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lunes, 20 de diciembre de 2021

Excursión X315: Peñalara por la Senda del Batallón Alpino

FICHA
 TÉCNICA
Inicio: Puerto de Cotos
Final: Puerto de Cotos
Tiempo: 4 a 5 horas
Distancia: 11 Km
Desnivel [+]:  675 m
Desnivel [--]: 675 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas/Agua: No/No
Ciclable: No
Valoración: 5
Participantes: 7

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta


















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













TRACK
Track de la ruta (archivo gpx)

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
Mapa 3D (archivo kmz)

RUTA EN WIKILOC
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RESUMEN
Siguiendo la tradición, un año más nos propusimos pisar nieve y subir a la cima más alta de la Sierra de Guadarrama en fin de año.

Con el cielo muy nublado, salimos del puerto de Cotos en dirección a Venta Marcelino. Pasamos junto al que fue el Albergue de la Real Sociedad Española de Alpinismo.

Dejamos a la derecha, el centro de Interpretación del Parque, para ascender al Mirador de Lucio, comienzo de la exigente Senda del Batallón Alpino, que entre el frondoso pinar remonta, en dirección noroeste, la loma de Dos Hermanas, con vistas a Siete Picos, Bola de Mundo y las pistas de Valdesqui.

El Batallón Alpino, fue organizado en septiembre de 1936 para mantener a raya desde las cimas más altas de Madrid a las fuerzas rebeldes acantonadas en La Granja.

Ellos abrieron desde el puerto de Cotos (1.848 metros) esta senda para abastecer las posiciones de Peña Citores (2.181), Dos Hermanas (2.285) y Peñalara (2.428), superando aquí los tres peores inviernos que nadie haya pasado jamás en la sierra de Guadarrama.

Conforme ascendíamos, la nieve se hacia cada vez más presente, aunque no llegaba a blanquear las ramas de los pinos. Superado el pinar, todo estaba cubierto de un espeso manto de nieve.

Pronto alcanzamos el collado donde nace el arroyo del Infierno, cuyo manantial recibe el nombre de Fuente de los Pájaros, arropada entre piedras. Por su tubería brotaba una clara y fresca agua que enfila hacia el valle.

Tras las fotos de grupo, iniciamos la subida a Peñalara, ascendiendo con mucha nieve, siguiendo el arroyo de Dos Hermanas hasta dar con el PR-3, que discurre siguiendo la cuerda.

En el collado de Dos Hermanas, antesala de la gran subida nos asomamos con prudencia la conocida como La Ceja, la cornisa que, formando una media luna, domina los altos que rodean la laguna de Peñalara. Desde allí acometimos el tramo final de subida a la empinada planicie.

Una parada en el hito conmemorativo del centenario del Club Alpino Peñalara, casi tapado por la nieve, nos dio un respiro antes de alcanzar la cima más alta de la Sierra de Guadarrama, que con sus 2.428 metros, se señorea sabiendo que ninguna otra le hace sombra.

Sobre el origen del topónimo Guadarrama hay mucho escrito, como puede leerse en este artículo.

No estuvimos mucho tiempo en la extrañamente, solitaria cima, el frío polar que corría arriba aconsejó iniciar el descenso cuanto antes, volviendo sobre nuestros pasos en dirección al collado de Dos Hermanas, para iniciar la subida a Dos Hermanas.

Después, con inmejorables vistas de toda la sierra, bajamos por las zetas del PR-3 hasta llegar al Cobertizo del Depósito, descendimos por ella, parando brevemente en el Mirador de la Gitana, pasamos junto a la fuente Cubeiro, que sorprendentemente tenía agua, al igual que la erigida en honor del que fuera símbolo del excursionismo y montañismo en el Guadarrama, Bernaldo de Quirós, ya en el puerto de Cotos.

Para rematar el día, decidimos comer en el Refugio de Cotos, erigido en la estación del mismo nombre, allí celebramos un año más de estupendas rutas, como ésta que califico con 5 estrellas.
Paco Nieto

FOTOS

lunes, 12 de abril de 2021

Excursión X277: Peñalara y Peña Citores

FICHA
 TÉCNICA
Inicio: Puerto de Cotos
Final: Puerto de Cotos
Tiempo: 4 a 5 horas
Distancia: 12,6 Km 
Desnivel [+]: 682 m 
Desnivel [--]: 682 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas y agua: No
Ciclable: No
Valoración: 5
Participantes: 11

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta


















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta















TRACK
Track de la ruta (archivo gpx) 

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH 
* Mapa 3D (archivo kmz)

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RESUMEN
Para contemplar las últimas nieves de la temporada, planteamos esta nueva subida a Peñalara, con el aliciente añadido de hacer que dos compañeras coronaran por primera vez su cima.

