Distancia: 8,4 Km
Desnivel [+]: 548 m
Desnivel [--]: 548 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas/Agua: Sí/Sí
Ciclable: No
Valoración: 4
Participantes: 7
Desnivel [+]: 548 m
Desnivel [--]: 548 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas/Agua: Sí/Sí
Ciclable: No
Valoración: 4
Participantes: 7
MAPAS
* Mapas de localización y 3D de la ruta
* Mapas de localización y 3D de la ruta
PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta
TRACK
RESUMEN
Teníamos la intención de subir a Peñalara, como es costumbre a finales de año y que, por cuestiones personales, lo habíamos pospuesto hasta hoy. Pero la previsión meteorológica que hasta el domingo no era del todo desfavorable, cambió a peor por la mañana, con nubes y un viento de 70 Km/h, lo que nos hizo cambiar de idea y buscar un lugar menos expuesto.
Elegimos la Barranca, un valle resguardado de los vientos y siempre grato recorrer, que en otras muchas ocasiones nos ha salvado la jornada.
Todos menos Carlos R., que no leyó el whasapp a tiempo, cambiamos como destino el Puerto de Cotos por el del aparcamiento de la Barranca. Nos acompañaba Keith y su consuegro Luis, que venía con mostros por primera vez.
La idea era dar una vuelta y mostrarles a las nuevas incorporaciones algunos de los secreto que guarda este precioso valle. Sus bosques de pino silvestre están bañados por el río Samburiel, conocido también como San Muriel o río Navacerrada.
Echamos a andar en dirección a la presa del embalse del Pueblo de Navacerrada, construido para abastecer a Navacerrada, de ahí su nombre, pero se quedó pequeño para la cada vez mayor población a la que proveer de agua y de ahí que se construyera en 1969 el de Navacerrada, de mucha mayor capacidad.
Por su aliviadero se precipitaba con fuerza un buen caudal, prueba de que estaba rebosando con fuerza, lo que no impedía que su lámina de agua hiciera de gigantesco espejo a los pinos y los riscos de La Maliciosa que se asoman a sus quietas aguas.
La estampa no podía ser más alpina y atractiva, además de relajante.
Al llegar al otro lado de la presa, giramos a la izquierda para seguir por la senda que asciende junto a la alambrada que circunda el embalse. Al alcanzar el siguiente embalse, llamado del Ejército del Aire, porque se construyó en 1949 para abastecer de agua al Sanatorio Antituberculoso y Casa de Reposo del ejercito del Aire, edificado un poco más abajo y que en 1965 pasó a ser el Sanatorio del Santo Ángel.
Cerrado definitivamente en 1995, la fecha marca el inicio de las numerosas leyendas que aportaban un punto tenebroso a su ya de por sí fantasmagórica apariencia, acrecentada por su aspecto cada vez más ruinoso hasta que fue demolido en marzo de 2024.
Aquí más información del que fue durante muchos años todo un icono de Navacerrada.
Giramos a la derecha para ascender por la margen izquierda del arroyo de La Maliciosa a través de un amplio y frondoso pinar. Nos desviamos un poco a la derecha, atraídos por un enorme chozo, construido probablemente por los numerosos campamentos escolares que en verano suelen acercarse por aquí.
Cruzamos el arroyo y comenzamos a ascender en dirección a las formaciones pétreas de Las Laderas de la Fábrica, rodeados de formidables pinos y dorados helechos.
Al llegar a una pronunciada curva de la pista que recorre el valle, giramos a la derecha para ascender por el sendero, no muy marcado, que alcanza las formaciones rocosas donde se encuentra uno de los rincones con más encanto del valle, el curioso y monumental boquete horadado en el risco de granito al que se accede, no sin cierto canguelo, de ahí el ilustrativo nombre con el que se le conoce: Paso Cagalera, que alude al vértigo y temor que puede producir su recorrido.
El paso lo cruzamos con sumo cuidado y de uno en uno, ascendiendo con la ayuda de una cadena de acero y una escalera de hierro que salva unos 8 metros de brusco desnivel que perfora la roca por una enorme ventana.
Para los que no la conocían, fue toda una inesperada sorpresa.
Antes de continuar, descendimos unos metros a la derecha para ver el inicio de la vía ferrata llamada El Cuervo, instaladas en el 2003 de la que, para nuestra sorpresa, solo queda su nombre grabado a mano, a golpe de cincel, sobre la roca que le da nombre, pintado en rojo en la pared granítica en la que estaba instalada.
Desconocemos si ha sido una acción realizada por los responsables del Parque Nacional de la Sierra del Guadarrama o un sabotaje de ecologistas al estilo del realizado con las clavijas de Cotatuero en Pirineos. Aquí su historia.
Algo decepcionados, porque algunos queríamos haberlas subido, nos dimos la vuelta y continuamos el empinado ascenso por el callejón hasta alcanzar el collado de la Tijerillas, donde tuvimos la suerte de contemplar un nutrido grupo de cabras que campaban a sus anchas, además de unas magníficas vistas del valle, con el embalse de Navacerrada y la Sierra del Castillo al sur, y de la Ventana de la Maliciosa, otra curiosa oquedad natural, situada al este del collado.
Al inicio del descenso hacia la fuente de la Campanilla conectamos con Carlos, nuestro rezagado compañero, que bajaba con David, un senderista al que encontró medio perdido buscando esta famosa fuente.
Con cuidado, fuimos descendiendo, evitando en lo posible pisar las placas de hielo que tapizaban el sendero. Al llegar a la fuente, cumplimos con el ritual de hacer sonar la campanilla, como antaño se hacía para orientar a los montañeros. Cuenta la leyenda que todo aquel que toque la campanilla quedará prendado de este valle, teniendo que regresar nuevamente al lugar.
Junto a su exuberante chorro de agua, nos hicimos la foto de grupo y, en una mesa de madera colindante, nos tomamos el tentempié de media mañana, endulzado con turrón y roscos que nos supieron a gloria.
Repuestas las fuerzas, descendimos por el amplio camino del PR-M 26 hasta alcanzar la pista, justo donde hay instalado un hito del Parque Nacional de Guadarrama en el que figura "Puerta de la Maliciosa".
Por la pista continuamos, pasando por los puentes que salvan el regajo del Pez y el arroyo de Peña Cabra, hasta alcanzar el Mirador de las Canchas, tras ascender una larga cuesta por la pista, que estaba a ratos con algo de nieve congelada.
Este mirador es un excelente balcón desde el que se tienen las mejores vistas de la Sierra de las Cabrillas, el Alto de las Guarramillas (Bola del Mundo) y de la Maliciosa.
Unos murales instalados sobre poyetes de rocas nos permiten identificar todas las cumbres y los puntos de interés que desde allí se divisan.
Tras las inevitables fotos, iniciamos el descenso, en dirección sur, por la pista, En la primera curva, dejamos la pista para continuar por el sendero que 400 metros más abajo conecta con la Senda Ortiz, por la que continuamos, a la izquierda.
Al poco, contemplamos la fuente del Mojón o de la Senda Ortiz y, un kilómetro más adelante, un desvío que desciende con rapidez hacia la pista que nos llevó de nuevo a los embalses por los que pasamos al inicio, volviendo a disfrutar de sus reflejos, ahora con más visibilidad, al haberse quedado el cielo más claro.
Al llegar al aparcamiento donde habíamos dejado los coches, nos fuimos al restaurante Las Postas donde comimos un escueto menú, dando así por finalizada esta bonita ruta, entre pinares, arroyos, fuentes, embalses y sorprendentes pasos rocosos que bien merece 4 estrellas.
Paco Nieto




















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