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lunes, 3 de septiembre de 2018

Excursión X148: Cabeza Arcón desde Bustarviejo

FICHA TÉCNICA
Inicio: Bustarviejo

Final: Bustarviejo
Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia: 16,6 Km 
Desnivel [+]: 655 m 
Desnivel [--]: 655 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas/Agua: No/No
Ciclable: No
Valoración: 4
Participantes: 7

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta

















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













TRACK
Track de la ruta (archivo gpx)

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
* Mapa 3D (archivo kmz)

RUTA EN WIKILOC
Ver esta ruta en Wikiloc

RESUMEN
Cuando realizamos la excursión X116 en la que subimos al Cerro El Pendón, no dejamos de ver otro cerro hacia el noreste, Cabeza Arcón, al que nos hemos propuesto subir hoy desde Bustarviejo, en un día algo más caluroso que lo que hubiésemos deseado, y con Rita como nueva participante en el grupo.

Desde la puerta del Bar Sol echamos a andar por la calle Real, pasamos junto a la Iglesia de la Purísima Concepción, cruzamos el arroyo de las Flores y salimos del pueblo, en dirección sueste, por el Camino de las Viñas.

Al poco, algunas ruinas y una garita de vigilancia, delatan que hemos llegado al destacamento penal de Bustarviejo, que entre 1944 y 1952 ocupó a una media de cien presos destinados a trabajos forzados en la construcción de las vías del tren Madrid-Burgos. La mayoría de ellos eran represaliados que lucharon por el bando republicano en la Guerra Civil, mezclados con presos comunes condenados por delitos como el estraperlo.

Construyeron 9 km de vías, cavaron dos túneles de 395 y 248 metros, un viaducto de 26 metros de altura y la estación de ferrocarril de Bustarviejo.

Entre los edificios conservados se pueden diferenciar las garitas destinadas a la vigilancia, los barracones del edificio del penal y ruinas de las viviendas de las familias de los trabajadores.

Desde su abandono hasta hace pocas fechas, el edificio sirvió como establo. En la actualidad se ha rehabilitado y se realizan actividades culturales, y además se ha colocado un panel explicativo con información relativa a la cárcel y a las condiciones de vida de los presos.

Proseguimos unos metros más, pasamos entre un rebaño de vacas, afortunadamente muy mansas, y giramos a la izquierda, para seguir una senda junto a las ya en desuso vías del ferrocarril Madrid-Burgos.

La senda tiene algo de vegetación gracias a un pequeño reguero de agua. Antes de un kilómetro nos internamos en uno de los túneles construidos por los presos. Al estar en curva, no tiene luz, por lo que echamos mano de las linternas de los móviles.

Al poco de salir del túnel, dejamos las incómodas vías para girar a la izquierda y bajar un terraplén para proseguir nuevamente por el Camino de las Viñas, esta vez en dirección suroeste, que al poco enlaza con la Vereda de Fuente Llano unos metros más adelante.

La ancha pista cruza por un puente el arroyo de Navacerrada, que nace en la depresión existente entre Cabeza Arcón y el Cerro El Pendón. Bajo la sombra de los árboles que hay en su rivera paramos un momento, a sabiendas que no íbamos a encontrar otra igual en toda la ruta.

Reanudada la marcha, enseguida cruzamos por un puente la vía, y en dirección noroeste nos internamos en El Poyal siguiendo la Vereda de Cabeza Cristina.

Pasamos junto a lo que parecen las ruinas de una granja e iniciamos el ascenso, con la senda muy cerrada entre zarzas y jarales a la explanada de Los Colladillos. En unas rocas de inmejorables vistas del valle esperamos a agruparnos.

Giramos a la derecha, para continuar en dirección noreste hacia Cabeza Cristina, a la que no subimos, dejándola a nuestra derecha, para al poco llegar a la fuente del Mostajo, donde nuestras mascotas habituales, Vito y Twitter, bebieron agua a placer y nosotros nos refrescamos.

