Mostrando entradas con la etiqueta Arroyo de la Herrada. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Arroyo de la Herrada. Mostrar todas las entradas

lunes, 6 de abril de 2026

Excursión X563: Vuelta por el Hueco de San Blas

FICHA TÉCNICA

Inicio: Ermita de San Blas
Final: Ermita de San Blas
Tiempo: 3 a 4 horas
Distancia: 12,5 Km
Desnivel [+]: 284 m
Desnivel [--]: 284 m
Tipo: Circular
Dificultad: Baja
Pozas/Agua: Sí/Sí
Ciclable: Sí
Valoración: 4
Participantes: 8

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta

















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













TRACK
* Track de la ruta (archivo gpx)

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN RELIVE
* Ver esta ruta en Relive

RESUMEN
Queríamos hacer una ruta cómoda y sin complicaciones y, como hacia tiempo que no visitaba el Hueco de San Blas, me esta ruta me pareció una buena opción.

Nos reunimos en un ensanche de la pista, junto al abrevadero que hay próximo a la Ermita de San Blas, al que se llega por una pista de tierra, en buen estado, que sale a la izquierda, a la altura del km 3, nada más pasar la gasolinera de Repsol en la carretera M-611, que enlaza Soto del Real con Miraflores de la Sierra, pasando después junto a la Hacienda Jacaranda, dedicada a eventos.

Desde el pequeño aparcamiento, nos acercamos a ver la Ermita Humilladero de San Blas, erigida en un promontorio rocoso, en el término municipal de Miraflores de la Sierra. Construida en piedra con tejado de madera rematado con una cruz, en su interior, protegida por una reja y cristal, se encuentra una imagen del San Blas, patrono de Miraflores. A su lado hay un estupendo mirador, desde el que podemos contemplar unas vistas magnificas del Hueco de San Blas.

Consagrada el 13 de septiembre de 1641, se encuentra situada en un lugar en el que, según cuenta una leyenda, existía un poblado en el que un día cayó una salamanquesa en una olla, y todos los habitantes murieron envenenados y nadie quiso vivir allí jamás.

En la actualidad esta ermita cobra importancia el día 3 de febrero, festividad de San Blas, este día los vecinos de Miraflores de la Sierra se trasladan allí en romería. Se rememora la expulsión de las tropas napoleónicas de Miraflores de la Sierra allá por 1812.

Cuenta la leyenda que las fuerzas francesas acantonados en Colmenar Viejo asaltaron y saquearon el pueblo, finalizado el ataque hicieron noche en donde hoy se levanta la ermita. Los mirafloreños, ayudados por los guerrilleros que se escondían por los bosques aledaños, lanzaron un ataque nocturno en el que ataviados con cencerros a la espalda, simularon una estampida de ganado, haciendo huir a los franceses y recuperando el dinero y las joyas sustraídas.

En la romería, los pastores, con sus llamativos trajes, son los protagonistas, recordando la valentía de sus antepasados. Es tradicional comer patatas con bacalao y a la vuelta al pueblo se continúa la fiesta con suelta de vaquillas y baile en la Plaza de España.

Tras hacernos la foto de grupo, regresamos unos metros y continuamos por la Calle del Cormorán, pista de tierra que enseguida cruza el arroyo de San Blas. Continuamos por Los Eriales, una zona con pequeñas fincas y casas.

Superadas estas últimas, seguimos ascendiendo, por la izquierda un sendero, que enseguida cruzar por una pequeña losa de piedra el arroyo de los Eriales o de la Hoyuela, continuando por otra pista de tierra llamada Camino de la Peña del Madroño.

El amplio camino, en leve pendiente, está rodeado de matorral y robles, que se van haciendo más presentes cuanto más avanzamos. 

Superamos una barrera y nos introducimos en un pinar con excelentes vistas del embalse de los Palancares y cumbres de Cuerda Larga y La Pedriza.

A cuenta de éstas últimas, asistimos a un apasionado debate entre Juan y Carlos acerca de la ubicación de uno de los riscos, El Nevazo. Hubo que echar mano de un detallado mapa para aclarar el asunto.

Nos desviamos unos pasos a la derecha para fotografiar lo que ya va siendo las ruinas de la antigua Casa Forestal, sin tejado, sus muros de piedra han quedado desprotegidos.

Al parecer hace tiempo que se ha desmantelado el retén que estaba en esta zona.


Cruzamos un pequeño arroyo y a continuación el arroyo del Mediano Chico, más evidente, pero también seco, como el anterior.

