jueves, 16 de octubre de 2025

Excursión X539: Camino Francés. Etapa 22. León - San Martín del Camino

FICHA
 TÉCNICA
Inicio: León
Final: San Martín del Camino
Tiempo: 7 a 8 horas
Distancia: 25,7 Km
Desnivel [+]: 139 m
Desnivel [--]: 106 m
Tipo: Sólo ida
Dificultad: Media
Pozas/Agua: No/No
Ciclable: Sí
Valoración: 3,5
Participantes: 5

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta
























PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













TRACK
Track de la ruta (archivo gpx)

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN RELIVE
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RESUMEN
A las 8:15 ya estábamos en la calle tras haber desayunado en el propio apartamento con lo que compramos el día anterior, ventaja de tener cocina en la habitación.

Dejamos las maletas y abandonamos León siguiendo las conchas de bronce clavadas en el suelo, que parten de la misma Catedral, pasando por el Parador de San Marcos, donde entramos para conocerlo. Los sábados, domingos y festivos hay visita guiada y gratuita a las 10.

Tras las fotos, cruzamos el puente de piedra, del siglo XVI, sobre el río Bernesga y seguimos de frente por la avenida de Quevedo en dirección a Trobajo del Camino.

Cruzamos otra larga avenida y un paso peatonal que se eleva sobre las vías del tren, al que se llega bordeando a la derecha la rotonda de la Infanta Sancha Raimundez, no por el lateral izquierdo como parece indicar una enorme concha en una pasarela. Todo este recorrido tiene poco atractivo.

Entramos en Trobajo del Camino sin darnos cuenta, convertido en un barrio más de León, empujado por el crecimiento de la ciudad, no hay discontinuidad.

A pie del Camino y de la carretera, se encuentra la ermita de Santiago, nacida probablemente al amparo del Monasterio de Venedrices, ya desaparecido.

En la fachada principal, sobre un arco de piedra que enmarca la entrada, hay una cartela con la fecha de 1777, la Cruz de Santiago y una concha de peregrino. Cuenta en su interior con una escultura representativa y muy querida en Trobajo, el Cristo barroco del siglo XVIII conocido como “Santiago Matamoros”.

A menos de un kilómetro, giramos a la derecha, dejamos la carretera y seguimos, unos 200 metros, por la empinada calle de la Cruz, con bodegas subterráneas a ambos lados de la loma de una colina, desde donde la ruta discurre paralela a la N-120.

Coronamos la subida en la zona conocida como El Mirador, por sus buenas vistas, continuamos por la parte trasera de un polígono industrial interminable, sin duda uno de los tramos más feos del Camino.

Y así llegamos a La Virgen del Camino y a la misma puerta del moderno Santuario, edificado en 1961. 

Llaman la atención en su fachada las 13 enormes figuras de bronce, de seis metros cada una, que representan a los Apóstoles y a la Virgen, obra del escultor Subirachs. El enorme campanario tiene 53 metros de altura.

En el interior se encuentra la imagen de la Virgen del Camino, patrona de León, un retablo barroco del siglo XVIII, y una Piedad del siglo XVI. La Basílica Santuario de La Virgen del Camino fue en sus orígenes una pequeña ermita construida en 1505 en el lugar donde, según la leyenda, se apareció la Virgen al pastor Alvar Simón Fernández.

Justo a la salida del Santuario y a la izquierda de la carretera tomamos un camino de tierra que pasa junto a la bonita fuente el Cañín, presidida por una imagen en hierro de un peregrino ataviado con toda la simbología del Camino.

Enseguida tenemos que tomar una decisión: Continuar por el camino clásico más histórico hasta San Martín del Camino, pegados a la carretera N-120, o bien desviarnos por la variante que pasa por Villar de Mazarife, alejados de la carretera, mucho más tranquilos.

RUTA PRINCIPAL
Por la primera opción, se continua paralelos y pegados a la carretera N-120, se pasa bajo la A-66, la Autovía de la Plata, y por un ancho arcén de la N-120 nos situamos, a poco más de 3 kilómetros, en Valverde de la Virgen, hasta hace poco Valverde del Camino. Perteneció a la antigua Hermandad de Valdoncina.