Y con esas intenciones nos acercamos al Puerto de Cotos echando a andar en dos grupos, remontando rápidamente la pista de piedra que bordea el Centro de Visitantes del Parque, que pasa a ser de tierra al llegar a la caseta de información y en suave pendiente alcanza en menos de 500 metros la fuente de Cubeiro, de la que brotaba un abundante caño de agua.

Enseguida llegamos al Mirador de la Gitana, desde donde se tiene una de las mejores vistas de Cabezas de Hierro y del resto de la Cuerda Larga, que podemos identificar fácilmente mediante la flecha giratoria de su identificador de cumbres. Y junto a él, un reloj solar en el suelo, que siempre atrae a curiosos por descifrar su funcionamiento.

Frente al mirador, la pista continua describiendo una pronunciada curva, pasa junto al cobertizo del Depósito, que dejamos a nuestra derecha, sin desviarnos a las escaleras de piedra, por las que bajaremos de regreso de la Laguna Grande, ahora nuestro objetivo es subir al Pico de Peñalara.

Nada más dar una cerrada curva a la derecha, la pista comienza a empinarse, es el anticipo de la larga docena de eses que componen las llamadas Zetas, que en unos 2,5 km desde el cobertizo, salvan unos 300 metros de desnivel casi sin tregua.

En el ascenso, nos cruzamos con los desvíos a la laguna Grande de Peñalara y después con el que va al refugio Zabala, por el que se iría Emilio para recordar las numerosas veces que paró en él.

La última zeta nos dejó a los pies de la Hermana Menor (2.269 m), que nos queda a nuestra izquierda. Al alcanzar la cuerda, vimos los primeros retazos de nieve y un poco más adelante, un gran nevero que parecía precipitarse hacia el abismo del gran circo de Peñalara.

Esquivando en lo posible las manchas blancas, con nieve muy dura y en ocasiones resbaladiza, superamos los poco más de 150 metros que restaban para alcanzar la cumbre más alta de Madrid y Segovia, a la que llegamos tras dejar la Hermana Mayor (2.284 m) a nuestra derecha, pasar por el Collado de Dos Hermanas y acometer el último tramo siguiendo el PR-32.

En el hito de conmemoración de los 100 años del Club Peñalara nos hicimos fotos con bonitas vistas, antes de alcanzar la cumbre dominada por el vértice geodésico que se señorea a 2.428 metros, a sabiendas de que nadie a muchos kilómetros le hace sombra y que disfruta de las mejores vistas de la Sierra de Guadarrama.

El júbilo de nuestras compañeras, por haber cumplido su sueño de pisar por fin esta cima y hacerse la foto en el vértice geodésico, era contagioso, todos celebramos el logro como si fuera nuestro.

Jorge estuvo buscando el risco donde su padre y otros compañeros colocaron un belén subido a hombros desde Segovia cuando él era niño. Unos barrotes serrados dieron la pista de dónde estaba colocado exactamente.

Algunos quisimos ver más de cerca el peligroso Risco de Claveles y nos acercamos al promontorio rocoso que hay a medio camino de llegar a él. Desde allí se le veía imponente con sus 2.387 m, aún con nieve en sus alrededores. Retrocedimos sobre nuestros pasos para tomarnos el tentempié de media mañana en la cima de Peñalara.

Con el estupendo día, las panorámicas desde aquí ganaban en espectacularidad, por lo que nos extasiamos con las inmejorables vistas de Los Montes Carpetanos al norte, el Valle del Lozoya y La Cuerda Larga al este, el Alto de Las Guarramillas o Bola del Mundo y el Puerto de Navacerrada al sur y al oeste la continuación de la Sierra de Guadarama, con la inconfundible cresta de Siete Picos y Montón de Trigo en primer termino.

Tras el descanso, aprovechando la presencia de otros montañeros, nos hicimos la foto de grupo junto al cartel de Peñalara antes de iniciar el regreso, de nuevo de forma espontánea formamos dos grupos, unos con paso más ligero, volvimos a recorrer los aproximadamente 200 metros sobre el PR-M3, por el antes subimos.

