domingo, 29 de marzo de 2026

Excursión X561: Rambla de Los Molinos y Paraje La Mearrera desde Almansa

FICHA TÉCNICA

Inicio: Almansa
Final: Almansa
Tiempo: 4 a 5 horas
Distancia: 13,7 Km
Desnivel [+]: 125 m
Desnivel [--]: 125 m
Tipo: Circular
Dificultad: Baja
Pozas/Agua: Sí/Sí
Ciclable: Sí
Valoración: 4
Participantes: 16

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta

















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK
Track de la ruta (archivo gpx)

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN RELIVE
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RESUMEN
Programamos esta ruta atraídos por un entorno natural único cercano a Almansa (Albacete), con la idea de conocer después su histórico castillo.

El paraje de la Mearrera ó Rambla de los Molinos está situado al sur de la población de Almansa  a unos 3 kms del centro urbano, y ocupa una superficie aproximada de 330 has. El entorno es un bosquete de ribera que se asienta sobre la Rambla de los Molinos al que confluyen varios cursos de agua estacionales y nacimientos de pequeñas fuentes y arroyos de caudal discontinuo, como el arroyo de Los Rosales, Fuentes de Santa María y el nacimiento de la Mearrera.

Quedamos en el amplio aparcamiento que hay junto al recinto ferial y en cuanto estuvimos todos, echamos a andar, callejeando por el pueblo para pasar junto al bar Las Cañas, donde comeríamos al finalizar la primera parte de la excursión.

Pasado el supermercado Consum, salimos a campo abierto, siguiendo un camino que cruza la carretera de Yecla y poco después, las vías de tren, punto en el que hay que extremar la precaución. En ligero ascenso y con bastante viento, nos acercamos a un pinar, que bordeamos por la izquierda.

Alcanzamos la pequeña cumbre del Cerro Montizón, donde hay una figura de un soldado a caballo y un monolito que recuerda la Batalla de Almansa, que se produjo durante el conflicto internacional de la guerra de sucesión española el 25 de abril de 1707, en este preciso lugar.

En el enfrentamiento, las tropas de Felipe de Anjou (nieto de Luis XIV de Francia y, que había sido proclamado rey como Felipe V, mandadas por el duque de Berwick, derrotaron a las del archiduque Carlos de Austria, comandadas por Henri de Massue y el Marqués das Minas

Éstos contaban con 42 batallones de infantería, y 60 escuadrones de caballería, de 100 jinetes cada uno, mientras que los borbónicos dispusieron 50 batallones de infantería y 81 escuadrones de caballería, formando ambos ejércitos con dos líneas de profundidad. Paradójicamente la única representación española era la del regimiento Valencia de 300 hombres al mando del coronel Riera en el bando borbónico.

La batalla no fue decisiva para el fin del conflicto internacional, pero sí abrió las puertas hacia el reino de Valencia que, como consecuencia de esta batalla, fue ocupado por las tropas borbónicas.

En la actual Comunidad Valenciana todavía pervive el dicho: «Quan el mal ve d'Almansa, a tots alcança» (Cuando el mal viene de Almansa, a todos alcanza), o «De ponent, ni vent ni gent» (De poniente, ni viento ni gente), recordando esta derrota.

Desde el año 2007, con motivo del Tercer Centenario de la Batalla, se viene realizando durante el fin de semana del 25 de abril diferentes actividades, manifestaciones y una recreación Internacional de la Batalla con más de 300 participantes de diferentes países de Europa.​ Además, Almansa cuenta con un museo-centro de interpretación a los pies del castillo.

Descendimos hacia el Molino de las Higueras, reconvertido en granja, un poco más abajo se puede apreciar los restos de la represa desde la que se alimentaba el molino.

Aquí iniciamos el recorrido por la ruta de la Rambla de los Molinos, muy bien señalizada en todo su recorrido con postes rojos.

Antiguamente, sobre este espacio se encajaba un sistema de acequias y azudes, que optimizaban el tradicional uso agrícola de la vereda de la rambla y permitían aprovechar la fuerza de las aguas para realizar la molienda del grano en los numerosos molinos que se distribuyen a lo largo de la Rambla.

