* Perfil, alturas y distancias de la ruta
TRACK
Nueva ruta propuesta por Raquel, en esta ocasión con el objetivo de subir a la
Peña Migjorn por el
Barranco del río Corquet y del
Carrascal Negro.
Quedamos en el pequeño aparcamiento que hay un poco más arriba de la Font de Roset, cercano a las peñas del Migdia (Mediodía).
Hasta aquí hay dos formas de llegar, una siguiendo un camino de tierra que pasa junto a la fuente, nada aconsejable porque está fatal, lleno de baches; y la otra opción, la más recomendable, ir siempre por camino asfaltado, siguiendo la
CV-800 y pasado
Jijona, a poco más de un kilómetro del desvío a
Torremanzanas, continuar por un camino asfaltado que sale a mano izquierda.
Ojo que
Google Maps intenta llevarte por el infernal camino de tierra, porque es un poco más corto que el otro, pero no hacerle caso. Pincha
aquí para ver las coordenadas del punto de salida. Desde el aparcamiento, salimos en dirección noroeste en busca del cercano cauce del
río Corquet, al que llegamos enseguida tras rebasar un avejentado depósito. Completamente seco, lo cruzamos sin problemas para continuar por su margen derecha siguiendo un tramo empedrado, dejando a nuestra derecha una presilla.
Al poco, alcanzamos una pequeña
cueva cincelada por el agua y más adelante, enseguida tenemos unas bonitas vistas a nuestra izquierda de la imponente
Peña del Roset desde los
Cuatro Barrancos, lugar donde cruza nuestro barranco con el de
Castalla. En este punto giramos a la izquierda para continuar, en dirección suroeste, por el cauce del
río Corquet que realiza aquí un cerrado meandro. Seguimos una tubería negra que va por el cauce y al llegar a una pequeña pared, hacemos una corta trepada para superarla.
Continuamos por el cauce del barranco, con unas estupendas vistas de los cortados que forma la ladera oeste de la
Peña del Roset, pisando suelo sedimentario en el que vimos incrustaciones fósiles de crustáceos, como sorprendentemente corresponde a estas tierras que hace millones de años eran el fondo de un mar tropical.
Proseguimos entre arbustos en flor, zonas despejadas y pedregosas, con rocas pulidas por el paso de las torrenteras, e impresionantes vistas de los cortados de la
loma de Morros de Cantón, en los que se atisban cuevas de grandes dimensiones. Varios barrancos nacidos en la
Sierra de la Peña Roja, como el
Barranco de los Corrales, van a dar al nuestro.
Por el fresco, umbrío y espectacular cauce rodeado de farallones impresionantes, alcanzamos la bifurcación que, a la derecha, en continuo ascenso, nos lleva a uno de los objetivos marcados del día: el
barranco del Carrascal Negro, por el que seguimos subiendo en dirección suroeste.
Este tramo es muy entretenido, entre carrascales y matorrales, con varias pequeñas trepadas que nos sacan por unos instantes del cauce para enseguida regresar a él.
Una última trepada, algo más exigente, nos conduce hasta el inicio del barranco, al pie de la pista que conduce a Ibi, junto a la cual se halla una balsa con agua para ser utilizada en caso de incendios forestales.
Superados los tramos de mayor dificultad de la ruta, seguimos por la pista hacia nuestra izquierda, al principio de cemento, para al poco pasar a ser de tierra y girar hacia el sur.
Alcanzado el cordal, pasamos por tres cimas, la primera bordea el Cabezo Redondo, que nos queda a la izquierda, la segunda Clot de Blanes, ambas a nuestra izquierda, y pasado el collado del Clot, la tercera cima, Peñarroya, con estupendas panorámicas de nuestra meta Peña Migjorn y de los imponentes cortados de su cara suroeste sobre Tibi, poblados por multitud de buitres.
Tras las inevitables fotos junto a los desafiantes y verticales acantilados, iniciamos el empinado ascenso a la cumbre, siguiendo el marcado sendero que sale en dirección sureste, alejándonos un poco de los cortados y que en 500 metros supera más de 100 metros de desnivel, un auténtico repecho que puso a prueba nuestras fuerzas.
Desde el vértice geodésico de
Peña Migjorn, situado a 1.226 metros las panorámicas son impresionantes, con
Tibi al oeste y
Jijona al este y al sur la
Sierra Grossa. Al resguardo de una encina nos tomamos los bocadillos, los postres y hasta café.
Tras el largo descanso, iniciamos el regreso, descendiendo unos metros por donde habíamos venido hasta alcanzar un poste informativo.
Aquí giramos a la derecha para descender con cierta pendiente, en dirección noreste, por un barranco de imponente desnivel hasta alcanzar el
collado del barranco del Choquero, con unas vistas de los cortados de la cresta de la
Migjorn de gran belleza. Un poco más adelante, nos introducimos en un frondoso pinar que nos proporciona una estupenda sombra, que agradecemos sobremanera. Rebasado el pinar, entramos en zona de matorral hasta alcanzar una pista, por la que seguimos en dirección norte.
Dejando atrás varios caseríos y plantaciones de almendros, en plácido paseo por el zigzagueante camino, cruzamos el
río del Cosco para, en suave ascenso alcanzar la
Font de Roset, manantial del que habitualmente fluye un poco de agua durante todo el año. Un banco con mesa de madera junto a la fuente puede servir para un buen descanso mientras se disfruta del paisaje y del barranco, con sus impresionantes formaciones rocosas.
Unos metros más arriba, alcanzamos el aparcamiento donde habíamos dejado los coches, dando así por terminada esta entretenida ruta entre barrancos y con impresionantes vistas desde los cortados y la cumbre del Migjorn y que bien se merece 4 estrellas.
Paco Nieto