Aquí contacté con Emilio para ver por dónde iba, y curiosamente estaba frente a nosotros, reuniéndose de inmediato con nosotros. Desde aquí, nos desviarnos a después a la derecha, hacia el suroeste, para llegar a la pequeña vaguada del Arroyo de Dos Hermanas, aún cubierto por una buena capa de nieve. Lo cruzamos y proseguimos ahora en dirección oeste paralelo a él, con la vista puesta en un círculo grande de piedras que hay un poco más abajo de Peña Citores.

Alcanzado el cruce de caminos cerca de la Fuente de los Pájaros, continuamos en el mismo sentido de la marcha hasta llegar al círculo de piedras conocido como la “plaza de toros” o "el redondel". Construido durante la Guerra Civil Española, fue un puesto fortificado del Batallón Alpino, conocido con el nombre de Posición Intermedia. Toda la zona a su alrededor está sembrada de restos de fortificaciones, refugios, puesto de observación y trincheras.

En la trinchera que hay junto a su muro de la cara este, protegida por un túmulo de piedras, se encuentra la emotiva placa homenaje al capitán Leatherdale, que estuvo al mando de la 2ª compañía del Batallón Alpino del Guadarrama y que su hijo le dedicó:

"Capitán Leatherdale

A mi padre, José Pérez Leatherdale.
No pretendo reparar injusticias,
corren malos días para la épica,
simplemente es un asunto familiar,
una historia perfectamente humilde.
Español y oficial republicano
perdió una guerra y más de media vida
pero nunca perdió la dignidad.

Sentados a la mesa, tras la cena,
me hablaba de su Batallón Alpino:
Navarrulaque, el Cerro de los Locos,
Collado de Marichiva, Peña Bercial...
paisajes de una gesta prescindible,
comienzo de una herida interminable
de silencio, de yugo, de victoria.
Hoy me viene tu voz y me recuerda:
no pudieron vencernos la palabra;
siempre a tus órdenes mi capitán."




Unos pocos, nos animamos a subir a la roma cumbre de Peña Citores, siguiendo una desdibujada senda entre piornos hasta alcanzar los 2.181 metros de su poco definida cumbre, en la que apenas un promontorio de rocas, con excelentes vistas a Valsaín y su pinar, sugiere que estemos en ella. Existe una curiosa leyenda que cuenta la génesis de su nombre: Peña Citó-rex (donde se citó con el rey).

En este enlace de aquí se puede leer completa la frustrada historia de amor que envuelve estas cumbres.

Tras fotos de rigor, regresamos por el mismo camino hasta el círculo de piedras, que rodeamos por la derecha para salir a la Fuente de los Pájaros, collado raso donde nace el arroyo del Infierno. Tras reponer las botellas con su fresca y cristalina agua, seguimos al primer grupo, que ya se había ido en busca de la senda del Batallón Alpino.

El Batallón Alpino, fue organizado en septiembre de 1936 para mantener a raya desde las cimas más altas de Madrid a las fuerzas rebeldes acantonadas en La Granja. Ellos abrieron desde el puerto de Cotos esta senda para abastecer las posiciones de Peña Citores, Dos Hermanas y Peñalara, superando aquí los tres peores inviernos que nadie haya pasado jamás en la sierra de Guadarrama.

Tras un primer tramo dominado por el piorno la senda, marcada con algún que otro hito y círculos amarillos, se interna en un espeso y umbrío bosque de pinos silvestres, por el que de vez en cuando asoma la Bola de Mundo y las pistas de Valdesqui.

Finalmente traspasamos el paso en la valla que impide que el ganado invada la zona del Puerto de Cotos, bajamos unos escalones junto al Mirador de Lucio y el Refugio del Club Alpino.

Volviendo a la pista empedrada, muy cerca de donde la tomamos al principio. La cruzamos para desandar el tramo por la pradera, y dirigimos hacia el refugio de la Estación de Cotos, donde nos esperaba un suculento menú que degustamos en su estupenda terraza, dando así por finalizada esta bonita excursión que se merece 5 estrechas.
Paco Nieto

martes, 22 de diciembre de 2020

Excursión X254: Peñalara y Laguna Chica

FICHA TÉCNICA
Inicio: Puerto de Cotos
Final: Puerto de Cotos
Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia: 12,9 Km 
Desnivel [+]: 666 m 
Desnivel [--]: 666 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas y agua: Sí
Ciclable: No
Valoración: 5
Participantes: 7

MAPAS
* Mapas de localización y 3D de la ruta





















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN WIKILOC

RUTA EN RELIVE
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RESUMEN
Realizamos esta ruta para cumplir con la arraigada tradición que muchos senderistas tienen de subir a la cima más alta de la Sierra de Guadarrama en fin de año, además de intentar pisar algo de nieve.