De los nueve molinos existentes (Molino Último, Molino de la Tabalina, Molino de los Álamos, Molino de la Torre, Molino del Tejar, Molino Alto, Molino de las Higueras, Molino de las Monjas y Molino de la Balsa), algunos han desaparecido por completo, mientras que los restantes se mantienen en diferente estado de conservación.

Un cartel da cuenta del interés ecológico y paisajístico de este entorno, que se ve reforzado con la vocación de educación ambiental y la riqueza etnográfica de este paraje

Nos internamos en él, siguiendo los caprichosos recovecos de la Rambla de los Molinos, que llevaba bastante agua.

En numerosos punto, el agua se remansa en grandes pozas, favoreciendo una vegetación de ribera, compuesta básicamente por olmos, álamos y chopos como especies mejor distribuidas, acompañadas de algunas especies menos abundantes como sauces, taráis, nogales, acacias, espinos, tilos ailantos, castaños, zarzas etc..

Hay carteles dando cuenta de la vegetación y la fauna que podemos contemplar, ésta última ligadas a la propia agua, como ruiseñores, carriceros, oropéndolas, carboneros, currucas, etc …. y a especies características de la zona de pinar y campos de cultivos adyacentes, como rapaces, paseriformes y pequeños mamíferos, reptiles y anfibios. Todo un paraíso.

Cruzamos un hermoso pinar, siguiendo un sendero junto al agua. Pasamos frente a una casa pintada de verde y llegamos a una pista de cemento, a ambos lados hay charcas que embellecen el lugar, continuamos por la izquierda de la pista, bordeando lo que fue el Molino del Tejar, hoy reconvertido en casa particular.

Enseguida llegamos a un lavadero de ganado, utilizado antiguamente porque estamos en una vía pecuaria.

Un cartel da cuenta de las 18 vías pecuarias que recorren el municipio de Almansa, así como los diferentes tipos existentes según su anchura (cañada, cordeles, veredas y coladas).

Un poco más adelante, bordeamos el Molino de la Torre, de paredes blancas, en el que se puede ver el azud que le aportaba el agua al cubo, por donde se precipitaba el agua que movía las piedras del molino.

Bajamos una escalera y seguimos por la ribera del barranco, protegidos por una valla de maderos, un tramo muy bello.

Cruzamos el Arroyo de los Rosales y nos acercamos a ver los restos del Molino de los Álamos, situado cerca de donde se unen la Rambla de los Molinos y el Arroyo de los Rosales

Subiendo unos escalones, alcanzamos el final del sendero, donde termina este precioso paraje que cuenta con un nacimiento en forma de fuente de un caño y una chorrera a la que llaman la Mearrera, cuyas aguas contribuyen al caudal del Arroyo de los Rosales.

Tras parar en este bello rincón pata tomar el tentempié de media mañana, iniciamos el regreso por donde habíamos venido, intentando no repetir camino cundo era posible.

Poco después de pasar el Molino del Tejar, en la bifurcación en la que se puede elegir el Camino Violeta o el Rojo, seguimos, a la derecha, por éste último.

Pasamos junto a una alberca que estaba llena de agua cubierta por una capa verde y llegamos al Molino Alto, antiguo molino harinero rehabilitado para su uso como Aula de Naturaleza y Centro de Interpretación Ambiental.

Está equipado con una sala de interpretación que ofrece una interesante panorámica del medio socio-económico, natural y físico del término de Almansa.

Cuenta también con laboratorios de flora y fauna, y salas de informática y proyecciones. Además, la maquinaria de molienda del antiguo molino ha sido restaurada para su aprovechamiento didáctico y etnográfico, en su exterior cuenta con un mirador de las estrella.

Un cartel muestra el aspecto del cielo en cada estación del año y una flecha apunta a la posición de la estrella Polaris, con indicación de la distancia a la que se encuentra de nosotros, nada menos que a 433,8 años luz.

Continuamos hasta recuperar el trayecto común para, al poco, abandonarlo por una preciosa senda que sale a la derecha y sigue el curso de la Rambla, rodeada de vegetación, junto a un cañaveral. Un par de veces vadeamos, sin dificultad, el agua del arroyo y salimos a campo abierto, por terrenos de cultivo, al encuentro con un túnel bajo las vías del ferrocarril.

Paramos allí a reunirnos todos y por una pista de tierra, continuamos hacia la carretera N-430 de acceso al pueblo.

