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sábado, 19 de marzo de 2022

Excursión X328: Sendero de la Costa de Villajoyosa

FICHA
 TÉCNICA
Inicio: Playa del Torres. Villajoyosa
Final: Playa del Torres. Villajoyosa
Tiempo: 3 a 4 horas
Distancia: 7,3 Km
Desnivel [+]: 331 m
Desnivel [--]: 331 m
Tipo: Circular
Dificultad: Baja
Pozas/Agua: Sí/Sí
Ciclable: En parte
Valoración: 4
Participantes: 6

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK
Track de la ruta (archivo gpx)

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN RELIVE
Ver esta ruta en Relive

RESUMEN
Me uní a la propuesta de Raquel para realizar una ruta que discurre por senderos paralelos a la línea de costa norte de Villajoyosa, una de las pocas que aún se mantiene virgen, sin edificaciones.

Antes de reunimos todos en el aparcamiento de tierra que hay junto a Playa El Torres, me subí por unas escaleras a un mirador que queda a la derecha, con estupendas vistas de esta bonita playa de Villajoyosa que cuenta con una extensión de más de medio kilómetro, y una anchura que varia entre los 15 y 30 metros, es una de las preferidas por las familias porque cuenta en la misma playa con sombra natural otorgada por una gran cantidad de eucaliptos al borde de la playa.

Íbamos a recorrer gran parte del Sendero de la Costa de Villajoyosa, que conecta la Playa del Torres, con la Cala de Finestrat o Morales, junto a Benidorm.

Iniciamos la ruta acercándonos a la playa, bastante pedregosa, en la que desemboca el río Torres, que le da nombre y que se cruza por una pasarelas de madera. Palmeras y eucaliptos adornan el paseo marítimo, que recorremos en dirección noreste, hasta alcanzar su extremo oriental, con bonitas vistas de la isla de Benidorm al fondo.

Cruzamos un arroyuelo por una pasarela de madera y ascendemos por un sendero al que le han colocado traviesas de madera y un vallado de madera, para facilitar la subida por la ladera. En lo alto gozamos de una estupendas panorámicas de la playa.

Unos paneles informativos dan cuenta de los trabajos de acondicionamiento del sendero, que transcurre en gran parte por la vía pecuaria Colada de la Costa.

Desde allí comenzamos el ascenso por otro sendero que va ganado rápidamente altura, mezclando zonas áridas de matorral con pinares, en dirección noreste, por la ladera del los acantilados, hasta dar, tras un liguero descenso, con una pista que cruzamos para continuar remontando por la ladera, con el siempre presente mar a nuestra derecha

Un pequeño respiro, en el que el trazado se allana da la oportunidad de contemplar el Racó del Conill, una cala por la que regresaríamos a la vuelta.

Tras una pequeña bajada, pasamos junto a lo que queda del antiguo cuartel de Carabineros que entre 1824 y 1940 vigilaba las costas, fronteras y aduanas.

Su principal función era evitar el contrabando. Los guardias civiles solían alojarse en casas como estas, situadas en puntos estratégicos de la costa.

Tiene una de las mejores vistas del Racó Conill, de Benidorm y de Villajoyosa, así como de un mar mediterráneo azul e intenso, el lugar francamente es impresionante.

Un poco más arriba, un mirador con mesa y banco de madera ofrece otra oportunidad de repetir las inmejorables vistas. Siguiendo el amplio sendero, un poco más arriba, llegamos a la Torre del Aguiló.

Fue construida con fines defensivos en el siglo XVI bajo el reinado de Felipe II y formó parte del sistema de vigilancia costera contra la piratería.

Es una torre prismática de base cuadrada de cuatro metros de lado y ocho de altura.

Su base hasta unos tres metros de altura es maciza y se encuentra ataludada, situándose sobre ella la dependencia de los vigilantes, cuadrada, terminada en bóveda circular y con huecos en las cuatro fachadas. En lo alto existió un matacán del que solo quedan dos ménsulas.

La fábrica está realizada en mampostería irregular, siendo más homogénea en la cara exterior. En las esquinas y en el hueco de acceso a la dependencia de los vigilantes se empleó sillarejo.

Junto a ella se encuentra una hondonada de la antigua calera, horno para fabricar la cal que se utilizó para la construcción de la torre.

Desde aquí se ve todo Benidorm, la Sierra Helada (Serra Gelada), la costa y el inmenso azul del mar hasta donde se pierde la vista. Mejor lugar para descansar y tomar algo no íbamos encontrar, y en una de las mesas paramos para almorzar.

Tras las fotos de rigor, iniciamos el descenso, en dirección sur, hacia los acantilados por un empinado sendero que alcanza la Colada de Costa, por el que continuamos a la derecha, en dirección este, disfrutando de la brisa del mar y las espectaculares calas de su costa.

Tras pasar por un bonito mirador con mesas a la sombra de un pinar, descendimos hasta llegar al Racó del Conill, una preciosa cala dividida en dos por un espolón que se adentra en el mar.

Dada su situación, con complicado acceso, es utilizada habitualmente por nudistas, de hecho su denominación popular en valenciano proviene de la expresión "anar en conill" ​en el sentido de "ir desnudo".

Está situada entre montañas, muy cerca de la Cala de Finestrat y Benidorm, y alterna roca y arena. Es una de las más conocidas calas de tradición nudista de la Marina Baixa, se remonta a los años setenta del siglo XX, con un uso continuado desde entonces por los seguidores del estilo de vida naturista.

