sábado, 5 de abril de 2025

Excursión X521: Camino Francés. Etapa 20. El Burgo Ranero - Mansilla de las Mulas

FICHA
 TÉCNICA
Inicio: El Burgo Ranero
Final: Mansilla de las Mulas
Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia: 19,1 Km
Desnivel [+]: 0 m
Desnivel [--]: 97 m
Tipo: Sólo ida
Dificultad: Baja
Pozas/Agua: No/Sí
Ciclable: Sí
Valoración: 4
Participantes: 5

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta

















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK
Track de la ruta (archivo gpx)

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN RELIVE
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RESUMEN
Como al final de la ruta teníamos que regresar a Madrid, a las 7:30 ya estábamos desayunando en la cafetería del albergue El Jardín, en Mansilla de las Mulas, cercano al Hotel Rural La Casa de los Soportales, donde habíamos pasado la noche.

Un taxi nos llevó a El Burgo Ranero, inicio de la cuarta y última etapa de esta escapada. Curiosamente sin un solo metro de subida y apenas 100 de bajada.

Desde el crucero que hay a la entrada del pueblo, echamos a andar con un estupendo día por la Calle Real, donde se encuentra la iglesia dedicada a San Pedro, con altar del siglo XVI, posee un retablo mayor renacentista en madera policromada del siglo XVI, la Virgen de las Nieves o Virgen Manca, imagen de gran valor, se encuentra actualmente en el Museo Catedralicio.

Sobre las 8:30 salimos del pueblo por la carretera LE-6615, que se dirige a Mansilla de las Mulas, dejando atrás una charca. La etapa es llana como la palma de la mano, como la anterior, el Páramo Leonés es lo que tiene. También este es un recorrido recto como una vela hasta Reliegos. Pasamos junto al cementerio del pueblo, que queda a la izquierda del camino.

Después pasamos junto a una cruz de piedra apoyada en un árbol y enseguida junto a un monolito con Cruz de Santiago, del mismo tipo que las anteriores vistas por la zona.

Junto al arroyo del Valle de la Granja hay un área de descanso en la que no paramos, aún no nos habíamos cansado. Se agradece que todo el andadero esté plantado de árboles al lado izquierdo para que den sombra en verano, también los bancos y áreas de descanso que hay cada poco, como la siguiente, junto al arroyo Valdasneros, rodeada una interminable hilera de chopos, por estar situado en un extenso humedal.

La carretera apenas tiene tráfico, no sabemos si por ser domingo o es así también entre semana. Pasamos junto a grandes montones de alpacas , entremedias de cultivos de regadío.

Junto al arroyo del Valle de Utielga, que también llevaba bastante agua. Otra área de descanso se nos ofrece, ésta con mesa y tejado de madera no podíamos despreciarla y paramos un momento para hidratarnos.

Superamos el desvío al aeródromo de Villmarcos y de nuevo aparece otra área de descanso, ésta junto al arroyo de Valdeviñas.

Poco andamos hasta la siguiente, junto a una Cruz de Santiago, con mesa resguardada de la lluvia por un tejado. También han adornado el camino con diferentes máquinas antiguas de uso agrario.

Un poco más adelante alcanzamos un hito que marca 340 Km a Santiago, ya va quedando menos. Pasamos junto a otra área de descanso, justo antes de cruzar el Canal Bajo de los Payuelos, una importante infraestructura hidráulica de riego que afecta directamente a los términos municipales de Mansilla de las Mulas, Cubillas de Rueda, Valdepolo y Santas Martas con agua proveniente del río Esla.

A un lado del camino vimos un montón de madrigueras de conejos, cerca del arroyo Madriz de la Cava, que llevaba bastante agua.

La monotonía del paisaje y la rectitud de la ruta ofrece un pequeño respiro cuando la pista dibuja una curva y salva por debajo las vías del ferrocarril Palencia - León.

En la vaguada posterior se cruza el arroyo de Valdearcos, el mayor curso de agua de toda la etapa. 

Luego, se toma otra pronunciada curva para acceder al paraje denominado Valle de Santa María, donde existe un área de descanso, que queda a la derecha, en medio de una arboleda con manantiales y un arroyo homónimo.

Dejamos atrás el crucero de Reliegos, tras superar un ligero repecho, y antes de entrar en el pueblo en ligero descenso, paramos, por fin, a tomar algo en el primer bar que vimos, la soleada terraza de La Cantina de Teddy, atendido por una singular pareja.

Él nos contó un poco su vida y que Teddy era su perro, ya fallecido. Tienen una foto de él dentro del bar.

Entramos por la Calle Real en Reliegos, municipio perteneciente a Santas Martas, después de haber caminado 13 Km desde El Burgo Ranero. Es curioso el origen de su nombre Siguiendo la ley romana que habían asumido los visigodos, los "bienes de nadie" ("bona vacantia"), es decir, sin propietario determinado, pertenecían al Estado. Durante la repoblación los reyes hispanos ofrecían “tierras de nadie” a todo aquel que las estuviera dispuesto a trabajarlas y defenderlas.