Siguiendo el camino paralelo a ella, entramos en Almansa por donde hay una gasolinera, encaminándonos hacia el bar Las Cañas, donde nos atendieron estupendamente y comimos muy bien.

Por la tarde la mayoría del grupo se acercó a conocer el Castillo de Almansa, pasando previamente por el Parque Reyes Católicos, la Plaza de Jaime I y la Iglesia de la Asunción.

Al monumento se accede desde la Plaza de Santa María, a través de unas amplias escalinatas. Al inicio de las mismas se encuentra la Oficina de Turismo del municipio, donde se compran las entradas.

Esta fortaleza medieval del siglo XIV fue construida por Don Juan Manuel sobre cimientos almohades del siglo XI, en la cima del cerro del Águila, de acceso difícil, que ayudaba a su función de baluarte defensivo. Se divide en varios recintos a distintas alturas o niveles, que van desde la barbacana defensiva que es el más bajo, hasta la torre del homenaje que es el más alto.

Su recinto amurallado está adaptado a los desniveles del terreno, con torreones cilíndricos en las esquinas y almenas en todo su perímetro. El cerro del Águila tiene forma amesetada, alargada de norte a sur, y el castillo se adapta de forma asombrosa al terreno sobre el que se asienta. Se trata de una fortaleza de 100 metros de largo por 30 metros de ancho y 73 de alto . La muralla es de buena mampostería con torres semicirculares en los ángulos y barbacana para defender la entrada. Fue declarado Monumento Nacional en 1921.

La la detallada visita, el grupo regresó a los colles disfrutando del ambiente festivo del pueblo, dando así por finalizada esta excursión que bien merece 4 estrellas.
Paco Nieto

FOTOS

domingo, 22 de marzo de 2026

Excursión X560: Las Tres Cimas de la Sierra de Crevillente

FICHA TÉCNICA

Inicio: Ermita de San Cayetano. Crevillente
Final: Ermita de San Cayetano. Crevillente
Tiempo: x a x horas
Distancia: 13,3 Km
Desnivel [+]: 685 m
Desnivel [--]: 685 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas/Agua: No/Sí
Ciclable: En parte
Valoración: 5
Participantes: 22

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta

















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













TRACK
Track de la ruta (archivo gpx)

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN RELIVE
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RESUMEN
Más de una vez, viajando hacia Murcia por la A-7, me ha sorprendido la imponente silueta de la Sierra de Crevillente, al mirar a la derecha al pasar cerca de esta población. Por eso me hacía ilusión recorrerla.

Está situada en un entorno de llanura, luce como un auténtico estandarte y se alza sobre la planicie atrayendo miradas tanto por sus dimensiones como por sus formas y colores, al estar compuesta principalmente por materiales calcáreos de las edades jurásica, cretácica y miocena, con importantes formaciones rocosas, crestas y barrancos, resultado de procesos geológicos y erosivos que han modelado la sierra a lo largo del tiempo.

Ejerce de frontera natural entre las comarcas del Bajo Vinalopó (a la que pertenece Crevillente) y la Vega Baja del Segura, al sur de la sierra, y el Medio Vinalopó, en la ladera norte o de umbría de la sierra.

Quedamos en el Área Recreativa Parque de Montaña San Cayetano, muy cerca de la Ermita de San Cayetano, a la que se llega andando porque la carretera está cortada al tráfico un poco antes, acabando en dos aparcamientos no demasiado grandes.

Se accede por el Camino del Canal (no hacer caso a las señales de prohibido, sólo personal del canal) y tras cruzarlo, a la altura del Club de Tenis Crevillente, se sigue una pista asfaltada que después pasa a ser de tierra, aunque con bastantes baches en su tramo final.

Nuestro objetivo es realizar un recorrido de los más completos y atractivos por el cordal principal de esta bella sierra, ascendiendo, por este orden, a La Vella (838 m), punto más alto de la Sierra de Crevillente, el Alto de Sant Juri (812 m) y el San Cayetano (818 m), popularmente conocido como Picacho (o Picatxo),

Cuando llegamos todos, con el aparcamiento a rebosar, iniciamos la ruta dirigiéndonos a un mirador desde el que se tienen unas bonitas vistas de la Ermita de San Cayetano y su entorno.