Continuamos el ascenso, cruzando en dirección norte una pradera, ahora llena de matorral seco, pero que en primavera debe estar muy verde.

Proseguimos por la zona conocida como El Tomillar, nombre muy bien puesto, a tenor del olor a tomillo que se percibe nada más llegar a ella.

Con mayor pendiente, ascendemos por una zona rocosa, dejando a nuestra izquierda el Cancho del Reloj y La Buitrera, para al poco alcanzar los 1.558 metros de la cumbre de Cabeza Arcón.

En ella, paramos a comer, contemplando de fondo las impresionantes vistas al noroeste de la Sierra de Guadarrama, al norte de Bustarviejo y el Mondalindo, al noreste de la Sierra de la Cabrera y al sur, el inconfundible Cerro de San Pedro.

Tras el descanso, nos dirigimos hacia el este, pasamos junto a los Canchos de la Peña del Rayo y descendemos al collado cercano a la fuente de la Víbora, de donde sale la senda que sube al Cerro El Pendón.

En sentido contrario, descendimos hacia el este y al llegar a La Alberiza, evitamos sus lanchas, girando a la izquierda y por una resbaladiza pista descendemos en dirección norte hasta alcanzar el inicio del GR-10 por la Puerta del Cura.

Callejeamos pasando por fuente Cañita y un poco más arriba la fuente Grande, donde por poco no me meto, tal era el calor acumulado y que intentamos sofocar con unas buenas jarras de cerveza nada más llegar al aparcamiento y quitarnos las botas.

Por todo ello, esta ruta se merece 4 estrellas, y de haberla realizado con menos calor, seguro que hubiese tenido mejor nota, se echa en falta un poco de más vegetación.
Paco Nieto

FOTOS

lunes, 20 de noviembre de 2017

Excursión X121: El Mondalindo desde Bustarviejo

FICHA TÉCNICA
Inicio: Bustarviejo
Final: Bustarviejo

Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia: 14,7 Km 
Desnivel [+]: 709 m 
Desnivel [--]: 709 m 
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas/Agua: No/Sí
Ciclable: No
Valoración: 4
Participantes: 9

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta





















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













TRACK
Track de la ruta (archivo gpx)

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
* Mapa 3D (archivo kmz)

RUTA EN WIKILOC

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RESUMEN
Bonita excursión que nos llevó a la cumbre del Mondalindo desde Bustarviejo, en un día que más que otoñal parecía primaveral, con Santiago como nuevo compañero de andaduras, bienvenido.

Quedamos en Bustarviejo, lugar de raigambre pastoril, ya que según parece, Bustar proviene del latín bos-stare («dehesa o pastizal de bueyes»), al igual que «bostar», palabra que sí aparece en el diccionario de la RAE y significa «boyera. Corral o establo donde se recogen los bueyes». El sufijo Viejo se refiere a los remotos orígenes del lugar, con presencia visigoda y romana.

En otros tiempos villa rica y de gran importancia en la zona, fue perdiendo poder y prácticamente fue olvidado por los capitalinos, hasta que fue redescubierto como lugar de veraneo. Precisamente ese «olvido» fue el que le hizo conservar el carácter de pueblo serrano. Sin embargo, en las últimas décadas del s. XX, al igual que en gran parte de la Sierra, se vivió un auge en la construcción de chalés y pisos, esencialmente como segunda residencia.

Por la calle San Sebastián buscamos las últimas casas del pueblo ascendiendo hacia el campo de fútbol, pasando junto a las lagunas que hay cerca del collado, que estaban completamente secas.

Enlazamos con el GR-10.1 a la altura del campo de fútbol, continuando por él hasta alcanzar el manantial de la Gregoria, éste sí con agua, donde nos desviamos a la derecha, en dirección norte, hacia la torre de la Mina.