Su iglesia está dedicada a Santa Engracia, fue construida en 1961 y sustituyó a la primitiva de la que se conserva la espadaña de la cabecera con dos cuerpos y abundantes nidos de cigüeñas.

Una imagen en hierro de un peregrino se ha colocado delante del conjunto, sirviendo de estupenda escusa a los peregrinos para hacerse la foto de su paso por aquí.

A poco más de un kilómetro, por el camino paralelo a la N-120, se alcanza San Miguel del Camino, con el constante tráfico como única distracción. Se entra en el pueblo dejando la carretera momentáneamente por la calle de la iglesia, dedicada al Arcángel San Miguel, contenía una imagen de Santiago del siglo XV, que fue trasladada al Museo de León. Una casa con flores en sus balcones llama la atención.

Poco más de 7 km hay hasta el siguiente pueblo Villadangos del Páramo, al que llegamos pegados a la carretera, entre tierras de cultivo que algunas parecen estar abandonadas. Se puede sellar la credencial a la entrada del pueblo que es el mismo sello que en el Ayuntamiento.

En su plaza hay una estatua de Doña Urraca, ya que este lugar fue escenario de un enfrentamiento armado entre gallegos partidarios de ella y aragoneses partidarios de Alfonso I El Batallador, que se disputaban la posesión del príncipe Alfonso, hijo de la primera y futuro rey Alfonso VII .

Se entra y sale del pueblo por su Calle Real. Su iglesia está dedicada a Santiago Apóstol, patrón de la Villa.

Es un templo de planta de cruz latina de finales del siglo XVII o principios del XVIII. El retablo barroco está presidido por la imagen de “Santiago matamoros” del siglo XVIII.

Villadangos del Páramo cuenta con un moderno refugio, El Albergue La Santa Siesta, tiene una buena valoración y sugestivo nombre.

A la salida del pueblo, tras cruzar el canal de Villadangos, regresamos a la carretera, por la que se sigue hasta San Martín del Camino, unos tramos por pista de tierra paralela a la carretera y otros por el asfalto de la cuneta para completar los poco más de 4 kilómetros que hay de distancia.

En el Albergue-Hostal La Huella, a la entrada del pueblo, pernoctamos. Sitio con piscina y buenas instalaciones, muy recomendable.

RUTA ALTERNATIVA
Detallamos a continuación los datos técnicos y recorrido de la ruta alternativa

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta



















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK
Track de la ruta (archivo gpx)

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

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RESUMEN RUTA ALTERNATIVA
Por la variante de Villar de Mazarife nos quitamos el trasiego del tráfico, internándonos en el tranquilo páramo leonés, lejos del infernal ruido. Es lo más aconsejable, aunque pocos peregrinos optan por esta opción, quizás porque supone 5,52 km más de distancia respecto al camino clásico.

Nosotros elegimos separarnos de la carretera y continuar por esta variante, señalizada también con flechas amarillas y las típicas conchas de Santiago. Seguimos una pista de tierra, con ligera pendiente, que sale a la izquierda nada más pasar la fuente el Cañín.

Un nutrido grupo de ciclista extranjeros, que estaban haciendo el Camino en bicicleta, nos adelantaron a toda velocidad.

Pasamos una rotonda y descendimos hacia un nudo de comunicaciones, que nos obliga a pasar bajo la A-66 por un largo túnel, entrando enseguida en Fresno del Camino.

Un hito nos indica que desde aquí nos quedan 306,1 kilómetros para alcanzar nuestra meta.

Situado sobre el arroyo del Truévano que vierte sus aguas al arroyo de la Oncina, afluente del río Esla.

En el único bar del pueblo, que tiene el sugerente nombre de El Descanso de Fresno, paramos atraídos por un mensaje escrito en una pizarra "El día comienza con un buen café", esto sí que es marketing y no lo que se estudia en las Escuelas de Negocios.