Descendimos por unas escaleras que acaban en un puente colgante que da acceso al área recreativa, en la que abundan las mesas y bancos de madera, también dispone de un refugio, servicios y fuentes.

La ermita data de finales del siglo XVII y es considerada una de las más antiguas de la localidad. Tuvo una historia azarosa, en la que fue derruida por dos veces y vuelta a construir, la última restauración es de primeros del 2009. Aquí interesante información de ella.

No pudimos contemplarla por dentro porque estaba cerrada. Al pie de ella sale una bonita senda, entre pinos, que asciende paralela al Barranco de San Cayetano, también llamado Els Anouers, por la que continuamos. Hasta la cima de La Vella nos esperan 430 metros de desnivel en 4,3 Km.

El sendero asciende en este primer tramo con poca pendiente entre pinos, pasa por una zona de roca escalonada y zigzaguea adaptándose a los arroyuelos que desembocan en el barranco.

Ignoramos un desvío que sale a la derecha y otro más adelante a la izquierda, hasta dar con una pista que seguimos a la izquierda (PR-CV 110), es la carretera sin asfaltar de Catí.

La pista es ancha y casi plana, lo que nos viene bien tras el esfuerzo de la subida. De frente tenemos el cerro de Sant Juri y, detrás de él, asoma la punta del Picacho.

Al alcanzar el Collado de Sant Juri, surge la posibilidad de subir al cima de La Vella por la cómoda carretera de servicio de las antenas, en unos 3,2 Km, o por un sendero que sigue la cresta, mucho más corto, de 1,2 Km, y con mejores vistas.

Aconsejados por Javi, gran conocedor de la zona, todos preferimos la segunda opción, a sabiendas que el ahorro de distancia se pagaría con una mayor pendiente y menos comodidad, pero compensándolo con creces las impresionantes panorámicas que la cuerda ofrece.

Cada vez más cerca La Vella, a lo lejos las Sierras de Callosa y Orihuela.

Cada cual a su ritmo fue subiendo por el cordal, que pasa por una zona de rocas, tras la cual se modera la pendiente en un colladito y finalmente asciende a la cumbre, coronada por un vértice geodésico y una torre con gran cantidad de antenas.

Aquí paramos a tomar el tentempié de media mañana mientras algunos subíamos al pedestal de tres círculos escalonados en el que se eleva el vértice geodésico.

Este es un punto habitual de encuentro de ciclista, que suben por la carretera y por eso había unos cuantos.

También hay un monolito coronado con la rosa de los vientos y varias inscripciones alrededor. Desde el vértice geodésico hice un vídeo de 360º de todo lo que se divisa desde este inigualable mirador.

Es una excelente atalaya sobre el Bajo Vinalopó y parte de la Vega Baja. Al sureste queda el embalse de Crevillente y el Parque Natural del Hondo. Hacia el sur se ven las sierras de Callosa y Orihuela, por el noroeste la sierra del Algaiat y al este el mar.

En días despejados incluso se alcanza a ver la Sierra de Cartagena y las islas del mar Menor.

Tras el descanso, seguimos por la carretera de las antenas (PR-CV 279), en descenso, por la que subían, despacio, o bajaban, a toda velocidad, los ciclistas.

La carretera da una cerrada curva, de donde parte un sendero que se dirige al Puntal de Matamoros (GR-330), que dejamos para otra ocasión.

A unos 300 metros abandonamos la carretera y el GR, para continuar por el PR-CV 270, que continua por la derecha, en dirección a la Casa de Catí, más conocida como Casa del Tío Mariano, a la que llegamos en leve descenso por un bonito sendero que combina pinares con bancales de almendros. Son varias casas, de robusta edificación pegadas al camino, aunque la mitad están sin tejado. Frente a la casa también se encuentra una casa-cueva que está en uso.

Pasada la casa, el sendero pasa a ser camino ancho de tierra que enlaza con el PR-CV 278, que se dirige a otra cas conocida como El Coronel, rodeada por una alambrada y chumberas y custodiada por un manso perro, que echado a la sombra, ni se inmutó a nuestro paso.

Desde aquí iniciamos la subida al Sant Juri, son 220 metros de desnivel en 1,4 Km de recorrido.

