miércoles, 2 de septiembre de 2015

Excursión X040: Broto-Oto-Fragén-Broto

FICHA TÉCNICA
Inicio: Broto
Final: Broto

Tiempo: 2 a 3 horas
Distancia:  8 Km
Desnivel [+]: 403 m
Desnivel [--]: 403 m
Tipo: Circular
Dificultad: Baja
Pozas/Agua: Sì/Sí
Ciclable: 
Valoración: 3,5
Participantes: 6

MAPAS
* Mapas de localización y 3D de la ruta

















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN RELIVE
Ver esta ruta en Relive
 
RESUMEN
Esta es la primera de las siete excursiones que realizamos por los Pirineos este año, la primera de las muchas aventuras y vivencias impactantes que te llevas cada vez que pisas estas montañas.

Habíamos salido temprano de Madrid, comimos por el camino y nada más dejar los cosa en el hotel de Broto, nos pusimos las botas con muchas ganas de caminar.

En los siguientes días nos esperaba una magnífica travesía pirenaica, de seis etapas, a propuesta de Juan, que nos llevaría 1º de la Pradera de Ordesa al refugio de Góriz, 2º de éste a Monte Perdido, de nuevo en el refugio, 3º a la Brecha de Rolando y refugio de Serradets, 4º de éste a la cascada de Gavarnie y pueblo, 5º de éste a Bujaruelo y en la 6º etapa de Bujaruelo a Torla.

Como teníamos la tarde libre, para entrenarnos un poco Juan propuso esta ruta cortita, pero con muchos encantos y para ello, desde el hotel nos dirigimos hacia el puente que cruza el río Ara, para enseguida girar a la izquierda e iniciar la ruta hacia Oto.

Cruzamos por un moderno puente, dejando el románico del Sorrosal, que ya no presta servicio, a la derecha.

Un poste de señalización nos indica que Oto está a solo 0,8 km, esto nos anima a acelerar el paso mientas nos deleitamos con el impresionante paisaje que nos rodea, a los pies del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.

Al llegar a Broto, lo primero que nos encontramos es una fuente de dos chorros con un alargado pilón y mucha agua corriendo por una de sus calles. Las casas mantienen la arquitectura tradicional del valle, construidas en piedra, con balconadas de madera, puertas adinteladas, escudos armeros y techos de pizarra.

Recorrimos sus empinadas calles buscando la soberbia y recia torre defensiva de la casona solariega de Don Jorge (s. XVI), la iglesia parroquial de San Saturnino (s.XV), de estilo mozárabe y románico, con las antiguas campanas adornando la puerta de entrada bajo su bonita torre, y deleitándonos con las panorámicas que nos ofrecían sus miradores.

Abandonamos el pueblo por el camino que pasa junto a la ermita de San Sebastián, y que se dirige, con algo de pendiente en dirección noroeste, hacia Fragén. El ascenso continua, entre los verdes prados de Los Planes, hasta alcanzar los bosques de Las Arripas, el punto más alto de la ruta, con impresionantes vistas de Ordesa.

Desde allí, descendimos hasta llegar al puente de Fragén, donde, antes de cruzarlo, nos desviamos hacia el oeste remontando el Barranco del río Sorrosal.

A corta distancia del puente, siguiendo una emboscada senda, llegamos donde el río forma unas bonitas pozas. Rincón oculto e íntimo, donde el sonido del agua saltando entre las rocas rivaliza en armonía con el canto de los pájaros.

De vuelta al puente, seguimos por él caminando en agradable paseo, entre hermosas encinas, hasta alcanzar las primeras casas de Fragén, situado en el alto de una loma abalancada, muy cerca de la cortada que ha labrado el Barranco del Sorrosal.

El topónimo "Fraixen", proviene de Fraxeno, o sea se "Fragua". Fue muy buena su posición fronteriza donde podían observar al enemigo, a partir del siglo XIII, hubo varias enfrentaciones en 1319 con los francos o con el municipio del Torla, (que entonces era de Francia, hasta 1443).