Reconfortados por el descanso y las propiedades estimulantes del café, afrontamos con más ganas los 2 kilómetros que en suave ascenso nos separan de Oncina de Valdoncina, al que llegamos por carretera asfaltada y previo paso por encima de la línea de ferrocarril León-La Coruña. El nombre de esta localidad procede muy probablemente del latín uncina ‘curvada en ángulo’. No es fácil precisar si se aplicó al sustantivo val (‘valle en forma de ángulo’) o bien a una población (‘pueblo en ángulo’) que, a su vez, habría dado lugar al nombre del valle

Dejamos a la izquierda su iglesia, consagrada a San Bartolomé, y poco más que ver. Siguiendo su corta Calle Real, salimos de nuevo a la pista de tierra.

Atravesando el páramo, salpicado de arbustos y alpacas de cereal, en las que Ángel se dio el gusto de posar, y tras poco más de 5 kilómetros, llegamos a Chozas de Abajo.

Junto a una fuente bajo la sombra de unos árboles, sentados en unos bancos de madera nos dispusimos a tomar algo de fruta y frutos secos que nos vinieron muy bien. Su iglesia está dedicada a San Martín de Tours.

Por camino asfaltado llegamos a Villar de Mazarife. Esta localidad reivindica con fuerza el paso del Camino por sus tierras. Una antigua vía romana y el patronato del Apóstol son dos de los argumentos esgrimidos con más fuerza.

Nos acercamos a su iglesia, dedicada a Santiago, tiene un retablo de seis tablas, tres de ellas dedicadas a historias relacionadas con el Apóstol. En el centro del retablo está Santiago Peregrino. También se puede ver a Santiago en la aguas y en la batalla de Clavijo. El cuerpo principal es obra del siglo XVI, y del primer tercio del siglo XVIII la espadaña, la pila bautismal, gran copa de piedra pulida con bellos motivos ornamentales, data del primer tercio del siglo XVII.

Cuenta con varios albergues y bares. En el Albergue Tío Pepe, situado justo enfrente de la iglesia, paramos a comer un estupendo menú, cómodamente instalados en un patio adornado con aperos de labranza.

Con 21,5 kilómetros a la espalada, la barriga llena y el calor, nos replanteamos el continuar y pedimos un taxi que nos llevó al Albergue-Hostal La Huella, en San Martín del Camino, donde teníamos las reservas para pasar la noche. De esta forma haríamos una parte por el camino alternativo y otra por el tradicional.

De haber continuado, cruzaríamos la carretera de Santa María del Páramo a Villadangos, y en línea recta, después de caminar unos cinco kilómetros en suave descenso llegaríamos a la granja “Las Matillas”, un kilómetro y medio después, pasaríamos por el desvío a San Martín del Camino y por la pista de tierra, que entre campos de cereales, llegaríamos a Villavante

Se puede optar por seguir el desvío a Villavante, que queda a nuestra derecha y visitar su iglesia de Santa María de las Candelas, del siglo XVII, o continuar recto hacia una chopera, cruzar la vía férrea, la autovía AP-71 por un paso elevado, la N-120 y entrar en Hospital de Órbigo. Para los que hacen más de una etapa al día, ésta es una buena opción, aunque a costa de caminar 35,7 kilómetros desde León.

Una vez descansamos un rato en el albergue, nos fuimos dando un paseo a 
San Martín del Camino, nos acercamos a hacer unas compras para la cena y conocer su iglesia de San Martín de Tours, en cuyo interior están las estatuas de San Antonio Abad, San Martín, San Miguel y San Roque, protectores también de los peregrinos.

La iglesia, de humilde espadaña, está sumamente cuidada y con un retablo relativamente reciente, que preside un inmenso Cristo sobre un cuadro de tonos tenebrosos, a cuya izquierda se halla San Martín, el santo titular de la parroquia, montado a caballo y en actitud de cortar su capa para entregarla a quien la necesite.

En la placita de entrada de la iglesia existe una fuente y un curioso cruceiro con una virgen tallada en granito. Preside el pueblo un alto depósito de agua en forma de copa.