El estrecho sendero asciende entre pinos, pasa junto a una pequeña cueva donde seguramente se resguardaba el ganado y da un par de curvas para minimizar la pendiente.

Ignoramos un sendero que sale a la izquierda, que baja al Collado de Sant Juri, y en el siguiente cruce, dejamos el PR-CV 278, que va hacia el Picatxo, sin pasar por la cima del Sant Juri, y seguimos rectos por el PR-CV 110.3 que nos lleva a lo alto de la segunda cumbre de la ruta.

El Sant Juri ofrece unas vistas panorámicas espectaculares de lo recorrido hasta el momento y de lo que nos queda por recorrer. No tiene vértice geodésico, pero sí un montículo de piedras bastante grande, desde el que tomo un vídeo de todo el entorno.

Tras la breve pausa, continuamos por el cordal, ahora en descenso por el lado contrario al de subida.

El descarnado sendero se adentra al poco en un pinar, donde se vuelve más amable, alcanza un collado e inicia una tímida subida hasta el cruce donde comienza la subida al Picatxo.

Aquí unos pocos prefirieron ahorrarse esta cima, el resto ascendimos por el PR-CV 110.3 los 100 escasos metros de desnivel y 600 metros de recorrido hasta la rocosa cumbre.

El sendero discurre por un bosque de pinos, pasa por un pequeño collado, donde en Navidades instalan un Belén y solo al final deja de estar bajo sombra, a pocos metros de alcanzar la calcárea cumbre, que tiene una cresta estrecha que, salvando las distancias, me recordó al Paso de Mahoma del Aneto.

Nuevas vistas espectaculares y nuevo vídeo de las panorámicas que desde aquí se disfrutan.

Como hacia un poco de viento más bien fresco, decidimos bajar al encuentro con nuestros compañeros y tomar en el cruce los bocadillos todos juntos.

Antes de abandonar la cumbre, me acerqué a contemplar el curioso arco rocoso que la naturaleza ha creado bajo la cima, sin duda, gracias a un desprendimiento que le dio esa singular forma.

A la que descendíamos, Javi me llevó a conocer el aljibe en el que hace muchos llegó a beber, está tapado por una trampilla de hierro, me cuenta que en su interior había un cubo atado a una cadena para poder sacar el agua.

La cadena estaba, pero no el cubo ni el agua. Tiene una profundidad de unos tres metros de profundidad.

Tras el descanso, iniciamos la bajada a la ermita, por el empinado sendero PR-CV 110, que en unos 2 Km desciende 400 metros, aunque lo peor no es tamaño desnivel, si no que, sobre todo el primer tramo, tiene mucha piedra suelta, por lo que hay que extremar las precauciones para no tener un accidente.

Con todo, nada puede impedir que un mal paso o un resbalón, aquí o en cualquier otro lugar, nos haga caer y lesionarnos.

Es lo que le ocurrió a una compañera apenas iniciado el descenso, con el desagradable resultado de rotura de peroné. Tuve que llamar al 112 porque no podía apoyar el pie.

Nos sorprendió la rapidez del Servicio de Bomberos del 112, que en menos de 20 minutos se acercó con un helicóptero del que bajaron por un cable dos socorristas, inmovilizaron la pierna y la subieron en brazos hasta el cielo para llevarla al hospital de San Juan.

Los dos que nos quedamos a acompañarla descendimos por el barranco, pasamos junto a unas cuevas y finalmente bajamos unos escalones, hasta dar con el resto de compañeros, que nos esperaban en las inmediaciones del Área Recreativa de San Cayetano, donde también había acudido la Guardia Civil por si necesitábamos ayuda. Un 10 para ellos y los bomberos del 112.

Le otorgo un 5 a esta ruta que ofrece estupendas vistas.
Paco Nieto


lunes, 16 de marzo de 2026

Excursión X559: El Dinosaurio y embalse de la Maliciosa desde la Barranca

FICHA TÉCNICA

Inicio: La Barranca
Final: La Barranca
Tiempo: 3 a 4 horas
Distancia: 9 Km
Desnivel [+]: 574 m
Desnivel [--]: 574 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas/Agua: No/Sí
Ciclable: No
Valoración: 4
Participantes: 7

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta

















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













TRACK
Track de la ruta (archivo gpx)

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN RELIVE
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RESUMEN
Después de pedirle a Paco Nieto que convocara ruta aunque él no estuviera y temerme que iba a estar sola, ¡¡¡sorpresa!!! nos apuntamos 7, ¡genial!. En esta ruta vamos a subir a volvernos a encontrar con el Dinosaurio de La Maliciosa, que hace mucho que no le vemos. 

