta del bosque de Arazures, divisamos la bucólica cabaña de Peyreget, a nuestra derecha, que si no hubiera estado algo apartada del camino, nos hubiera gustado conocer y de cuyas inmediaciones surgió un enorme rebaño de ovejas que a toda prisa se fueron en busca de los verdes prados cercanos, balando con ansiedad.

Con la imponente silueta del Midi d'Ossau frente a nosotros, culminamos el ascenso hasta alcanzar el lago de Peyreget, tras haber pasado por varios neveros que aún conservaban gran cantidad de nieve, junto a la cual nos hicimos las inevitables fotos para captar nuestro deleite. No pensábamos que hubiera tanta nieve y nos alegró tan buena sorpresa.

Desde el lago, vimos el camino perfectamente marcado que asciende, en dirección este, al Col de Peyreget, pero como nosotros habíamos decidido complicarnos un poco la ruta, continuamos por la derecha, en dirección sur, siguiendo una senda que nos llevó al Col de L´lou, donde nos esperaba una impresionante vista al sur del mar de montañas del pirineo más próximo a España, destacando el Pico de Astún, y al norte, el precioso encuadre del lago de Peyreget a los pies del Midi d'Ossau. La verdad es que tardamos en ponerme en marcha, extasiados con tanta belleza.

Cuando nos recuperamos, continuamos el ascenso siguiendo, en dirección este, unas pequeñas trazas de senda, que en ocasiones desaparecían, hasta dar con un sendero perfectamente marcado, pero algo aéreo, que nos dejó directamente en la cima del Peyreget.

Desde la cumbre, algo concurrida, disfrutamos de una vista insuperable del Midi d´Ossau. Destaca entre las demás montañas por su color negro y su forma piramidal, aún en invierno, al no permitir la acumulación de nieve debido a su verticalidad. Majestuoso, se alza monolíticamente entre las montañas que lo rodean.

Lo cierto es que se trata de un antiguo estratovolcán. Esta gran mole rocosa es la lava solidificada en el interior de la chimenea de un viejo volcán, ya desaparecido, que la formó. Una vez erosionada la montaña que componía el volcán, ha quedado a la vista el contenido de la chimenea. Esto justifica su homogeneidad de material y sus verticalidades, lo que explica el que sea tan diferente a los picos vecinos. Estas características hacen de esta montaña un paraíso para la escalada con un sinfín de vías de diferentes dificultades.

A esta montaña se le llamó antiguamente "Los gemelos" al tener dos picos muy cercanos. La cumbre recibe el nombre de Gran Pic, con 2.884 metros y a su lado está el Petit Pic de 2.804 m de altura. 

Completan las puntas del Midi los picos secundarios de Punta de Aragón de 2.715 m, la Punta de Francia de 2.602 m y Punta Jean Santé de 2.573 m.

Tras las múltiples fotos, continuamos la ruta por el sendero, perfectamente marcado, que con dirección norte desciende hasta al Col de Peyreget, a 2.320 metros de altura, previo paso por un par de neveros, para darle más emoción a la bajada.

Unas cuantas fotos del collado y de las dos prominencias del Midi e iniciamos el descenso en dirección oeste hacia el Refugio Pombie, aunque no pretendíamos pasar por él, sino bordearlo y continuar avanzando por la ladera hasta llegar al siguiente collado.

En el descenso, pasamos junto a dos ibones muy bonitos medio congelados y varios neveros que unos franceses cruzaban corriendo a toda velocidad.

Para no perder tiempo y acortar rectos, dejamos el Refugio Pombie a nuestra derecha, lo que nos llevó a cruzar por un laberinto de grandes bloques, todo un caos de rocas que nos hace avanzar despacio y tomar muchas precauciones para no resbalar, lo que retrasó más de lo que hubiésemos deseado la marcha.

A la vista del resultado, es mejor tomar el desvío al refugio y disfrutar de su bello entorno, recuperando después el sendero, antes que cruzar el pedregal, de hecho el track lo he modificado en este sentido.

Continuamos por un hermoso canchal hasta llegar a una zona despejada del sendero con praderas muy verdes a ambos lados, adornada de pequeños neveros, alcanzando al poco el Col de Suzon (2.127 m). Desde este collado es de donde parten las ascensiones más habituales hacia el Midi d'Ossau.

Tras nuevas fotos de la emblemática y bífida cumbre y su entorno hechas desde todos los ángulos, proseguimos por una zona herbosa y con un pequeño arroyo que serpentea al lado del sendero.

Junto al arroyo paramos a tomar los bocadillos y descansar un rato al susurro del agua mientras contemplábamos a lo lejos una numerosa yeguada paciendo tranquilamente.

Continuamos el descenso, cruzando un nevero de grandes dimensiones, el último del recorrido. Más abajo, divisamos una cabaña de pastores y, al poco, un desvío en el que un poste indicador marca la dirección de donde venimos, hacia la que queremos ir, esto es, el Lago Bious-Artigues y justo hacía la parte baja del barranco, la Cabaña de Magnabaigt, donde un artístico cartel indica que en ella se vende queso.

Después de suavizarse la pendiente, alcanzamos el Col Long de Magnabaigt, una despejada pradera verde a rabiar, donde se ubica un túmulo megalítico.

A partir de aquí nos internamos en un espeso bosque, por una preciosa senda que tras unas bonitas zetas desciende hasta el aparcamiento del Lago Bious-Artigues, donde paramos a tomar unas ansiadas cervezas.

Reanudado el camino, nada más pasar la presa, continuamos el descenso por la pista asfaltada de Barrage durante medio kilómetro, que abandonamos para seguir el sendero que sale a la derecha, que durante un trecho discurre paralelo a las enormes tuberías que salen del lago.

Tras un giro a la derecha llegamos al aparcamiento de Bious Oumettes, donde habíamos dejado los coches, dando por finalizada está preciosa ruta circular que se merece 5 estrellas y porque no se pueden poner más.
Paco Nieto