Cuenta con muchas bordas, entre ellas las más antiguas datan del siglo XV, La parroquia es de origen románico, pero restaurada en los siglos XVII-XVIII. Edificada en honor a San Martín, contiene una nave ábside semicircular, una bóveda de lunetas y una pequeña torre, en la que figura un curioso reloj de sol.

Al tomar la salida hacia a Broto, visitamos una pequeña ermita dedicada a Santa María, un punto de advocación Mariana y de adoración y culto a la Virgen de la Ascensión.

Tras un primer kilómetro plano, al alcanzar los prados de Pueyo, la senda inicia un rápido descenso, sólo mitigado por unas amplias curvas que restan algo de pendiente.

Poco antes de acometer un fuerte descenso, paramos a contemplar, en una de las curvas del camino, desde un mirador natural, toda la grandeza del valle que forma el río Ara, con Broto en el fondo, las afiladas crestas de las montañas de Ordesa y el profundo tajo del Barranco del Sorrosal.

Al llegar a Broto, nos desviamos unos metros para contemplar el resultado de una larga y espectacular erosión fluvial a lo largo de millones de años, ayudada también por las glaciaciones de la era cuaternaria, la cascada del Sorrosal, un impresionante salto de agua de 60 metros de altitud en caída libre a poco antes de desembocar en el río Ara.

Las vistas de la cascada, conforme nos acercamos a ella, son fastuosas y desde su base aún más.

Para los más atrevidos, que no era nuestro caso, y siempre con la equipación adecuada, existe una vía ferrata que asciende hasta la parte superior de la cascada y remonta un tramo de barranco. Y para todavía más atrevidos, también es posible realizar el descenso de la cascada mediante rápel.

Como nuestro atrevimiento lo teníamos reservado para ascender a Monte Perdido, preferimos regresar a Broto y tomarnos unas cervezas en una de las terrazas del pueblo, dando así por finalizada esta agradable y preciosa excursión que nos sirvió de entrenamiento para lo que nos esperaba y que califico con 3,5 estrellas.
Paco Nieto

FOTOS

domingo, 26 de julio de 2015

Excursión X039: El Chorro de Navafría

FICHA TÉCNICA
Inicio: El Chorro de Navafría
Final: El Chorro de Navafría
Tiempo: 3 a 4 horas
Distancia: 9,6 Km 
Desnivel [+]: 501 m 
Desnivel [--]: 501 m
Tipo: Circular
Dificultad: Baja
Pozas/Agua: Sí/Sí
Ciclable: Sí
Valoración: 4
Participantes: 2

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta



















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta















TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
 
RESUMEN
Nueva visita al Chorro de Navafría, buscando el agua y el fresco para mitigar los calores de este julio. Una vez que aparcamos en el área recreativa, echamos a andar hacia el río Cega, previo paso por un pequeño puente, que marca el final del arroyo del Chorro, que en este punto vierte sus aguas.

Seguimos una pista que poco a poco va ganando pendiente, a la vez que se separa del río. Una trocha nos evita una gran curva y nada más dar una curva nos encontramos a la izquierda con el refugio del Peñón, construido en piedra, con las paredes del interior decoradas con graciosos dibujos de Epi y Blas.

Continuamos, en dirección sureste, el suave ascenso por la pista, paralela a gran altura al río, contemplando en el camino, esbeltos pinos albares, un tejo y acebos. Al poco, alcanzamos, a nuestra derecha, el refugio de la Fragua, con su interior más sobrio que el anterior, aunque al igual que éste, posee una chimenea y bancos de piedra para hacerlo más confortable.

A pocos metros, en una bifurcación, continuamos por la pista de la derecha, que enseguida nos conduce al llamado puente de Hierro, aunque en realidad es de piedra, que cruza el río Cega.

Tras un breve descanso, regresamos de nuevo para continuar el ascenso por la otra pista que antes habíamos desestimado, la de la izquierda, apenas un chorrillo quedaba del arroyo de las Vueltas, unos metros antes de desembocar en el río Cega.

Con moderada pendiente, ascendimos por la pista, que tras una cerrada curva, gira hacia el noreste y cruza de nuevo el arroyo de las Vueltas, precedido de un pequeño embalse a modo de balsa. Continuando el ascenso, la pista gira a la derecha, en la zona conocida como Piemediano.

