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viernes, 10 de marzo de 2023

Excursión X394: El Molinar y Rincón de Buenaventura por la Vía Verde de Alcoy

FICHA
 TÉCNICA
Inicio: Aparcamiento Venta Saltera. Alcoy
Final: Aparcamiento Venta Saltera. Alcoy
Tiempo: 4 a 5 horas
Distancia: 13,7 Km
Desnivel [+]: 298 m
Desnivel [--]: 298 m
Tipo: Circular
Dificultad: Baja
Pozas/Agua: Sí/Sí
Ciclable: Sí
Valoración: 4
Participantes: 6

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta


























PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













TRACK
Track de la ruta (archivo gpx)

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN RELIVE
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RESUMEN
Era la tercera vez que realizábamos una ruta por las inmediaciones de Alcoy y el Parque Natural de la Font Rotja, por dos motivos, en primer lugar, el bello entorno de la zona, pues cuenta con varios ríos y fuentes por lo que, a pesar de encontrarnos en el Levante español, caracterizado por paisajes áridos, el contexto era verde y con mucho arbolado, hecho que se agradece tanto para la vista como para la actividad, pues el día prometía ser caluroso a consecuencia de una inusual subida de las temperaturas, más propias del mes de junio.

El segundo motivo era personal, tenía una deuda pendiente con la zona, debido a una caída nueve meses atrás, realizando una ruta similar que tuvo como consecuencia una fractura de tibia con rescate en montaña por los bomberos.

Aparcamos los coches en la explanada que hay frente a la ya cerrada Venta Saltera, aparcamiento concurrido por otros senderistas que también iban a iniciar rutas aquí.

Mientras estábamos realizando saludos y presentaciones, vimos a tres que hablaban entre ellos algo desconcertados pues parte de su grupo estaba en otro punto de encuentro y a ellos el navegador los había guiado hasta nuestra localización.

Al vernos nos preguntaron si podían unirse al grupo y por supuesto les dimos la bienvenida e iniciamos la ruta.

El trazado comienza recorriendo el paraje de El Molinar, ya que la importancia del lugar reside en el nacimiento de un manantial, el cual abastece a Alcoy desde 1421, momento en el que fueron canalizadas por medio de una conducción abierta hasta la población.

Uno de los elementos patrimoniales que destaca en este paraje es el edificio modernista público inaugurado en 1914, toda una joya arquitectónica en un enclave natural histórico que tiene como antecedente la canalización de las aguas siglos atrás para el aprovechamiento industrial y de diferentes molinos y batanes.

En la zona hay un antiguo azud o manantial, un partidor que divide las aguas vertiéndolas parte al rio Molinar, y parte hacia la población de Alcoy, un viejo acueducto y una pequeña fuente.

El agua, como fuente de energía, utilizada racionalmente y de forma compartida mediante una infraestructura de acequias y canales, condicionó el emplazamiento de fábricas y molinos preindustriales que antecedieron a la revolución industrial alcoyana. Son las denominadas fábricas de “Primer Agua”, unos molinos papeleros y harineros del siglo XVIII levantados sobre los restos del antiguo batán del Ferro del siglo XV.

En el año 1960 existían 56 concesiones de agua en los 20 edificios de El Molinar, pero a partir de esa década no era rentable la ubicación de muchas de estas fábricas, por las dificultades de los accesos y comunicaciones. Empiezan a surgir nuevos asentamientos industriales, mejor ubicados y próximos a la población, o en su interior y junto a las vías de comunicación, que ya no precisan de la energía hidráulica.

En la actualidad perdura toda la estructura que conformaba este enclave industrial que se adaptó con gran habilidad a la orografía permitiendo la utilización de la energía hidráulica de una forma racional.

Tras abandonar la zona, atravesamos la carretera N-340 para adentrarnos en el Parque Natural de la Font Rotja por una serpenteante senda que bordea las instalaciones del polideportivo municipal de Alcoy y que, un pequeño tramo, atraviesa una finca privada.

La senda nos llevó a la Vía Verde, de la que íbamos a recorrer parte de su trazado en dirección norte, adentrándonos de inmediato en uno de los muchos túneles que hay a lo largo de la misma, realizando una parada para reponer fuerzas en un área recreativa.

La Vía Verde sigue un antiguo trazado ferroviario cuya construcción se inicio en 1926 y tuvo que paralizarse cuando estalló la Guerra Civil, no llegando nunca a funcionar. La producción industrial de Alcoy se transportaba por un tendido de vía estrecha hasta Gandía, pero era un trayecto largo y con ferrocarriles de poca capacidad de transporte, por ello se pensó en dar salida a dicha producción a través de un nuevo ferrocarril de vía ancha que comunicara Alcoy con el ferrocarril de Agost-Alicante.