Poco antes de alcanzar el hito de la Puerta del Hueco de San Blas, algunos nos desviamos a la izquierda para subir al pequeño Cerro del Hueco de San Blas, que con sus 1329 metros, sería la cota más alta de la ruta. Tiene unas excelentes vistas de toda la zona.

Descendimos hacia el hito, donde nos hacemos las inevitables fotos de nuestro paso por allí, e iniciamos el descenso, por la pista de la izquierda, hacia el arroyo del Mediano.

Este tramo estaba plagado de orugas procesionarias, que en largas hileras buscaban un lugar idóneo donde enterrarse.

Junto a unas rocas, paramos a tomar el tentempié de media mañana a la sombra y el rumor del agua del arroyo Mediano, un bello rincón que costó trabajo abandonar porque se estaba como en el paraíso.

Esta zona, por no ofrecer dificultad y tener buenas pistas, es frecuentada por ciclistas, como pudimos comprobar a lo larga de la mañana.

Tras el descanso, proseguimos por la senda de la Abutarda, una vez superado el arroyo de la Herrada, que viene de las proximidades del risco del mismo nombre.

Entre pinos, la pista va perdiendo altura por la ladera, mientras vamos desechando los míticos senderos que suben a La Pedriza, por los que más de una vez hemos transitado,

Superamos otra barrera, que impide el paso de vehículos, y alcanzamos el Aparcamiento Arroyo del Mediano, otro lugar habitual donde dejar los coches para adentrarse en el Hueco de San Blas, pero que deseché porque la última parte de la pista que accede aquí desde Soto, recordaba que estaba muy mal, lo que pudimos comprobar cruzando el Puente las Pozas, que salva el arroyo Mediano, poco después de unas bonitas pozas que forma sus aguas, de ahí el nombre.

A unos 200 metros del puente, la rasgada pista tiene un ensanche donde se pueden dejar los coches. A partir de ese punto, para nuestra sorpresa, han acondicionado la pista y está muy bien, ya podían haber llegado hasta el aparcamiento principal.

Cruzamos el arroyo Mediano Chico a la altura de una finca y comenzamos a bordear el embalse de los Palancares.

En el extremo donde está el muro de la presa, dejamos la pista para seguir una vereda que sale a la izquierda y que, en leve ascenso, al poco cruza el arroyo del Escaramujal.

La vereda es paralela a una pista que se dirige a la hacienda de Los Colladillos, vinculada al Opus Dei.

La vereda y la pista están separadas por una alambrada, pero a las puertas de la hacienda hay un portón que permite el paso a la vereda de haber seguido por la pista, como le ocurrió a parte del grupo.

El sendero pasa junto a un canchal y cruza el arroyo de los Eriales y enseguida el de San Blas, entrando en la pista que lleva al abrevadero, junto al que habíamos dejado los coches, debajo del alto donde se ubica la Ermita de San Blas.

Un estupendo y cuidado menú en el restaurante La Najarra de Soto del Real puso el broche de oro a esta excursión que califico con 4 estrellas.
Paco Nieto

lunes, 23 de octubre de 2017

Excursión X117: Hoyo Cerrado desde el Hueco de San Blas

FICHA TÉCNICA
Inicio: Hueco de San Blas
Final: Hueco de San Blas

Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia: 13,3 Km 
Desnivel [+]: 842 m 
Desnivel [--]: 842 m 
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas/Agua: No/Sí
Ciclable: No
Valoración: 4
Participantes: 5

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta






















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK
* Track de la ruta (archivo gpx)

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RESUMEN
Es ésta mi segunda excursión por el Hueco de San Blas, valle que me sigue pareciendo uno de los más apartados y tranquilos de la Sierra de Guadarrama. Resguardado en la cara sur de la Cuerda Larga, gana por muchos puntos en sosiego y paz a los de La Fuenfría, La Barranca o al valle del Eresma, lugares sometidos desde hace mucho tiempo a una gran presión turística, por no hablar de la Pedriza, que obligó a su cierre parcial y regulado desde hace ya más de un año.

Sin embargo, no está exento de peligros medioambientales, a pesar de estar dentro del espacio protegido que limita el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama. En este interesante artículo, se da buena cuenta de ello.

Y para disfrutar de este maravillo entorno nos acercamos desde Soto del Real, por una remozada pista que rodea el embalse de los Palancares hasta llegar a una explanada que hace de aparcamiento, a poco de cruzar el arroyo del Mediano por un puente.