La cartelería oficial instalada por el Ayuntamiento de Villajoyosa informa de esta característica del lugar.

Continuamos bordeando los acantilados de la costa en dirección a Villajoyosa, siguiendo el sendero costero, que nos seguía ofreciendo magníficas panorámicas a cada recodo. Un descenso nos permite tener una estupendas vistas de Cala Fonda y sus alrededores.

Al poco volvemos a enlazar con el sendero que utilizamos de subida, y que, ahora en descenso, nos llevó hasta la playa El Torres, inicio y final de esta interesante ruta con impresionantes vistas. Un buen arroz puso el punto final a esta estupenda ruta que bien se merece 4 estrellas.
Paco Nieto

domingo, 19 de marzo de 2017

Excursión X088: Atalaya de Torrepedrera desde El Berrueco

FICHA
 TÉCNICA
Inicio: El Berrueco
Final: El Berrueco
Tiempo: 2 a 3 horas
Distancia: 8 Km
Desnivel [+]: 222 m
Desnivel [--]: 222 m
Tipo: Ida y vuelta
Dificultad: Baja
Pozas/Agua: Sí/Sí
Ciclable: Sí
Valoración: 3,5
Participantes: 2

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta














PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













TRACK
Track de la ruta (archivo gpx)

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RESUMEN
Queríamos comer en El Berrueco y para hacer hambre, realizamos este bonito paseo por los alrededores del embalse de El Atazar hasta la atalaya del Berrueco, también llamada de Torrepedrera.

Iniciamos esta sencilla y agradable ruta en la plaza del Ayuntamiento, presidida por la picota, que fue concedida a al independizarse de Uceda y adquirir la condición de Villa, allá por el año 1592. La picota representaba un signo de jurisdicción penal en tiempos pasados.

Nada más comenzar a andar, pasamos junto al Museo del Agua, que refleja las numerosas infraestructuras hidráulicas, presas, canales, etc., existentes en la zona que son el fiel reflejo de la importancia del agua como recurso económico y natural. Proseguimos, enfilando la calle que conduce a la iglesia de Santo Tomás Apóstol.

Conforme nos acercamos a la iglesia, comenzamos a ver más cerca su torre de planta cuadrada y tres cuerpos de altura, con ventanas de medio punto en cada cara.

Su pórtico es de madera, con un rollo sobre pilares de granito del siglo XVII. La sacristía es gótica y se encuentra junto al presbiterio. Su portada es una realización de gran simplicidad dentro de la tradición románico-mudéjar, aunque su construcción parece dotar del siglo XIII, formada por tres arcos de medio punto con dovelas de piedra, impostas con capitel de ladrillo y enmarcado con alfiz sobre paramento encalado.

Junto a la iglesia, se halla el Crucero del que se desconoce el origen de sus tres cruces. Podría tratarse de la duodécima estación del Viacrucis del Calvario, punto donde termina dicha procesión.

Desde aquí se tienen unas bonitas vistas del embalse de El Atazar y del camino por el que vamos a andar.

Proseguimos buscando la Senda del Genaro que bordea el embalse del Atazar, en un recorrido de más de 70 km de longitud, está muy bien señalizado como GR-300, con marcas blancas y rojas. Cuenta además con paneles informativos, en cada localidad y en diversos puntos de interés.

Fue el primer Gran Recorrido en discurrir íntegramente por la Comunidad de Madrid.

En agradable paseo nos fuimos acercando a las aguas del embalse, en uno de sus múltiples entradas de agua procedente de arroyos, y que finalmente acabamos cruzando por un puente sobre el arroyo de la Dehesilla.

Más adelante hicimos una breve parada en el refugio de las Chozas, un descansadero/abrevadero muy bien conservado y que puede proporcionar sombra o cobijo ante la lluvia si fuese necesario.

Desde aquí se divisaba cercana la esbelta figura de la atalaya musulmana, torre que pertenecía a un sistema de vigilancia entre Madrid y Somosierra durante el emirato de Mohamed I de Córdoba

De estas defensas se conservan cuatro atalayas, que son ésta de El Berrueco, la de Torrelaguna, Venturada y la de El Vellón.

Nos fuimos acercando al alto del cerro en el que está situado, es la más desmoronada e incompleta aunque destaca por el empleo de la piedra más pintoresca, una piedra de tipo pedernal formada por grandes trozos casi sin desbastar, tiene forma tronco-cónica, con su primer piso relleno y el segundo a 2,25 m. de altura. El espesor del muro es de 1,50 m. y su diámetro interior de 3,30 m.

Subimos a lo más alto de la torre, donde su privilegiada situación proporciona unas panorámicas estupendas. Junto a la torre se sitúa un cobertizo refugio acristalado que también goza de unas estupendas vistas.

Tras las fotos, abandonamos la cerro y comenzamos el regreso, volviendo sobre nuestros pasos, mientras a nuestras espaldas dejábamos unas bonitas estampas de la atalaya del Berrueco.

Al llegar a la iglesia, callejeamos hasta el restaurante, donde comimos estupendamente en el restaurante El Molino. Después nos fuimos a dar un paseo por Torrelaguna, visitando su plaza y principales monumentos, dando así por finalizada esta estupenda excursión que califico con 3,5 estrellas.
Paco Nieto