Una cena fría en la terraza del albergue, a la luz de las estrellas, junto a la piscina, puso fin a esta larga jornada por el extenso e interminable Páramo Leonés, que aunque llega a ser algo cansino, bien merece 3,5 estrellas.
Paco Nieto

FOTOS

ETAPAS DEL CAMINO FRANCÉS

miércoles, 15 de octubre de 2025

Excursión X538: Camino Francés. Etapa 21. Mansilla de las Mulas - León

FICHA
 TÉCNICA
Inicio: Mansilla de las Mulas
Final: León
Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia:19,1 Km
Desnivel [+]: 167 m
Desnivel [--]: 124 m
Tipo: Sólo ida
Dificultad: Baja
Pozas/Agua: No/Sí
Ciclable: Sí
Valoración: 4
Participantes: 5

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta



















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK
Track de la ruta (archivo gpx)

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RESUMEN
Nueva escapada para continuar el Camino de Santiago Francés, salimos de Madrid, sin mucho madrugar, en dirección a Rabanal del Camino, destino final de esta nueva aventura.

Vamos cargados de ilusión y ganas por completar otras cuatro etapas, con alguna baja, que hace que solo cinco hayamos podido apuntarnos en esta cita.

En el amplio coche de Tere se va muy cómodo, con sitio de sobra para maletas y mochilas. Al llegar a Tordesillas, paramos en el bar-hotel Doña Carmen, junto al río, a tomar café. La siguiente parada fue en Castrillo de los Polvazares, a 15 km del destino.

Tras recorrer sus empedradas calles, nos fuimos al restaurante Cuca La Vaina a degustar un estupendo cocido maragato, fenomenalmente atendidos por Miguel Centeno, que a final de año nos dijo que se jubilaba.

En Rabanal del Camino nos estaba esperando el taxista que nos llevaría a Mansilla de las Mulas. inicio de nuestra primera etapa, la 21 desde el inicio el ya lejano Saint Jean Pied de Port.

Llegamos a Mansilla con tiempo de dar un paseo por el pueblo, una vez dejamos las maletas en el Hotel Rural La Casa de los Soportales, el mismo en el que estuvimos en nuestra escapada anterior de primavera.

Nos tomamos un café y unos dulces en la Confitería Cafetería Alonso y nos acercamos a la rivera del río Esla, con su puente medieval de fondo. Las nubes y la muralla realzaron la bonita puesta de sol que nos ofreció la tarde. 

Las murallas representan la mejor obra de fortificación medieval de la provincia de León, datan del siglo XII, época en la que Fernando II repobló la villa, allá por el año 1181.

Cada cuarenta metros tenía unas torres albarranas que comunicaban con un muro anterior, hoy desaparecido. De las murallas se conservan amplios fragmentos de tapial y varios torreones almenados. Junto a la Puerta del Castillo se ubica un impresionante Monumento al Peregrino, levantado en el lugar por ser Mansilla nudo de caminos, punto de unión entre el Camino de Santiago Francés y la Calzada Romana (o vía Trajana).

La localidad fue llamada «Mansella» o «Mansiella» por los romanos y el apellido de las Mulas le viene por las importantes ferias de ganado equino, caballos, yeguas, burros y mulas, que aquí se daban.

Nos acercamos a ver los últimos rayos de sol, enrojecidos entre las nubes, pasado el puente medieval. De vuelta, paramos a picar un poco en el Albergue El Jardín y nos fuimos temprano a la cama para acometer temprano la salida.

Al día siguiente, desayunamos en el albergue y con los primeros destellos del día nos pusimos en marcha mientras las calles se desperezaban del tranquilo sueño con el que se duermen.

Pasamos bajo el Arco de la Concepción, la puerta de la muralla, de las cuatro que hubo, que en mejor estado se conserva.

Llegamos a la Iglesia de Santa María, del siglo XVIII, y por la plaza del Pozo salimos de Mansilla por el antiguo puente de piedra, precedido de un cruceiro en el que nos hicimos unas fotos.

El puente, sobre el río Esla, tiene ocho bóvedas de cañón y una longitud de 141 m. Se trata de una obra medieval que data del siglo XII y que fue rehecha en 1573. Llevaba abundante agua.

Abandonamos Mansilla de las Mulas por un camino que parte a la izquierda de la N-601, bajo los colores otoñales de sus numerosos árboles. Un hito nos indica que estamos a 329,5 Km de nuestra meta.

