Distancia: 4,5 Km
Desnivel [+]: 80 m
Desnivel [--]: 80 m
Tipo: Circular
Dificultad: Baja
Pozas/Agua: No/No
Ciclable: Sí
Valoración: 4
Participantes: 10
Desnivel [+]: 80 m
Desnivel [--]: 80 m
Tipo: Circular
Dificultad: Baja
Pozas/Agua: No/No
Ciclable: Sí
Valoración: 4
Participantes: 10
MAPAS
* Mapas de localización y 3D de la ruta
* Mapas de localización y 3D de la ruta
PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta
TRACK
RESUMEN
Me enteré que el Ayuntamiento de Hoyo de Manzanares organizaba, con la colaboración de Hoyo Cine, visitas guiadas a los decorados Golden City y me apunté para conocerlo.
Había realizado varias rutas por donde estuvieron los decorados, pero al no quedar nada de ellos, es dificil imaginar su aspecto y ubicación. Por esto la jornada prometía ser muy interesante ya que no solo se iba a hablar del tema, si no que también se realizaría un recorrido por la zona donde estuvieron.
Me acerqué ilusionado a la Casa de la Cultura de Hoyo de Manzanares, donde los organizadores nos dieron una charla previa, en la que nos contaron la historia y detalles de todo lo relacionado con los decorados para después realizar un paseo guiado a su emplazamiento, donde nos informaron de las películas rodadas y sus protagonistas, además de datos específicos de cada edificio, anécdotas y ubicación.
En el coloquio nos cantaron cómo se procedió, desde comienzos del siglo XXI, a recopilar los recuerdos y testimonios de todos aquellos que vivieron y participaron en la edad de oro del cine en Hoyo, de finales de los 50 hasta comienzos de los 70 del siglo XX, pasando por la documentación de todos los trabajos realizados, la recopilación y conservación tanto de objetos relacionados como de restos de platós de rodaje, hasta su valoración y difusión mediante actos públicos como el de hoy.
Con este objetivo, en 2015 celebraron la primera exposición Hoyo de Manzanares, un pueblo de película que dejó la semilla para una futura instalación permanente.
Otras iniciativas puestas en marcha han sido el Ciclo Hoyo de Manzanares, un pueblo de película, con el Festival de Country, el concurso de tapas, las visitas guiadas y, sobre todo, con el magnífico Concurso de Cortos Hoyo de Manzanares, que se celebra desde 2016 con gran aceptación, cada año con más raigambre y que ha vuelto a reactivar la producción hoyense.
Con todo esto aprendido, salimos hacia lo que fue Golden City o, como sencilla y familiarmente se conocen en Hoyo de Manzanares, los decorados, que constituyeron el primer poblado cinematográfico estable del Oeste en España y en Europa.
Con día nublado, iniciamos la ruta en la Plaza. Callejeamos en dirección suroeste hasta llegar a la Avenida de los Cantazos, por la que seguimos hasta dar con un camino de tierra, dejando atrás el pueblo.
Nos internamos en el Monte de Los Altillos, donde una serie de carteles informan de las posibles rutas que se pueden realizar, como es la Ruta Cruz de Pan o la Ruta Carboneros.
Cruzamos La Tejera y el arroyo del Chaparral, sin agua. Estamos rodeados de numerosos ejemplares de vegetación típica mediterránea: encinas, enebros y donde reina el cantueso, el tomillo, jaras y otras aromáticas que ponen su nota de color y de olor en esta adelantada primavera.
Enseguida nos internarnos en las praderas donde se construyeron los escenarios en los que se rodaron numerosas películas de Oeste.
Nos contaron cómo en 1962, Eduardo Manzanos Brochero, productor, guionista y director, en colaboración con los decoradores Jaime Pérez Cubero y José Luis Galicia, elige la ubicación en el monte de Los Atillos, propiedad del Ayuntamiento.
Fue determinante la ubicación de Hoyo de Manzanares, en pleno Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares, a tan solo 37 km de Madrid, que lo convierte en un enclave idílico en el que rodar en plena naturaleza.
Las construcciones fueron realizadas por un centenar de hombres que emplearon 75.000 horas de trabajo en total. Se utilizaron 30 kilos de dinamita y 500 metros lineales de barrenos para volar las tierras pedregosas. En total se emplearon 300 metros cúbicos de madera, 70 toneladas de cemento y medio millón de ladrillos, para erigir los edificios.
Ese mismo año se rodó la primera película El sheriff terrible y un año más tarde, en 1963, una de las más famosas, Por un puñado de dólares, un hito en la historia del cine mundial que supuso el nacimiento del género Spaguetti Western y en torno a la cual se reunieron tres grandes genios: Clint Eastwood, Ennio Morricone y Sergi Leone. Se llegarían a rodar, al menos, más de 50 películas de este género.
En este vídeo y en este otro se recrean escenas de esta cinta, mostrando respectivamente la entrada sur y norte de los decorados. Aquí nos hablan también de lo que supuso este hito.
Tras esta mítica película, los decorados Golden City acogieron el rodaje de más de 100 películas, creando un vínculo imborrable entre esta localidad y el mundo del cine.