Este ofrecimiento real siempre se aceptaba en grupo. El jefe del grupo elegía las tierras que habían de "roturar" y las repartían entre sus compañeros en lotes, hoy llamados “suertes”.

El nombre de Reliegos lo da el cabeza de familia que toma estas tierras “por pressura” y se asienta en este lugar. La raíz de este nombre es latina. Así, los verbos “relinquo” (“dejar restos”) o “relego-is” (“agrupar de nuevo”), así como el sustantivo “relinquiae-arum” (“reliquias, restos”), están en el origen del topónimo de Reliegos. Aquí dicen que coincidían tres calzadas militares, es la antigua Palantia romana.

Nos llama la atención la gran cantidad de bodegas, porque la vid tuvo cierta importancia en la economía local. Por ello, proliferaban las cuevas horadadas en las tierras arcillosas presentes en lomas o promontorios.

La Iglesia parroquial está dedicada a San Cornelio y San Cipriano, Papa y Obispo de Cartago, respectivamente. La torre, realizada en tapial y revestida de ladrillo, tuvo la finalidad de vigía y fortaleza en tiempos de la Reconquista.

Con el paso del tiempo fue deteriorándose y, finalmente, el día 11 de diciembre de 2000, a las 16 horas, se desplomó esta seña de identidad. Una placa lo recuerda. En el templo actual se conserva una hermosísima talla gótica de gran valor: originaria del despoblado de Escarbayosa; su último habitante, una mujer, trajo esta imagen en brazos hasta Reliegos.

De gran valor son las tallas barrocas, provenientes también de la vieja iglesia, de San Antonio Abad, San Lázaro vestido de peregrino, los patronos San Cornelio y San Cipriano y el Cristo que preside en la cabecera de la iglesia; igualmente, es bellísimo el Niño Jesús de la VII Angustia y la pequeña talla de la Virgen del Pilar con el Niño en brazos.

En una de las paredes de las últimas casas del pueblo una flecha indica "A Mansilla 1 legua". Hay una coplilla popular, que dice: “A una legua de Castilla, está Reliegos de Mansilla" y es que efectivamente, unos 5.572,7 metros (una milla) nos queda para llegar a Mansilla, por eso otro refrán dice "La legua bien medida, de Reliegos a Mansilla".

A la salida del pueblo, existe un área recreativa presidida por la estatua del Homenaje al Peregrino y una zona deportiva. De nuevo aparece la pista arbolada que se dirige hasta Mansilla de las Mulas. Un hito nos indica que nos quedan 334 Km hasta nuestra meta final.

Ahora sí, el paisaje cambia. Las llanuras de cereal se contraponen cultivos verdes, decorados por estructuras gigantes de riego por aspersión.

A poco más de un kilómetro después de dejar atrás Reliegos, cruzamos un gran viaducto que sobrevuela la A-60, la Autovía Valladolid - León, bajo un fascinante cielo decorado con nubes de algodón..

Más tarde, dejamos bajo los pies, casi sin darnos cuenta, el arroyo de la Praderona.

A los pocos metros, el camino entra en el término territorial de Mansilla de las Mulas. Tras pasar bajo las torres de una gigante línea eléctrica y por encima de un pequeño puente que salva el arroyo Grande, hay un área de descanso al borde de la pista arbolada.

El sendero continúa durante un kilómetro más, para desaparecer al borde del viaducto que salva la N-601.

Aquí hay otra área de descanso, acompañada de un crucero, junto al Santuario de la Virgen de Gracia.

Después de cruzar la carretera, pasamos sobre el Canal del Porma, que iba a rebosar, ofreciendo unos bonitos reflejos de las nubes en sus aguas.

Construido en 1992, este canal discurre 75,5 kilómetros íntegramente en la provincia de León, permitiendo el riego de 13.900 hectáreas con agua proveniente del embalse del Porma.

Un poco más adelante, entramos definitivamente en Mansilla de las Mulas, a través de la Calle Camino de Santiago.

Antigua villa amurallada sobre el río Esla, del siglo XII, tenía cuatro puertas. Sólo se conserva el arco oriental, por el que entran los peregrinos a la calzada. 

Del resto apenas quedan algunas torres y almenas, además de la Puerta de la Concepción.

Los monumentos más notables son: la iglesia parroquial de Santa María, la actual es del siglo XVIII. La iglesia de Nuestra Señora de Gracia. La de San Martín, que solo conserva la torre, del siglo XV, y el convento de San Agustín, fundado en el año 1500

Recogimos las maletas que habían llevado al Hotel Rural La Casa de los Soportales y tras un paseo por el pueblo y visitar la iglesia, en la que una banda de música estaba tocando, nos fuimos a comer al Albergue del Camino y tras otro paseo hasta el puente sobre el río Esla, regresamos a Madrid.

Un 4 le otorgo a esta ruta de transición, de largas rectas y escasos pueblos donde romper la monotonía de la planicie.
Paco Nieto

FOTOS

ETAPAS DEL CAMINO FRANCÉS

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