La historia de este yacimiento se remonta a 1417, cuando Juan II de Castilla organizó una expedición a la Sierra de Guadarrama para buscar yacimientos minerales. Después de tres meses, sólo se habían encontrado unos pocos, uno de ellos aquí en Bustarviejo, en la zona hoy conocida como Cuesta de la Plata, donde se descubrió una mina de este material, que estuvo en explotación de forma más o menos continuada hasta finales del siglo XIX, Esta torre, de construcción cilíndrica, muy sencilla, se utilizaba como molino de viento para pulverizar el jaspe.

Tras un breve descanso, visitamos su bocamina y ascendiendo por una senda paralela al arroyo del Valle, nos acercamos al pozo maestro, situado en la planicie más alta de la mina. Continuamos desviándonos a la derecha para alcanzar de nuevo la senda señalizada que nos llevó al collado Abierto de Hernán García donde nos reagrupamos.

Proseguimos por la Cuerda de las Cabezas, llamada así por por estar formada por tres cimas redondeadas (cabezas): Cabeza Cervunal (1.833 m), la Albardilla (1.662 m) y Cabeza de la Braña (1.776 m).

Es una zona rica en pastos y agua como demuestra el hecho de que las parcelas valladas llegan a gran altura, aunque también hay grandes rocas graníticas salpicando las laderas.

En ligera pendiente ascendemos hacia la Albardilla, para descender a continuación un poco por la majada de los Arrieros, donde iniciamos el fuerte ascenso, que nos obligó a parar de vez en cuando, hasta alcanzar la alta cumbre de el Mondalindo, coronada por un vértice geodésico.

El Mondalindo o Cabeza Cervunal (1831 m) es el punto de unión de los términos de Bustarviejo, Valdemanco y Garganta de los Montes. Es una montaña de fácil coronación en casi todas sus posibles ascensiones. Sin embargo, al sur está parapetado por un espolón de inclinada caída meridional en forma de llamativos roquedos, conocido como Cancho del Mondalindo.

En el Libro de la Montería de Alfonso XI, de principios del siglo XIV, ya es citada con el nombre de Peña de Muño Linda. También la encontramos en una oración popular contra las tormentas:
Virgen del Espinar
llévatelo a Mondalindo
que tiene buen costillar
También existe una leyenda sobre un supuesto tesoro escondido en las entrañas de la montaña:
Mondalindo, lindo, lindo,
quien te vea te desea;
quién cogiera la moneda
que debajo de ti queda
Después de deleitarnos contemplando las maravillosas vistas desde esta cima, iniciamos el descenso, en dirección sureste, por una fuerte pendiente, hacia precisamente el Cancho del Mondalindo, donde paramos a contemplar una floración circular de cuarzo, proseguimos en dirección oeste por la zigzagueante senda que rápidamente va perdiendo altura, pasando por la fuente del Agua Fría y la Peña de las Monjas, un conjunto de rocas graníticas que, desde una cierta perspectiva, parecen tres monjas rezando, dos sentadas y una de pie. La "monja" que está de pie resulta ser una aguja rocosa de más de diez metros de altura.

La senda en ciertos tramos es un verdadero pedregal, que luego da paso a una senda que dejamos a la izquierda para alcanzar un camino que sube a los depósitos del Canal Isabel II y que nosotros seguimos en dirección suroeste hasta alcanzar el GR-10 y la carretera M-610, la de Valdemanco, donde paramos a contemplar la Ermita de Nuestra Señora de la Soledad, delante de ella se levanta una cruz de piedra de los años 1940, aunque apoyada sobre una base mucho más antigua. 

También hay dos grandes piedras que formaban parte del antiguo vía crucis en las que se pueden leer unas inscripciones del mismo estilo que las que se encuentran en la Ermita del Cristo. En ellas se dice: «Aquí desnudaron al Señor» y «Aquí clavaron al Señor en la cruz».