Muchos de sus vecinos, cambiaron entonces los aperos de labranza, el ganado y las herramientas de cantería, por pistolas, sombreros vaqueros, arcos y flechas trabajando como figurantes. La llegada de la industria supuso también una auténtica revolución con la incorporación de las mujeres al mundo laboral. Aquí podemos ver testimonios de algunos de los participantes.
Nada más llegar a los Atillos, nos mostraron fotogramas en los que aparecía el cementerio que se utilizó como escenario de varias películas.
Más adelante, junto a unas rocas, contemplamos fotogramas de Bienvenido padre Murray (1963) y Cabalgando hacia la muerte El Zorro (1962) en las que aparecen estas mismas rocas.
Nos acercamos a uno de los pilones, que es lo único que se conserva de los decorados, quizás porque siguen siendo útiles para dar de beber al ganado.
Junto al primero, de color blanco, nos mostraron fotogramas de la película Mátalo (1970), en los que éste aparece.
Unos pasos más adelante, nos enseñaron dónde estaban, entre otros, los decorados del Saloon, el Banco, el Sheriff y en los que aparece el segundo pilón, hoy día pintado de azul, así como escenas de Por un puñado de dólares o La muerte tenía un precio, entre otras, en las que se muestran cumbres reconocibles de la Sierra de Hoyo, como son La Tortuga o Los Picazos.
Es fácil hacerse una idea de lo espectacular que debió ser trasportarse al Oeste Americano sin salir de Madrid.
A lo largo de la ruta se instalaron, en el 2019, una serie de carteles que con la App Vive Hoyo, de descarga gratuita, permite, en el enclave original de Golden City, recrear los escenarios que allí había a escala real.
Nos hicieron varias demostraciones y el resultado fue espectacular, de repente se podía ver en la pantalla del móvil lo que desafortunadamente ya no existe. Sin duda un excelente trabajo de documentación llevado a cabo por Asociación Hoyo Cine, en colaboración con el Ayuntamiento de Hoyo de Manzanares,
En el extremo sureste de la pradera se construyó otro cementerio, que aparece en varias películas. Nos mostraron algunos fotogramas de ellas.
En las descripciones, ponían tanta pasión los guías, que sin necesidad de la realidad aumentada, podíamos imaginarnos los decorados y los vaqueros recorriendo las calles.
Unos riscos cercanos sirvieron de fondo en películas como Cabalgando hacia la muerte El Zorro (1962), La tumba del pistolero (1964), Las pistolas no discuten (1964) o El sabor del odio (1968)
Proseguimos el recorrido, ahora girando hacia el oeste, apartándonos un poco del sendero hacia el sur, descubrimos en el suelo lo que queda del brocal de un pozo construido en piedra, que se utilizó en el rodaje de Dos caraduras en Texas (1965).
Recuperado el camino, unos metros más adelante llegamos a un cruce de senderos donde se levantó el el fuerte Fort Jackstone, para rodar El séptimo de caballería (1965) o Héroes a la fuerza.(1966).
Cerca de aquí, al igual que en otras ubicaciones no determinadas, se instaló un rancho, que fue utilizado en cintas como Gringo (1963) o El proscrito de Río Colorado (1965), del que tampoco queda ya nada.
En 1968 se añadió, frente al fuerte, una calle estilo Chicago, donde se rodaron películas de gánster y de cine negro, cuyo primer trabajo fue Tiempos de Chicago (1969) protagonizada por, entre otros, Peter Lee Lawrence, Guglielmo Spoletini y Ingrid Schoeller.
Y por increíble que parezca, cerca del fuerte, también llegó a reproducirse un barco, utilizado en la película El Corsario (1970).
Avanzada la década de los 70, los decorados fueron tristemente abandonados, convirtiéndose en la delicia de juegos de los chiquillos de la época. El progresivo deterioro hizo que a finales de siglo la ruina de los escenarios fuese completa y se decidió demoler lo que quedaba, para proceder a una reforestación de la finca.
Con la demolición de los decorados, al contrario de lo ocurrido con los del desierto de Tabernas, en Almería, se privó a los vecinos de Hoyo, y a los madrileños en general, de una parte importante del patrimonio material e histórico local y regional.
Además de en Hoyo, se utilizaron otros muchos escenarios, como los instalados en Colmenar Viejo, La Pedriza o Ciempozuelos. En este amplio reportaje se habla de alguno de ellos.
Con el objetivo conseguido, volvimos sobre nuestros pasos para retomar el sendero, que teniendo como referencia al frente la sierra de Hoyo, con Los Picazos y la Tortuga, nos llevó de vuelta al pueblo, ahora por el camino de su lado más occidental, donde, para otra de las películas, se instaló un poblado indio, dando así por finaliza esta cinematográfica ruta en la que disfruté mucho conociendo lo que este rincón de Hoyo esconde.
Le otorgo 4 estrellas a tan cultural ruta que recomiendo realizar aprovechando alguna visita guiada para sacarle el máximo partido.
Paco Nieto
FOTOS
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