Salimos del puerto de Cotos, en el que echamos a andar en dirección a Venta Marcelino, con un sol espléndido gracias al anticiclón, que ha decidido pasar las navidades con nosotros. Pasamos junto al que fue el Albergue de la Real Sociedad Española de Alpinismo.

Dejamos a la derecha, el centro de Interpretación del Parque, para ascender al Mirador de Lucio, comienzo de la exigente Senda del Batallón Alpino, que entre el frondoso pinar remonta, en dirección noroeste, la loma de Dos Hermanas, con vistas a Siete Picos, Bola de Mundo y las pistas de Valdesqui.

El Batallón Alpino, fue organizado en septiembre de 1936 para mantener a raya desde las cimas más altas de Madrid a las fuerzas rebeldes acantonadas en La Granja. Ellos abrieron desde el puerto de Cotos (1.848 metros) esta senda para abastecer las posiciones de Peña Citores (2.181), Dos Hermanas (2.285) y Peñalara (2.428), superando aquí los tres peores inviernos que nadie haya pasado jamás en la sierra de Guadarrama.

Apenas había nieve, pero en algunos puntos del sendero tenían resbaladizas placas de hielo, que tratábamos de evitar pisando en sus laterales cuando se podía.

Pronto alcanzamos el collado donde nace el arroyo del Infierno, cuyo manantial recibe el nombre de Fuente de los Pájaros, arropada entre piedras. Por su tubería brotaba una clara y fresca agua que enfila hacia el valle.

Tras las fotos de grupo, continuamos en dirección oeste, para acercarnos a ver la posición fortificada circular, del tamaño de una plaza de toros, situada a poco de alcanzar la cumbre de Peña Citores y que era conocida como Posición Intermedia.

En la trinchera que hay junto a su muro de la cara este, protegida por un túmulo de piedras, se encuentra la emotiva placa homenaje al capitán Leatherdale, que estuvo al mando de la 2ª compañía del Batallón Alpino del Guadarrama y que su hijo le dedicó:

"Capitán Leatherdale

A mi padre, José Pérez Leatherdale.
No pretendo reparar injusticias,
corren malos días para la épica,
simplemente es un asunto familiar,
una historia perfectamente humilde.
Español y oficial republicano
perdió una guerra y más de media vida
pero nunca perdió la dignidad.
Sentados a la mesa, tras la cena,
me hablaba de su Batallón Alpino:
Navarrulaque, el Cerro de los Locos,
Collado de Marichiva, Peña Bercial...
paisajes de una gesta prescindible,
comienzo de una herida interminable
de silencio, de yugo, de victoria.
Hoy me viene tu voz y me recuerda:
no pudieron vencernos la palabra;
siempre a tus órdenes mi capitán."

Tras las fotos, nos asomamos a la vertiente segoviana, para identificar Segovia, con su esbelta catedral, y todos los pueblos de sus alrededores. Desde aquí las vistas de las más altas cumbres son espléndidas, desde Peñalara, Dos Hermanas, hasta la Mujer Muerta, pasando por Cabezas de Hierro, las Guarramillas, Siete Picos, Montón de Trigo...todo un espectáculo.

Hechas las fotos de rigor, iniciamos la subida a Peñalara, ascendiendo ya con más nieve, siguiendo el arroyo de Dos Hermanas, donde alguno rompió su bastón cuando intentaba no caer en un socavón enterrado bajo la nieve. Así hasta dar con el PR-3, que discurre siguiendo la cuerda.

En el collado de Dos Hermanas, antesala de la gran subida nos asomamos con prudencia la conocida como La Ceja, la cornisa que, formando una media luna, domina los altos que rodean la laguna de Peñalara. Desde allí acometimos el tramo final de subida a la empinada planicie.

A la que subíamos, con amplias bancadas de nieve, nos cruzamos con un pelotón de militares, que con paso ligero, descendían de la cumbre.

Una parada en el hito conmemorativo del centenario del Club Alpino Peñalara nos dio un respiro antes de alcanzar la cima más alta de la Sierra de Guadarrama, que con sus 2.428 metros, se señorea sabiendo que ninguna otra le hace sombra.

No estuvimos mucho tiempo, el frío polar que corría arriba aconsejó iniciar el descenso cuanto antes, volviendo sobre nuestros pasos hasta alcanzar unos riscos situados a poco de llegar al collado de Dos Hermanas, donde paramos a tomarnos los bocadillos, resguardados del viento. En mi caso poco bocadillo pude disfrutar porque en un alarde de habilidad, Twitter, nuestra mascota, me lo robó y en un plis-plas, se lo comió. 