Tras un breve descanso, continuamos hacia el pueblo, pasando por la Ermita del Cristo en la entrada del pueblo, es una construcción única por estar labrada en la piedra.

La entrada está formada por un dintel y unas jambas de piedra, en las que de pueden leer una serie de inscripciones grabadas, además, sobre la entrada se colocaron unas lanchas a modo de toldo o visera, en el que leerse, con más o menos dificultad
: «HiZO eSfA ObRA frCO BZA ACΛbOSe AñO 1625» (Hizo esta obra Francisco Baonza acabose año 1625); y en la jamba derecha: «Aq ΛLÇARŌ ē ΛLtO LΛ + i LΛ PUCieROn ē UnΛ PñΛ» (Aquí alzaron en alto la cruz y la pusieron en una peña).

Continuamos por la carretera hasta alcanzar la plaza del Ayuntamiento, con una altitud de 1.222 m, Bustarviejo es el cuarto pueblo más alto de la Sierra Norte y el quinto de la Comunidad de Madrid.

Destaca en la plaza la Iglesia de la Purísima Concepción, que es el edificio más antiguo de Bustarviejo, construida sobre un promontorio rocoso en el lugar en el que se levantaba la primitiva iglesia que, a su vez, ocupaba el espacio de otro templo anterior. Sobresalen en ella los cinco contrafuertes de la fachada norte: a la izquierda el medieval, en el centro los dos decimonónicos y a la derecha los dos modernos.

Tras este baño cultural, nos fuimos a celebrar el fin de ruta a uno de los bares y por las buenas vistas de esta ruta, la califico con 4 estrellas.
Paco Nieto

lunes, 16 de octubre de 2017

Excursión X116: Cerro El Pendón desde Miraflores de la Sierra

FICHA TÉCNICA
Inicio: Miraflores
Final: Miraflores

Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia: 17 Km 
Desnivel [+]: 635 m 
Desnivel [--]: 635 m 
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas/Agua: No/Sí
Ciclable: No
Valoración: 4
Participantes: 6

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta






















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK
Track de la ruta (archivo gpx)

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
Mapa 3D (archivo kmz)

RUTA EN WIKILOC
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RESUMEN
Dispuestos a coronar el Cerro del Pendón, nos hemos citado en la Urbanización Sol y Campo, de Miraflores de la Sierra, seis caminantes; con la cuota femenina representada por Pepa, tras el abandono de Sol, la componente “titular” del grupo. He de resaltar que la fémina ha mantenido su “pendón” particular, muy en alto, como buena andarina que es.

Partimos de la urbanización Sol y Campo, por donde pasa la Cañada Real Segoviana, iniciando la marcha a las 09:36, desde la cota de los 1.046 metros; marchando en dirección Noreste tras las huellas de la Vía Pecuaria.

Este camino ganadero de 75 metros de ancho (unas 90 varas), recorría 500 km, entre la Sierra de Neila, en Burgos y la Granja de Torrehermosa, en la provincia de Badajoz. Pasando por las provincias de Soria, Segovia, Madrid y Toledo.

Rápidamente descendemos al arroyo del Valle, que aunque estaba evaporado, unos pocos valientes lo cruzamos por el destrozado “puentecito”.

Dejamos el término municipal de Miraflores y entramos en el de Bustarviejo, siguiendo la senda del GR-10 que comparte recorrido con la vía pecuaria.

Vamos con rumbo Norte junto al arroyo, transitando por un tramo de kilómetro y medio que es auténticamente genuino, lástima de la falta de agua.

Caminamos entre retamas, enebros, encinas, chopos, álamos y sobre todo abedules, pues por algo esta zona es conocida como el Valle de los Abedules.

Al final de este bonito tramo aparecemos en un llano donde hay un letrero, con información de la ruta del Corredor de Tres Cantos a Montejo de la Sierra (2,46km). Y hemos dejado a la derecha los cerros de Peña Hueca, Cerro del Hornillo y Peña del Retamalejo.