En ese punto, abandonamos la pista para iniciar el descenso, por una senda no muy definida, que primero nos lleva al mirador de Castrillejos y luego a la cascada de El Chorro. En este punto el agua del arroyo se precipita desde unos 20 metros como si se tratase de un divertido tobogán. Es un remanso de agua con un bonito puente de madera.

Tras el ansiado baño bajo el gélido chorro y un largo descanso para comer los bocadillos, continuamos el descenso por la senda que baja paralela a la orilla izquierda del arroyo del Chorro, pasando por la fuente que nada más iniciar el descenso nos sale a la izquierda, que a duras penas daba un hilillo de agua.

Al final del cómodo camino, jalonado de bancos, alcanzamos de nuevo el puente que cruza el arroyo del Chorro, junto al cual se encuentra el refugio del Chorro, con una fuente a su derecha, un trenecito de madera en el que nos subimos para la foto y un divertido laberinto de palos de madera por el que buscar la salida. 

Al llegar al cercano bar del área recreativa, nos tomamos las cervezas, cafés y helados de recompensa por haber finalizado esta bonita excursión.

Un baño en las piscinas naturales del área recreativa puso el broche final al estupendo día, que bien se merece 4 estrellas.
Paco Nieto

martes, 5 de mayo de 2015

Excursión X038: Puentes del Río Guadarrama

FICHA TÉCNICA
Inicio: Galapagar
Final: Galapagar

Tiempo: 2 a 3 horas
Distancia:  7,4 Km
Desnivel [+]: 212 m
Desnivel [--]: 212 m
Tipo: Circular
Dificultad: Baja
Pozas/Agua: No/Sí
Ciclable: No
Valoración: 3
Participantes: 2

MAPAS
* Mapas de localización y 3D de la ruta























PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
Con la intención de recorrer varios de los puentes del río Guadarrama, quedamos en la urbanización Las Minas de Galapagar, junto a la carretera M-519 de Torrelodones a Galapagar.

Para iniciar la ruta, cruzamos el Puente Nuevo o de Herrera (XVI), al poco continuamos por la derecha, por la calle del Roble, bordeando los chalet colindantes, al alcanzar el Velado de las Monjas, giramos a la izquierda para seguir en dirección oeste hasta alcanzar la urbanización Nido del Águila.

Desde allí, giramos a la derecha, para continuar en dirección noreste bordeando las urbanizaciones de Navatornera y del Río Monte hasta alcanzar el puente Romano de la Navata
también llamado del Molino o Puente Viejo (XVII), continuando en dirección sur paralelos al río Guadarrama por su orilla derecha.

Hacía muy buena temperatura, lo que permitía caminar con una agradable sensación de frescor junto al río, entre jaras en flor y cantuesos florecidos.

Tras alejarnos del río y disfrutar de bonitas vistas desde un mirador natural del cañón que forma el río, alcanzamos el Puente de Alcanzorla (IX al XI), por él cruzamos el río Guadarrama para remontar la pared de su margen izquierda y tras bordear la urbanización de las Minas, seguimos paralelos al río hasta alcanzar el aparcamiento donde habíamos dejado el coche.

Por todo ello, esta excursión se merece 3 estrellas.
Paco Nieto

domingo, 7 de septiembre de 2014

Excursión X037: La Panera y Alto del León

FICHA TÉCNICA
Inicio: La Panera. El Espinar. Segovia
Final: La Panera. El Espinar. Segovia
Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia: 14,3 Km 
Desnivel [+]: 285 m 
Desnivel [--]: 285 m
Tipo: Circular
Dificultad: Baja
Pozas/Agua: Sí/Sí
Ciclable: Sí
Valoración: 3
Participantes: 2

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta

















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
 
RESUMEN
El área recreativa de la Panera está situada junto al curso del río Moros, a su paso por el municipio de El Espinar, en la falda norte de la Sierra de Guadarrama, muy concurrida en verano por sus posibilidades de baño en una piscina seminatural y la posibilidad de hacer fuego en barbacoas.