A nuestra izquierda, campos de maíz de los que Ángel se hace con una mazorca. Al poco, sobrepasamos el desvío al monasterio de Santa María de Sandoval, conjunto monástico de arquitectura cisterciense del siglo XII, declarado monumento histórico-artístico, pero del que no quedan sino ruinas.

Este tramo es muy llano y recto. Poco antes de llegar a Villamoros de Mansilla, disfrutamos de un bello amanecer.

Este pueblo, a poco menos de 5 km de Mansilla, no es necesario cruzarlo, pero es una buena alternativa para evitar momentáneamente la carretera y su siempre peligroso arcén.

Un mural dedicado a los peregrinos nos sirvió de fondo para hacernos algunas fotos. Su parroquia está dedicada a San Esteban, obra del siglo XVI-XVII.

Fue encargada por Sebastián de Prado en 1790, como así figura en la leyenda que hay sobre el escudo que se encuentra encima de la puerta principal.

Ya de nuevo en la N-601, continuamos hasta alcanzar Un oasis en el Camino, un área de descanso con encanto donde poder tomar algo y hacer algunas compras, además de sellar la credencial.

Por una pasarela, entre árboles de ribera, cruzamos el río Porma, con bonitas vistas de su puente, que da paso a Puente de Villarente, perteneciente al municipio de Villaturiel.

La localidad toma su nombre de su puente de 17 bóvedas, que ya fuera nombrado en los textos del Códice Calixtino, donde es descrito como "enorme", uno de los más largos del Camino. Bajo uno de sus arcos pasamos.

Su iglesia está dedicada a San Pelayo. En el Museo de León se conserva una tabla del martirio de San Pelayo del siglo XV procedente de un retablo de la desaparecida iglesia de Villarente.

De claro pasado jacobeo, es conocido por haber promovido la primera «ambulancia para peregrinos». En realidad, esto tiene relación con una singularidad del antiguo hospital del siglo XVI, fundado por un canónigo de León, y que hoy ha sido reconvertido en un restaurante. Entre las disposiciones del hospedaje figuraba la de establecer como regla la obligatoriedad de tener siempre a punto una mula para trasladar hasta León a los peregrinos enfermos o impedidos.

A la salida de esta localidad, cruzamos la N-601 y continuamos por una pista que sale a la derecha.

Atravesamos un prado y el Canal de Arriola, antes de evitar la A-60 (autovía León-Valladolid) a través de un largo túnel que pasa por debajo de la carretera.

Entramos en Arcahueja por una zona recreativa con buena fuente y lavadero, con una inscripción indicando que hasta Santiago quedan 307 Km. Atravesamos Arcahueja por la parte posterior del pueblo, como era de esperar, por la calle Camino de Santiago, cruzamos la plaza del Peregrino, con una llamativa canasta de baloncesto incluida.

Un poco más adelante, pasamos junto al cementerio, que queda a la derecha. Retomamos la pista de tierra, que rodea, por la parte norte, el núcleo de Valdelafuente, acercándonos a contemplar su iglesia, dedicada a San Juan Bautista y San Mamés, y su hermosa fuente, junto a una zona de descanso.

En la cafetería Santa Fe paramos a tomar un aperitivo, con pincho de tortilla incluido. A partir de aquí, irremisiblemente se juntan camino y carretera, para iniciar un ligero ascenso al alto del Portillo, por una pasarela peatonal que salva esta circunvalación, desde donde nuestra vista alcanza ya toda la magnitud de la capital de León, con las torres de la catedral como faro.

Un suave y agradable descenso nos fue acercando a la ciudad, pasamos junto a la antigua iglesia de San Pedro, reconvertida en Centro de Interpretación de las Tres Culturas.

Cruzamos el río Torío por una pasarela peatonal, precedida de un antiguo lavadero techado y unos enormes maceteros.

A la derecha contemplamos Puente del Castro, del siglo XVIII, que da nombre al barrio, que nos dio la bienvenida y el acceso al casco urbano de León.

Unos restos testifican que hubo otro puente, sustituido a partir de 1778 por el actual, de estilo neoclásico.