Las características orográficas del terreno, complicaron mucho las obras pues había muchos desniveles, por lo que se tuvieron que construir 11 túneles (de distinta longitud) y tres puentes, uno de ellos, el Puente de las Siete Lunas de 240 metros de largo y 46 de alto.

Éste puente lo atravesamos por arriba, estaba muy concurrido debido a la expectación provocada por un “valiente” chico que se disponía a lanzarse al vacío haciendo puenting.

Después de observar el espectáculo, descendimos por unas escaleras y bajamos al río Polop para tomar un sendero por su parte norte hasta llegar al Racó de SantBonaventura (Rincón de Buenaventura), bello paraje con un área recreativa con mesas repleta de familias. 

Fuimos a visitar las distintas pozas, creadas por saltos de agua del río Polop en su transcurso por la zona y tras realizar las fotos de rigor, seguimos por un sendero paralelo al cauce del río, que atravesamos por varios puentes, pasando por debajo de unos de los impresionantes pilares que soportan el Puente de las Siete Lunas.

El sendero nos llevó hasta nuestro próximo objetivo: la Font del Quinzet, una área recreativa con una pequeña fuente de cuyo caño salía un chorro de agua con poco caudal.

Allí hicimos la parada para la comida de medio día protegidos por su fresca y sombreada arboleda.

Finalizada la comida emprendimos el retorno por una senda de subida hasta la Vía Verde en dirección al Molinar.

Volvimos a atravesar algún túnel y dejamos la vía para tomar un sendero que se adentraba en el inicio de una ladera que forma parte del Parque Natural de la Font Rotja y que finalizó a unos metros del punto de salida.

Una excelente ruta en la que por fin pude sacarse mi “espinita” y verificar mi progreso tras el accidente.

Por lo bonito del recorrido y la variedad paisajística a esta ruta le otorgo 4 estrellas.
Kika Silvestre

sábado, 5 de diciembre de 2020

Excursión X249: El Molinar y la Serreta

FICHA TÉCNICA

Inicio: Venta Saltera. Alcoy
Final: Venta Saltera. Alcoy
Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia: 12 Km 
Desnivel [+]: 538 m 
Desnivel [--]: 538 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas y agua: Sí
Ciclable: No
Valoración: 5
Participantes: 5

MAPAS
* Mapas de localización y 3D de la ruta

















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN WIKILOC

RUTA EN RELIVE
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RESUMEN
De nuevo me apunto las rutas organizadas por Kika en Senderismo con buen rollito, en esta ocasión con la siguiente propuesta:

Con este itinerario se abre un ciclo de rutas temáticas diseñadas alrededor de elementos, acontecimientos o características singulares del entorno los cuales aportan un valor añadido o “fundamento” a las rutas haciéndolas más atractivas, interesantes y divertidas. 

Estrenamos este ciclo con una ruta cerca de Alcoy que tiene un poco de todo: historia, agua, altura y hasta los restos de un poblado Íbero… Comenzaremos por recorrer el paraje de El Molinar ya que la importancia del lugar reside en su nacimiento de aguas, el cual abastece a Alcoy desde 1421, momento en el que fueron canalizadas por medio de una conducción abierta hasta la población.

Uno de los elementos patrimoniales que destaca en este paraje es la “Font del Molinar”, un bello edificio modernista público inaugurado en 1914, toda una joya arquitectónica en un enclave natural histórico que tiene como antecedente la canalización de las aguas siglos atrás para el aprovechamiento industrial y de diferentes molinos y batanes.

En la zona hay un antiguo azud, un viejo acueducto, una pequeña fuente del agua del manantial y un rio de caudal permanente. El agua, como fuente de energía, utilizada racionalmente y de forma compartida mediante una infraestructura de acequias y canales, condicionó el emplazamiento de fábricas y molinos que antecedieron a la revolución industrial alcoyana. Son las denominadas fábricas de “Primer Agua”, unos molinos papeleros y harineros del siglo XVIII levantados sobre los restos del antiguo batán del Ferro del siglo XV.

En el año 1960 existían 56 concesiones de agua en los 20 edificios de El Molinar, pero a partir de esa década no fue rentable la ubicación de muchas de estas fábricas, por las dificultades de los accesos y comunicaciones. Empezaron a surgir nuevos asentamientos industriales, mejor ubicados y próximos a la población, o en su interior y junto a las vías de comunicación, que no precisaban de la energía hidráulica. En la actualidad perdura toda la estructura que conformaba este enclave industrial que se adaptó con gran habilidad a la orografía permitiendo la utilización de la energía hidráulica de una forma racional.