Nuestra intención era dar un paseo antes de comer por el valle del río Moros, en la que llamada La Garganta, donde se cierra el valle bajo los picos del Montón de Trigo y la Peña del Oso, pero estaba cerrado el acceso. Optamos entonces por seguir el GR-88, el sendero de gran recorrido que une el Pontón de la Oliva (Patones), con San Lorenzo de El Escorial y acercarnos al nacimiento del río Gudillos.

Dejando atrás los aparcamiento de la Panera, ascendimos en dirección sureste siguiendo el GR-88 hasta dar con una gran pradera, lugar donde nace el río Gudillos, de un pequeño manantial apenas perceptible, pero que hace de la zona un bonito humedal.

Como nos pareció corto el recorrido, lo alargamos para seguir el Cordel de las Campanillas, agradable pista que cruza el arroyo del Cuervo y bordea la Cerca de Montosa, una construcción de los años 50 a 60, promovida por la Organización Sindical Española, conocida comúnmente como Sindicato Vertical de los Trabajadores, con la intención de crear una residencia de las “Hermandades del Trabajo”.

El tejado era de zinc, con corcho como aislante, pero con el paso del tiempo se fueron llevando todo lo que podía ser aprovechable. Luego, como tantas otras edificaciones que han abandonado su destino inicial, fue dedicada a almacén de paja para el alimento de ganado vacuno y hoy es un edificio en avanzado estado de ruina.

Dejando atrás tan histórico lugar, proseguimos por el llamado camino del Agua, que nos llevó, tras un largo recorrido, y después de cruzar un cortafuegos, hasta una casa abandonada, al pie de la carretera N-VI, la que baja del puerto del Alto del León hacia El Espinar.

Ya solo nos quedaba regresar por donde habíamos venido y acabar la jornada con una ricas chuletitas y chorizos hechos a fuego lento en las barbacoas de la Panera, dando así por finalizada esta apacible excursión a la que le otorgo 3 estrellas.
Paco Nieto

FOTOS
Fotos de Paco Nieto

lunes, 25 de agosto de 2014

Excursión X036: Las fuentes de La Granja de San Ildefonso

FICHA TÉCNICA
Inicio: San Ildefonso
Final: San Ildefonso
Tiempo: 1 a 2 horas
Distancia: 6,7 Km 
Desnivel [+]: 139 m 
Desnivel [--]: 139 m
Tipo: Circular
Dificultad: Baja
Pozas/Agua: No/Sí
Ciclable: No
Valoración: 3,5
Participantes: 3

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta

















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
 
RESUMEN
El Real Sitio de La Granja de San Ildefonso, declarado conjunto Histórico Monumental, es una de las mejores muestras del esplendor monárquico del siglo XVIII. Felipe V, el primer Borbón que reinó en España, se enamoró de este bello lugar allá por 1717. 

Tal fue el “flechazo” que decidió levantar allí un palacio y unos jardines adornados con esculturas y fuentes que le recordaran su infancia en la corte francesa de su abuelo Luis XIV. La creación de este Real Sitio fue su gran obra personal, había encontrado el lugar ideal para retirarse del mundo.

Ya en la Edad Media, los reyes de Castilla, que con frecuencia residían en Segovia, utilizaban como lugares de caza los bosques situados al pie de las montañas de Guadarrama, y en especial, el paraje de Valsaín. Los sucesivos reyes continuaron utilizando los pinares de Segovia como zonas de recreo y fue así como, en 1717, Felipe V se enamoró de la belleza y riqueza cinegética del lugar.

En 1720 compró a los jerónimos su granja de San Ildefonso para hacer de ella un nuevo Real Sitio en el que poder retirarse. Encargó las obras del palacio a Teodoro Ardemans y las de los jardines a René Carlier. El estilo español tradicional del primer arquitecto contrastaba con el radicalmente francés del segundo, discípulo del arquitecto de Luis XIV. Las obras avanzaron con gran rapidez, de modo que los reyes pudieron instalarse aquí en 1723.