Unas vieiras de bronce ancladas en el suelo nos marcan el Camino. Proseguimos por la avenida Alcalde Miguel Castañón, pasamos frente a la vistosa fuente de Santa Ana y llegamos a la plaza de Santa Ana. Junto a la iglesia del mismo nombre. Su origen se remonta al siglo XII y pertenecía a la Orden del Santo Sepulcro, aunque en el siglo XVI pasó a la Orden de Malta.
Junto a ella había un hospital de leprosos (lazareto) y un cementerio de peregrinos, ambos ya desaparecidos. En su interior se conserva parte de su estructura medieval y unos interesantes esgrafiados renacentistas.

Continuamos por la calle Santa Ana hasta la Plaza Mayor para finalmente acabar en uno de los sitios más esperados de todo peregrino: la Catedral de León.

La Catedral es sin duda una de las más bellas del Camino y del mundo. Un prodigio de luz y cristal, engarzados por los maestros del gótico. Sus 737 vidrieras (distribuidas en 125 ventanales, 57 óculos y tres rosetones) ocupan una superficie de 1.800 metros cuadrados y confieren al interior una mágica luminosidad en perpetua mutación, a medida que el sol avanza.

En la parte derecha de su portada central, dedicada a la Virgen Blanca, se halla una estatua de Santiago sobre un pedestal, visiblemente desgastado por la secular costumbre de los peregrinos de frotar en él sus medallas, bordones, o simplemente sus manos, a fin de conseguir la protección del Apóstol en lo que resta de Camino.

Sus orígenes se remontan al siglo X cuando durante la época de la reconquista cristiana parte de las antiguas termas romanas del siglo II sirvieron como base del nuevo Palacio Real. El recién nombrado Rey de León Ordoño II que meses antes obtuvo una victoria contra los árabes en la Batalla de San Esteban de Gormaz decidió construir, como gesto de agradecimiento a Dios, la primera basílica de la ciudad sobre su palacio.

Años más tarde se inició la construcción de la catedral románica promovida por la princesa Urraca, hermana del difunto rey Ordoño II, para que se convirtiera en un templo acorde a las aspiraciones de la cristiandad románica, consagrada durante el reinado de Alfonso VI el 10 de Noviembre de 1073.


El levantamiento de la actual catedral, que presenta un depurado estilo gótico francés, comenzó en el año 1205.

Tras un parón de las obras, finalmente en 1255 se reanudaron bajo el patrocinio del obispo Martín Fernández, con el apoyo del rey Alfonso X el Sabio.

Lo más llamativo del exterior de la Catedral de León es su fachada occidental con sus dos torres góticas de 65 y 68 metros respectivamente, diferentes entre sí.

Esto se debe a que se construyeron en siglos distintos. La torre norte o Torre de las Campanas fue la primera en ser terminada, mientras que la torre sur o Torre del Reloj se terminó casi cien años después.

Entre la parte inferior de las dos torres se encuentra el tiple pórtico principal del siglo XIII que da acceso al templo.

En la parte superior del pórtico se puede observar el gran rosetón central con vidrieras de finales del siglo XIII. En su interior cuenta con el coro de sillería más antiguo de España.


Tras deleitarnos con la contemplación de esta maravilla, fuimos a recoger las maletas al Hotel Spa Paris, aunque en realidad dormiríamos en 2H Living León, de la misma cadena.

Son apartamentos muy modernos, situados en la calle Fray Luis de León, con cocina, baño, gimnasio, jacuzzi y sauna que no desaprovechamos.

Comimos en el Bigote del Marqués, un restaurante cercano y tras acomodarnos en los apartamentos y disfrutar de un relajante baño y sauna, nos fuimos a dar una vuelta por el casco histórico de la ciudad subidos en el tren turístico que muestra los lugares más emblemáticos de esta histórica ciudad, que junto con la propia Compostela, alberga el conjunto artístico más importante del camino.

Después, nos internamos en el afamado Barrio Húmedo, llamado así por sus incontables bares y restaurantes.

Quisimos terminar el día cenando en el mítico bar La Bicha, pero estaba cerrado, lo acabamos haciendo en El Altar, muy próximo a él.

De vuelta a los apartamentos, preparamos todo para el siguiente día, dando así por finalizada esta etapa que califico con 4 estrellas.
Paco Nieto