Distancia: 10,7 Km
Desnivel [+]: 214 m
Desnivel [--]: 214 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas/Agua: Sí/Sí
Ciclable: Sí
Valoración: 4,5
Participantes: 13
Desnivel [+]: 214 m
Desnivel [--]: 214 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas/Agua: Sí/Sí
Ciclable: Sí
Valoración: 4,5
Participantes: 13
MAPAS
* Mapas de localización y 3D de la ruta
* Mapas de localización y 3D de la ruta
PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta
TRACK
RESUMEN
El día lucia esplendido y con esa suerte nos pusimos en marcha encaminados a visitar el primer punto de la ruta: el Yacimiento Geológico del Cabezo Negro, uno de los lugares de interés geológico de relevancia internacional de la Región de Murcia, situado a las afueras de Calasparra.
Su valor deriva de la rareza de sus rocas en nuestro planeta, las lamproitas (rocas ultrapotásicas). Se trata de un pequeño cono volcánico achatado con unos 400 m de largo y unos 225 m de ancho, y con un cráter de 80 m de diámetro.
Siguiendo con la ruta, llegamos hasta el Mirador de las Lomas, donde pudimos contemplar un bello paisaje de campos de arroz regados por el serpenteante río Segura.
Desde allí y por un sendero de descenso pronunciado, llegamos al valle donde nos esperaba el Santuario de la Virgen de la Esperanza, (Patrona de Calasparra), un complejo de edificios que alberga: una ermita, un museo y el camarín con la Virgen. El Santuario es uno de los más visitados de España y se construyó sobre una antigua cueva donde se resguardaban los pastores y ganado.
Dentro hay un nacimiento de agua que permite oír su rumor constante manando. La estructura, está perfectamente integrada en la piedra de la montaña. Cuenta la leyenda que un pastor que guardaba su ganado en estas cuevas, excavadas por las aguas del río, encontró la imagen “La Pequeñica”, seguramente olvidada por algún caballero cristiano.
El pastor comunicó su valioso hallazgo a las autoridades eclesiásticas y civiles de Calasparra, que con los habitantes del pueblo vinieron alborozadas y quisieron llevarse la imagen para ser venerada en el pueblo pero la Virgen se hizo tan pesada para su tamaño, que todos comprendieron que era aquí, en la cueva, donde deseaba ser venerada, y decidieron, por tanto, acondicionarla.
Tras la visita al santuario, realizamos parada para reponer fuerzas en un rincón junto al rio y de allí encaminamos nuestros pasos por una senda paralela al cauce del río que se adentraba en un bosque de ribera de cañaveral, dirigiéndonos hacia la confluencia de los ríos Moratalla y Segura, fue todo un festival para los sentidos, pues nos deleitamos con el rumor del agua, el trinar de los pájaros, los verdes chopos, álamos, cañaverales, las lianas… dándonos la sensación de estar en un espacio encantado.
Se trata de la Reserva Natural de Cañaverosa, Espacio Natural Protegido de la Región de Murcia, con gran importancia debido a que en su interior alberga especies de fauna amenazadas como la nutria o el galápago leproso.
La diversidad de especies de flora y fauna, junto con las actividades tradicionales del entorno, como el cultivo del arroz de Calasparra, convierten a este lugar en un ejemplo de desarrollo sostenible.
Abandonamos el bosque por una senda que nos llevó hasta el Mirador del Campillo donde de nuevo recreamos la vista. Visitado el mirador volvimos sobre nuestros pasos para retomar el sendero que nos llevaría hasta Calasparra, municipio de partida.
Una vez en Calasparra, nos dirigimos al restaurante La Plaza, donde habíamos reservado mesa, y cuál fue nuestra sorpresa, al descubrir que se trataba de una pequeña iglesia transformada en restaurante. A modo de curiosidad, en el atril estaba la carta de platos y el altar ahora era la barra.
Por lo bonito del recorrido califico con 4,5 sobre 5 a esta estupenda ruta.
Kika Silvestre
FOTOS
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