El 10 de enero de 1724, Felipe V anunció en San Ildefonso que abdicaba en su hijo Luis I, pero su prematura muerte en agosto de aquel mismo año obligó a volver al trono al “Rey padre”. El Real Sitio hubo de adaptarse también a este cambio, pues de ser la residencia de un ex soberano se convertía en el Real Sitio favorito del monarca reinante. El Palacio, inicialmente de dimensiones modestas, hubo de ser ampliado, y también lo fue el jardín a costa del parque, añadiéndose nuevas y más espectaculares fuentes.

Cuando en 1736 el arquitecto Filippo Juvarra vino a España, los reyes le encargaron una nueva fachada en el eje central del jardín, terminada ya por su discípulo Giambattista Sacchetti. El conjunto arquitectónico del palacio resulta muy italiano y de una gran densidad debido a todas estas fases construidas en tan poco tiempo.

Tan relevantes como el palacio eran para Felipe V los jardines, en los que puso grandísimo empeño. Los jardines del Real Sitio de La Granja son el mejor ejemplo en España de jardín a la formal a la francesa, una modalidad que empezó a difundirse por toda Europa a finales del XVII, a raíz de la popularidad de las creaciones de André Le Nôtre, jardinero de Luis XIV, el famoso “Rey Sol”.


El Palacio de Versalles es el ejemplo más conocido y admirado del jardín formal del Barroco, pero Felipe V nunca pretendió emular en La Granja la vasta escenografía monárquica de su abuelo, Luis XIV. Siempre tuvo claro que su lugar de retiro se parecería a otro jardín menos conocido que Versalles, ya que la Revolución lo desmanteló: el de Marly, donde el “Rey Sol” pasaba sus jornadas de descanso.

La abundancia de agua, procedente de la montaña, fue uno de los mayores atractivos del lugar para Felipe V, pues le permitió llenar el jardín de fuentes con juegos de agua espectaculares. Su sistema hidráulico original se conserva a la perfección, tanto es así, que siguen en funcionamiento hoy en día. ¡Y lo mejor de todo es que todos podemos disfrutar de este magnífico espectáculo!

La abundancia de agua, procedente de la montaña, fue uno de los mayores atractivos del lugar para Felipe V, pues le permitió llenar el jardín de fuentes con juegos de agua espectaculares. Los surtidores de la fuente “La Fama”, por ejemplo, consiguen elevar el agua a más de 40 metros de altura. ¡Algo impensable hasta para Versalles!

Las fuentes, realizadas en plomo para ser pintadas imitando bronce y mármol, y las estatuas de mármol, forman el conjunto escultórico de mayor riqueza y el mejor conservado de su época. El sistema hidráulico original se conserva, además, a la perfección, tanto es así, que sigue en funcionamiento hoy en día.

Siempre que la climatología lo permite, el 30 de mayo, el 25 de julio y el 25 de agosto de cada año, puedes ver en funcionamiento el conjunto completo de fuentes. Además, a lo largo de la denominada “Temporada de Fuentes”, que suele ir desde la Semana Santa a finales del verano aproximadamente, algunos grupos de fuentes se accionan, de forma alterna, cada semana.

Y como hoy era precisamente 25 de agosto, festividad de San Luis Rey de Francia y Patrón del Real Sitio de San Ildefonso, se accionaban 8 de las fuentes más monumentales, además gratis.

Siguiendo al abanderado, fuimos recorriendo las siguientes fuentes: Carrera de Caballo, Cascada Nueva, Los vientos, El Canastillo, Las Ocho Calles, Las Ranas, Los Baños de Diana y La Fama, además nos acercamos al gran estanque, llamado El Mar, por sus dimensiones.

Hay un total de 21 fuentes con más de 300 surtidores de agua. En su conjunto consumen 9.000 metros cúbicos por hora. El depósito principal se agotaría en 13 horas. Por ese motivo las fuentes nunca funcionaban a la vez. Estaban pensadas para encenderse solamente al paso del rey.

En resumen, una bonita tarde de paseo llena de encanto y belleza, con algún que otro remojón, lo que agradecimos sobremanera. Por todo ello, a esta excursión le otorgo 3,5 estrellas.
Paco Nieto

FOTOS