El recorrido también visitará el “Ull del Moro”(enorme piedra redonda con un agujero en medio), el “Alt de Dubots” (1.029 metros) con buenas vistas, el vértice geodésico “La Serreta” (1.041 metros), una unidad antiaérea de la Guerra Civil, los restos de un santuario y poblado Íberos y la “Font de la Salut”
Bonita y entretenida ruta, en el término municipal de la localidad alicantina de Alcoy.

El plan estaba lleno de alicientes y no defraudó. El punto de inicio estaba en un amplia explanada, enfrente de la fabrica de Cerámica El Molinar y la Venta Saltera, abandonada a su suerte desde hace tiempo. El día era perfecto, algo fresco pero despejado.

Caminamos unos metros por el puente de la N-340 y enseguida nos desviamos a la izquierda, siguiendo el camino de bajada hasta el Pou de El Molinar y su decorada fuente, encerrada dentro de un pequeño edificio de forma hexagonal rematado por una cúpula, que lamentablemente estaba cerrado, pero que una rejilla dejaba ver su bonito interior, decorado con plantas.

Junto a la fuente hay un área recreativa con mesas y asientos, un poco más abajo, cruzamos el antiguo acueducto, hoy reducido a puente y nos acercamos a ver las fábricas de "Primer agua", reducidas a ruinas y de las que solo se conserva en buen estado las altas chimeneas de sus ahora apagados hornos.

Retrocedemos sobre nuestros pasos y remontamos una loma para contemplar, en dirección norte, todo el complejo de fábricas y el lecho del valle del río Molinar, desde las alturas, bordeando un campo de olivos con la aceituna a punto de recogida.

Descendemos para seguir por una senda que nos llevó a cruzar un corto tramo de la carretera CV-7881,  y la CV-70, que cruza por encima de la A-7, para enseguida adentramos, ya por senda, en un bosque de pinos y encinas con suave subida, primero en dirección sureste y a mitad del bosquecillo, cambiamos a noreste con mayor pendiente.

Justo al alcanzar un cruce de caminos, en el collado de las Creuetes, nos desviamos a la izquierda para acercarnos, tras una subidita y trepadita por una empinada canal, a un promontorio de espectaculares vistas.

Allí sabiamos que estaba el Ull del Moro (Ojo del Moro), una gran piedra redonda con un agujero en el centro, pero que por más que buscamos no dimos con ella. Al parecer está en el último gran peñasco del cerro, dirección noreste, con difícil acceso.

De vuelta al cruce de caminos, seguimos de frente, en dirección oeste, para iniciar el ascenso, hacia el noreste,  al cordal de la Serreta y e
l Alto de Dubots, una sucesión de riscos con afiladas piedras que, con el fuerte viento que soplaba en la cresta, se nos antojaban cuchillos a la espera de un tropezón.

Con sumo cuidado de no resbalar y echando las manos en más de una ocasión, conseguimos llegar a las proximidades del vértice geodésico de la Serreta, donde la senda cambia a la vertiente sur, librándonos así del viento. Al calorcito del resplandeciente sol paramos a tomarnos el tentempié de media mañana, con unas estupendas vistas de la Sierra de Aitana, la Serrella y al fondo el mar.

Repuestas las fuerzas y algo más calentitos, remontamos los escasos metros que nos quedaban para llegar al vértice geodésico de la Serreta, situado a 1
052 metros de altitud, desde donde se contempla las más importantes sierras de la provincia: Aitana, Mariola, Serrella, Menejador, Carrasqueta, Xortá y Puig Campana.

Tras las inevitables fotos de postureo en tan significativo lugar, continuamos recorriendo la cuerda, pasamos junto a las ruinas de un fortín antiaéreo de la Guerra Civil, que daba la voz de alarma ante las incursiones aéreas italianas provenientes de las Islas Baleares.

A continuación pasamos junto  para al poco, pasar junto un importante emplazamiento íbero, que fue descubierto en 1917, excavado por Camil Visedo Moltó y declarado Monumento Histórico Artístico en 1931, y en el que un monolito de más de dos metros le rinde homenaje.

Desde allí, en suave descenso, giramos a la izquierda para iniciar el regreso, descendiendo por una bonita senda que recorre la umbría cara norte de la Serreta en dirección suroeste, con bonitas vistas de Alcoy y su castillo.
 
La senda alcanza la CV-70, por la que seguimos a la derecha y antes de llegar a la primera curva, la dejamos para continuar por una senda que desciende entre pinos hasta la fuente de la Salud y su área recreativa.

Descendimos por la escalinata hasta llegar a una carretera que cruza la A-7 y llega a la CV-70 justo en el punto por donde habíamos pasado a la ida, regresando sobre nuestros pasos hasta alcanzar de nuevo la fuente del Molinar y de allí al aparcamiento donde habíamos dejado los coches.

Una estupenda comida en el cercano restaurante Nuevo Polígono puso el broche de oro a esta estupenda excursión que se merece 5 estrellas.
Paco Nieto