De nuevo en marcha, bajamos al collado para iniciar la subida a Dos Hermanas para después, con inmejorables vistas de toda la sierra, bajar por las zetas del PR-3 hasta llegar a la octava de las revueltas, de la que parte la senda que va al refugio Zabala. Aquí nos encontramos con nuestro compañero Esteban que con dos amigos había bajado también de Peñalara, pero por una de sus canales, ahí es nada.

Por este sendero que conduce al refugio continuamos, pero al poco, decidimos acortar a la derecha, para acercarnos a la Laguna Chica, que estaba completamente helada.

Tras un descanso, dejamos el Circo de Peñalara, siempre sorprende por su austera y recóndita belleza, y comenzamos el regreso al Puerto de Cotos, siguiendo el PR-15.

Disfrutando de las espectaculares vistas de la Cuerda Larga y el Valle de la Angostura fuimos recorriendo la conocida senda sin más parada que la que hicimos en la fuente del Cedrón, de la que manaba una gran cantidad de agua que anegaba la senda, poco antes de internábamos en el pinar.

Alcanzada la pista de las zetas que habíamos dejado en el desvío al refugio de Zabala, en el Cobertizo del Depósito, descendimos por ella, parando brevemente en el Mirador de la Gitana, pasamos junto a la fuente Cubeiro, que sorprendentemente tenía agua, al igual que la erigida en honor del que fuera símbolo del excursionismo y montañismo en el Guadarrama, Bernaldo de Quirós, ya en el puerto de Cotos.

Para rematar el día, decidimos acercarnos al Refugio de Cotos, erigido en la estación del mismo nombre, donde nos tomamos las cervezas de celebración de este conmemorativo día de la lotería de Navidad, en la que no nos tocó nada, pero esta bonita ruta fue nuestro mejor premio, y bien se mereció 5 estrellas.
Paco Nieto

lunes, 30 de diciembre de 2019

Excursión X199. Fin de año en Peñalara

FICHA TÉCNICA
Inicio: Puerto de Cotos
Final: Puerto de Cotos
Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia: 13,8 Km 
Desnivel [+]: 670 m 
Desnivel [--]: 670 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas/Agua: No/No
Ciclable: No
Valoración: 5
Participantes: 8

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta


















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
 
RESUMEN
Subir a la cima de la más alta montaña de Guadarrama en fin de año, es una de las más antiguas tradiciones montañeras y que, sin embargo, no había cumplido hasta ahora, así es que la propuesta de José Luis de realizarla me ilusionó sobremanera.

Y para que hasta el comienzo fuese especial, en el aparcamiento de Cotos nos encontramos con la grata sorpresa de, a mesa puesta, nunca mejor dicho, disfrutar del estupendo roscón con chocolate que había traído José Luis para celebrar su reciente cumpleaños.

Animados por el bombazo calórico, echamos a andar en dirección a Venta Marcelino, con un sol espléndido gracias al anticiclón, que ha decidido pasar las navidades con nosotros. Pasamos junto al que fue el Albergue de la Real Sociedad Española de Alpinismo, uno de los más antiguos de España, al que al parecer quieren rescatar de su lamentable abandonado, ojalá que sea cierto.

Dejamos a la derecha, el Centro de Interpretación del Parque, para ascender al Mirador de Lucio, comienzo de la exigente Senda del Batallón Alpino, que entre el frondoso pinar remonta, en dirección noroeste, la loma de Dos Hermanas, con vistas a Siete Picos, Bola de Mundo y las pistas de Valdesqui.

El Batallón Alpino, fue organizado en septiembre de 1936 para mantener a raya desde las cimas más altas de Madrid a las fuerzas rebeldes acantonadas en La Granja. Ellos abrieron desde el puerto de Cotos (1.848 metros) esta senda para abastecer las posiciones de Peña Citores (2.181), Dos Hermanas (2.285) y Peñalara (2.428), superando aquí los tres peores inviernos que nadie haya pasado jamás en la sierra de Guadarrama.

A punto estuvimos de perder la senda, por ir distraídos en animosas charlas, antes de salir del sombrío bosque y continuar la ascensión por el despejado piornal, en el que la nieve hizo acto de presencia de una forma moderada.

