Distancia: 17,4 Km
Desnivel [+]: 807 m
Desnivel [--]: 807 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas/Agua: No/No
Ciclable: No
Valoración: 5
Participantes: 4
Desnivel [+]: 807 m
Desnivel [--]: 807 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas/Agua: No/No
Ciclable: No
Valoración: 5
Participantes: 4
MAPAS
* Mapas de localización y 3D de la ruta
* Mapas de localización y 3D de la ruta
PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta
TRACK
RESUMEN
La Sierra de Salinas es una destacada formación que sirve de frontera natural entre el norte de la Región de Murcia (Yecla) y distintas localidades del Alto y Medio Vinalopó (Comunidad Valenciana). Pertenece al sistema prebético y es un anticlinal que continúa al oeste por la Sierra del Carche-Serral. Las localidades más importantes de sus alrededores son Yecla en la ladera oeste, Villena en la ladera norte y Salinas en la ladera sur.
Y para conocerla, nos acercamos a la Colonia Sierra de Salinas, donde aparcamos tras algún rodeo por culpa del Google Maps, que se empeñó en meternos por un camino bastante malo, tuvimos que rectificar para ir por el bueno.
La colonia fue construida en abril de 1914 para repartir 1363 hectáreas en 49 lotes con casa, carro, caballería y aperos de labranza.
Llegó a albergar 287 colonos en 1922. Trabajaron duro en la siembra de olivos, almendros, viñas y cereales, pero las malas cosechas y la llegada de la Guerra Civil hicieron que los resultados no fueran los esperados, en consecuencia se fue despoblando.
Quedan en pie unas 30 viviendas de los colonos, que sirven ahora como sus segundas residencias.
De los edificios comunales han desaparecido, entre otros, la escuela y la iglesia. No obstante, se mantienen el almacén, la cooperativa y la casa del guarda.
Echamos a andar con el cielo despejado por la pista que discurre en dirección sur. para enseguida abandonarla por el primer camino que sale a la izquierda.
Entre plantaciones de almendros y olivos fuimos lentamente ascendiendo por las Lomas del Reloj, hasta darnos un respiro al alcanzar la Finca las Lobas, un caserío de blancas paredes y parra en la entrada.
Continuamos ascendiendo por los altos de Cañada Cubillas, entre pinos y carrascas, hasta alcanzar la cresta de la Sierra de Salinas, cerca de la Loma de Garrincho. formada por un plegamiento de rocas calizas en el Cretáceo Inferior.
Longitudinalmente ocupa una extensión de aproximadamente 15 km. Su principal altura es el pico de la Capilla del Fraile, con 1238 metros de altura, situado al suroeste de la sierra.
Hacia él nos dirigimos, por la escarpada cuerda, con tramos un poco intrincados y farragosos.
Las vistas desde el vértice geodésico de la Capilla son impresionantes, frente a nosotros la Sierra de la Sima y la de la Umbría, en el valle Pinoso, al oeste la Sierra del Carche, al norte, Yecla y Caudete y al este Villena, Sax y Salinas. También se distingue el Mediterráneo en días de buena visibilidad.
Además de su valor histórico, es necesario recalcar que la Sierra de Salinas es un paraje declarado Lugar de Interés Comunitario y Zona de Especial Protección de Aves.
Tras reponer fuerzas, continuamos el recorrido por la cresta para, un kilómetros después, visitar la Cueva Caliente, a la que se llega tras un pequeño descenso y rodear unas encinas. Su entrada tiene forma de ceja y el acceso es fácil.
Aunque no es muy profunda, presenta interesantes formaciones, tanto en el techo como en el suelo.
Tras las fotos de rigor, desandamos un pequeño tramo y retomamos el sendero para descender, en dirección noroeste hacia el Cerro del Laurel (1168m). Llegando a él, una placa en una roca recuerda a un montañero fallecido.
En su cumbre hay instalada una garita de vigilancia contra incendios, con excelentes vistas.
Detrás, hacia el este, a muy pocos metros, se encuentra la Cueva Laurel, con una entrada estrecha, es un increíble y sorprendente rincón lleno de espeleotemas, pero de complicado acceso si no se cuenta con material apropiado.
Continuamos el descenso, ahora con algo más pendiente, siguiendo una pista a la que recortamos por sendero un par de curvas.
La siguiente, aunque también se puede recortar, preferimos no hacerlo para bajar más cómodos. Tras ésta curva, volvimos a dejar la pista para descender por un cortafuegos con fuerte pendiente que nos ahorra un buen tramo de pista.
Conectamos con una ancha pista que, en su primera curva, dejamos para descender por una senda entre pinos, que tras un par de desvíos, a los que hay que estar atentos, alcanza la Punta de la Mina, el punto de menos cota de la ruta.
De aquí parte el sendero de subida a la Cueva del Lagrimal, una micro reserva de flora que estuvo habitada en diversos periodos. Los restos más antiguos de esta cueva se datan en el 5000 a.C. y pertenecen a cazadores y recolectores del periodo Mesolítico. Sobre estos restos se han encontrado cerámicas del Neolítico (4300 a. C.) y otros restos del Encolítico o Edad del Cobre (2000 a.C.).
La cueva fue abandonada hasta que vuelve a ser ocupada en época medieval (siglos IX y X). En épocas mas recientes fue utilizada como refugio de bandoleros, abrigo para el ganado, e incluso como refugio en la Guerra Civil.
Los restos encontrados en este yacimiento arqueológico se pueden visitar en el Museo de Villena. Herramientas fabricadas en sílex, cerámicas lisas y piedras pulidas e incluso un punzón metálico de la Edad del Cobre, son algunos testimonios de la cueva como vivienda por parte de los primitivos habitantes de este lugar.
Su gran boca se orienta hacia el noroeste y desde ella se contempla una amplia panorámica del valle a sus pies, que te cautiva al entrar, delimitado por las Sierra del Serral y la Sierra Teja. Este dominio visual de los alrededores es uno de los motivos que explica que la cueva haya sido habitada desde hace tanto tiempo, prueba de ello es el techo que está totalmente ennegrecido debido a las hogueras encendidas en el interior de la cueva durante siglos y siglos.
Tras visitar la cueva, continuamos subiendo por senda hasta alcanzar de nuevo la última pista que habíamos dejado. A los pocos metros, la volvemos a dejar para acercarnos, por la derecha, a ver un pozo de nieve de grandes dimensiones.
Tras la visita, recuperamos la pista que, paralela al Barranco de los Pozos, ya no dejamos hasta llegar a la Colonia de la Sierra de Salinas, donde habíamos dejado los coches, dando así por finalizada esta bonita ruta que da a conocer tres de las cuevas de esta sierra y que califico con 5 estellas.
Paco Nieto
FOTOS
No hay comentarios:
Publicar un comentario