Desde el pequeño aparcamiento iniciamos la ruta en dirección noroeste, encontrándonos enseguida con una barrera que cierra el paso a vehículos por la pista forestal llamada “Senda de la Abutarda” , que seguiremos unos 2,2 km para desviarnos por el cortafuegos que con gran pendiente nos sale por la izquierda, nos esperan unos 160 m de desnivel en unos 600 m de distancia

Para alivio de nuestras piernas, alcanzamos una pista, que cruzamos, y la pendiente se suaviza un poco, en este segundo tramo, conocido como Cordel de Prado Herrero, tenemos que ascender 120 metros en un kilómetro de distancia antes de alcanzar las primeras zetas, rodeados de esbeltos pinos albares, producto de la repoblación de esta zona en el siglo pasado. Este cordel era una vía pecuaria de origen medieval que, junto al Cordel de la Morcuera, servía a los pastores para subir con sus ganados a sus majadas estivales de la Cuerda Larga desde la cañada Real Segoviana.

El siguiente tramo, desde las primeras zetas a las segundas de éstas a Hoyo Cerrado nos supone remontar 200 metros de desnivel en 2 km de distancia, seso sí, muy divertidos por el incesante ir y venir al que nos obligaba el recorrido. Tras las últimas zetas una amplia curva a la izquierda se abre despejada para dar paso a las espectaculares vistas de Hoyo Cerrado, un circo glaciar de libro, aún más reconocible, si cabe, que el de Peñalara.

Discípulos de Macpherson Quiroga y Calderón –y luego los discípulos de éstos Hernández Pacheco, Carandell y Fernández Navarro– descubrieron un docena larga de hoyos glaciares en la sierra de Guadarrama, todos ellos formados hace 50.000 años, en el periodo Würm, cuando el avance de los hielos dejó Europa congelada, y casi todos situados en la cara sur de las cimas que se suceden desde el puerto de Cotos hasta el de Navafría.

El de Hoyo Cerrado, es un circo sin laguna, pero sí de blandas turberas donde el arroyo Mediano nace en forma de regato que culebrea en medio de la pradera.

En primavera es pura poesía, rodeada de los altos riscos que se extienden desde Bailanderos a la Najarra y que con nieve deben lucir aún más imponentes.

Tras dar cuenta de los bocadillo junto al nacimiento del arroyo Mediano, proseguimos, cruzando la pradera en busca de la senda que recorre la vertiente sur de la Cuerda Larga, por la Majada de la Porra, pasando por el arroyo de los Vitros y un par de miradores naturales, con unas vistas fantásticas del valle y la Pedriza, hasta llegar a donde se encuentran varias jaulas para capturar cabras, que son trasladas posteriormente a otros entornos naturales menos superpoblados.

La pena es que para facilitar el acceso de vehículos todo terreno a ellas, se construyeron pistas que dañaron gravemente el paisaje. Hasta aquí, desde el punto más alto de la ruta, hemos descendido 150 metros y recorrido 2,5 km.

Continuamos por una senda muy agradable, situada unas decenas de metros por encima de la pista, que desciende hasta dar con ella llegando al Reten de Miraflores, un cobertizo con mesa, que estaba ocupada por unos senderistas, por lo que no pudimos disfrutar del descanso que seguro proporciona. Desde las jaulas, hemos descendido 250 metros en 2,5 km.

Nos quedan ya sólo poco más de 2 km y poco más de 200 metros de desnivel, que recorremos descendiendo primero hasta llegar al cruce en el que han instalado uno de esos monolitos que señalizan Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, éste con el título de "Puerta del Hueco de San Blas".

Aquí se puede seguir la amplia pista a la derecha hasta el coche si no se tiene prisa, o cruzar como hicimos nosotros en línea recta por una finca en la que abundaban vacas curiosas que no paraban de observarnos mientras pastaban en estos primitivos pastizales, donde antaño lo hacían numerosos rebaños de ovejas merinas que trashumaban desde Extremadura o desde Colmenar Viejo, Chozas de la Sierra -actual Soto del Real- y algunos pueblos segovianos de arraigada tradición pastoril, como Arcones y Prádena.

Descendemos por la pradera hasta cruzar de nuevo el arroyo Mediano, y de allí, por la pista continuamos hasta llegar de nuevo a la barrera y el aparcamiento, inicio y final de la ruta.

En resumen, una bonita ruta que con nieve o más agua ganaría mucho más, y que califico con 4 estrellas sobre 5.
Paco Nieto