Proseguimos unos metros más y dejamos el gran sendero, cruzando el cauce del arroyo y continuando la trayectoria de la vía pecuaria. Contemplando a la derecha los picos de Cabeza Cristina, Cancho del Reloj (en la Buitrera) y el más reconocible, Cabeza Arcón, que nos tapa nuestra meta de hoy, el Cerro el Pendón.

Muy suavemente vamos ganando altura y llegamos a la Fuente del Collado (6,37km – 1.271m), un extraordinario surtidor que soltaba agua por todos sus caños.

Esto es el inicio del Parque del Collado, una gran área recreativa con gran cantidad de mesas y bancos, donde pasar un buen día de pícnic en familia.

Situado en un lugar muy atractivo, con gran variedad de flora, fue una antigua cantera de áridos, reconvertida en zona de descanso y juegos, formando su punto más bajo una laguna estacional, motivo por el que en estas fechas estaba con total ausencia de agua, perdiendo atractivo.

En la extensión que ocupa esta zona de entretenimiento hemos ido girando del Oeste al Sur, y luego de abandonar este espacio, andamos unos trescientos metros y nos adentramos en el pinar, venciendo una pendiente media, cercana al 20% para alcanzar una senda (8km – 1.432m), cerca de los Canchos de la Peña del Rayo.

Continuando por ella hacia la izquierda, aunque manteniendo casi la misma dirección, entre virajes pasamos por varios roquedales antes de presentarnos en el Collado Tiro de la Barra (8,8km – 1.408m). 

El track nos indica a la izquierda, pero el rastro de hitos es tan evidente que los seguimos, en una subida vertiginosa que nos lleva rápidamente al vértice geodésico del Cerro el Pendón (3h - 9,41km – 1.545m). Nos tomamos el merecido descanso, el reglamentario bocata y algún otro pequeño vicio de esos que suben la glucosa y realizamos las pertinentes fotos.

Reanudamos la ruta siguiendo el track que nos ha traído hasta aquí, el cual nos lleva dando un rodeo por el Este; por una senda poco frecuentada, más larga, pero bastante más cómoda y que nos devuelve al collado.

Desde aquí, nos dejamos caer por la ladera de la izquierda, para entroncar con un camino que divisamos.

Todo marchaba bien hasta los últimos 20 metros, donde la maleza nos perdió el respeto y nosotros también se lo tuvimos que perder, porque sino todavía estaríamos allí ¡pero que serian estas marchas sin la pizca de aventura! aunque he de decir que no todos los compañeros opinaban lo mismo.

Ya en la civilización, bajamos alegremente por esta hermosa vía, rodeamos un gran humedal (4:20h - 11,2km), donde nace el arroyo Navacerrada. Rodeamos esta parcela con muro de piedra y continuamos descendiendo sobre medio kilómetro, con la corriente a nuestra derecha.


Llegado el momento, cruzamos el arroyo y nos alejamos de él, prosiguiendo por la vertiente, donde más tarde confluye otra senda que viene por la derecha (13,2km). Con la que compartimos doscientos metros hasta la siguiente bifurcación. 
Tomado el desvió que sigue a la derecha, bajamos por la Cuesta del Chorrillo y finalizamos el descenso en una pista forestal (13,8km).

Nuevamente seguimos a la derecha y obviando desvíos nos reencontramos con el
arroyo del Valle (5,30h – 16km), donde los que no se atrevieron antes, ahora sí pasan por las vigas, que es lo único que queda de lo que fue una pasarela.

Dejamos el municipio de Bustraviejo, y entramos otra vez en el de Miraflores, siguiendo las marcas del GR-10, por el que llegamos a las viviendas y punto de partida, dando por concluida la marcha de hoy. por todo ello esta ruta se merece 4 estrellas.
Cristóbal López