Como atractivo adicional de la ruta, durante el recorrido veremos muchas formaciones rocosas peculiares, algunas con nombre y otras que quedan a la imaginación de cada uno. También veremos varios embalses, y la imponente Maliciosa nos acompañará gran parte del recorrido.

Iniciamos la ruta desde el aparcamiento de La Barranca, donde nos reunimos a las 10h los siete. Nos dirigimos al acceso del embalse del Pueblo de Navacerrada por una puerta metálica. El embalse estaba rebosando gran cantidad de agua, que caía con estruendo por la parte central de la presa.

Salimos del muro del embalse por la puerta del otro extremo y tomamos la senda que sale por nuestra derecha tan solo cruzar dicha puerta. Empezamos el recorrido por una cómoda senda, un poco cerrada en alguna ocasión, pero bastante reconocible.

Vadeamos un pequeño arroyo y pronto nos encontramos con la primera formación rocosa singular, llamada El Perro, por su parecido a un perro pachón.

Seguimos por una senda entre jaras y escobas, que nos lleva a la parte baja de El Dromedario, por clara alusión de su forma con este animal,  y lo rodeamos hasta acceder a su parte alta. Encaramada entre las rocas había una cabra atenta a nuestros movimientos.

Continuamos ascendiendo y nos encontramos con un cruce de sendas y lo que a mi me parecía un Dragón durmiendo, a poco de alcanzar la Cuerda de los Almorchones.

Quisimos cruzar la cuerda por un sitio lleno de jaras y matorral, pero fue imposible y nos volvimos para seguir la senda que desciende al fondo del barranco del arroyo Peña Jardinera, que cruzamos para continuar hacia la izquierda, por la senda que sube a La Maliciosa.

Abandonamos esta senda tras unos 300 metros, en una intersección a la derecha, señalizada por dos grandes hitos. Continuamos por un sendero muy reconocible con fuerte pendiente, rodeado de vegetación y magníficas vistas.

Superamos en su parte final una zona rocosa, que nos obliga a pequeñas trepadas, que nos llevan a los pies del Dinosaurio, un prodigio de la caprichosa naturaleza que ha moldeado con destreza y sin faltarle un detalle esta impresionante formación rocosa muy reconocible con forma de Tiranosaurio Rex. Nos hicimos un montón de fotos con este fondo tan espectacular.

Continuamos descendiendo por el Cordal de Los Asientos. A cada paso nos encontramos más rocas con formas curiosas según la imaginación de cada uno, como un Caracol, unas Torres, una Maza y el famoso Tiburón, que a punto estuvo de engullir a Jorge M.

Terminando el cordal y en un collado, antes de alcanzar el Pico Jarator, nos desviamos a la derecha siguiendo una senda en bajada, rodeados de jaras, hasta llegar a la puerta de acceso al embalse de La Maliciosa.

Contemplamos el embalse, que estaba lleno, como nunca lo había visto y nos dirigimos al Collado de Majaespino, continuando por la pista que desciende paralela al arroyo de la Peña Jardinera, que es el que, aguas arriba, abastece al Embalse de la Maliciosa.

Unos metros más adelante y a la izquierda del camino, nos encontramos con la fuente de la Beceilla, de la que manaba un buen chorro de agua.

Llegamos al cruce con el río Navacerrada, que cruzamos por un puente y giramos a la derecha para subir por la pista del Camino de los Almorchones, con estupendas vistas de la Bola del Mundo aún con nieve, y que nos llevó de nuevo al aparcamiento de La Barranca, donde teníamos los coches.

Ruta fácil, con la única pequeña dificultad de las trepadas antes del Dinosaurio, pero que son muy poca cosa en comparación con lo que disfrutamos de todo el recorrido.

Terminamos comiendo en Navacerrada, en el restaurante El Segoviano, donde Carlos R nos invitó a las cervezas y los vinitos, muchas gracias amigo.

Por todo lo vivido, a esta ruta le otorgo 4 estrellas.
Pepa Santos