Pronto alcanzamos el collado donde nace el arroyo del Infierno, cuyo manantial recibe el nombre de fuente de los Pájaros. Su clara y fresca agua, que brota de una tubería, arropada entre piedras, nos aplacó la sed acumulada en la subida.

Tras un largo rato de descanso, en espera de los más rezagados, continuamos en dirección oeste, para acercarnos a ver la posición fortificada circular, del tamaño de una plaza de toros, situada a poco de alcanzar la cumbre de Peña Citores.


Junto a su muro este se encuentra la emotiva placa homenaje al capitán Leatherdale, que su hijo le dedicó. Tras las fotos pertinentes, nos asomamos a la vertiente segoviana, para identificar Segovia, con su esbelta catedral, y todos los pueblos de sus alrededores.

Desde aquí las vistas de las más altas cumbres son espléndidas, desde Peñalara, Dos Hermanas, hasta la Mujer Muerta, pasando por Cabezas de Hierro, las Guarramillas, Siete Picos, Montón de Trigo...todo un espectáculo.


Hechas las fotos de rigor, iniciamos la subida a Peñalara, ascendiendo con algún que otro nevero, hasta dar con el PR-3, que discurre por la cuerda de la misma.

En el collado antesala de la gran subida dejamos a Julián, que no quería forzar más sus articulaciones, los demás acometimos el tramo final de subida a la empinada planicie, que con escasa nieve en esta ocasión, nos hizo alcanzar la cumbre más alta de la Sierra de Guadarrama. Con sus 2.428 metros, se señorea sabiendo que ninguna otra le hace sombra.

Junto a su vértice geodésico, se agolpaban gran cantidad de gente, que como nosotros habían ascendido siguiendo la tradición, y eso que el ´mayor número de visitas se supone sería al día siguiente, último del año.

La inversión térmica que había proporcionado el anticiclón, hacia que en la cumbre hubiese más temperatura que el puerto, lo que animó a más de uno a prescindir de ropa, ofreciendo un aspecto más de verano que invernal.

Tras dar cuenta de los bocadillos, la segunda sorpresa, también a cargo de José Luis, fue el brindis que hicimos por el nuevo año, con cava bien fresquito y algunos bombones y turrones aportados por el resto. Contagiados por el buen ambiente que reinaba en la cumbre, costó abandonarla para iniciar el regreso.

El descenso lo realizamos, volviendo sobre nuestros pasos hasta alcanzar el collado donde nos esperaba Julián, con él descorchamos la segunda botella y brindamos de nuevo, antes de continuar por la cuerda de Dos Hermanas.


Con inmejorables vistas de toda la sierra, bajamos por las zetas del PR-3 y su continuación, hasta llegar a la octava de las revueltas, de la que parte la senda que va al recientemente remozado refugio Zabala, al que nos dirigimos en cómodo descenso, con poca pendiente, solo interrumpido por el cruce de un anegado regato.

Mayor dificultad presentó la bajada a la Laguna Grande, por estar la nieve medio congelada, lo que hizo extremar las precauciones y que el grupo se estirase mucho.



Los alrededores de la laguna, rebasada la cuerda de protección, estaban repletos de gente y hasta había un dron sobrevolándola, se ve que hoy los guardas forestales estaban de puente.

Con todo, el Circo de Peñalara, siempre sorprende por su austera y recóndita belleza. Una vez agrupados, comenzamos el regreso al Puerto de Cotos, descendiendo entre pasarelas de madera por el sendero, que paralelo al arroyo, propiciado por el desagüe de la laguna, conecta con el PR-15 junto al chozo
 de vigilancia.

Disfrutando de las espectaculares vistas de la Cuerda Larga y el Valle de la Angostura fuimos recorriendo la concurrida senda sin más parada que la que hicimos en la fuente del Cedrón para beber y rellenar las botellas, poco antes de internábamos en el pinar.

Alcanzada la pista de las zetas que habíamos dejado en el desvío al refugio de Zabala, en el Cobertizo del Depósito, descendimos por ella, parando brevemente en el Mirador de la Gitana, comprobamos una vez más que la fuente Cubeiro no tenía ni gota de agua, y que al contrario, no le faltaba a la erigida en honor del que fuera símbolo del excursionismo y montañismo en el Guadarrama, Bernaldo de Quirós.

Para rematar el día, decidimos acercarnos al Refugio de Cotos, erigido en la estación del mismo nombre, donde nos tomamos las cervezas de celebración de este conmemorativo día, que bien se mereció 5 estrellas.
Paco Nieto

FOTOS
Fotos de José Luis Molero
Fotos de Paco Nieto