sábado, 28 de febrero de 2026

Excursión X556: Embalse de Espejeras y Sierra de las Águilas desde Orito

FICHA
 TÉCNICA
Inicio: Orito
Final: Orito
Tiempo: 4 a 5 horas
Distancia: 11,7 Km
Desnivel [+]: 467 m
Desnivel [--]: 467 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas/Agua: No/Sí
Ciclable: En parte
Valoración: 4
Participantes: 15

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta

















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta












TRACK
Track de la ruta (archivo gpx)

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN RELIVE
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RESUMEN
Esta ruta tenía por objetivos conocer el Paraje Natural Municipal de Sierra de las Águilas y San Pascual desde Orito.

Orito es una pedanía del municipio de Monforte del Cid (Alicante), conocida por su santuario y la Cueva de San Pascual, un popular lugar de peregrinación y senderismo.

Nos reunimos junto al Convento-Santuario de Ntra. Sra. de Orito, que fue erigido por los frailes franciscanos alcantarinos sobre las ruinas de la ermita de la Natividad, a raíz del hallazgo de la diminuta imagen de la Virgen de Orito (42mm) en 1555. Tras este hecho se funda el Convento de la Virgen de Orito en 1562, cuya construcción finalizó en 1607.

Más tarde, también en el siglo XVI, se incrementó la devoción popular al tomar los hábitos el humilde pastor al que hoy se venera como San Pascual Baylón.

Se pueden contemplar en el Santuario la imagen de la Virgen, diversos cuadros de alto interés pictórico, así como la reproducción in situ de la celda en la que vivió San Pascual. Detrás del convento se halla la fuente Santa o de San Pascual.

Una vez reunidos todos, iniciamos la ruta saliendo por el Camino de la Sena, en leve ascenso, rodeados de viñedos, principal motor económico del municipio, basado en el cultivo de la uva de mesa embolsada con denominación de origen "Uva de Mesa Embolsada del Vinalopó". También abundan los almendros, que tuvimos la suerte de verlos en flor.

Pasamos junto a una casa en ruinas, situada junto a un enorme pino, donde la pista asfaltada, por la que hemos venido, pasa a ser de tierra. 

Un poco más adelante, los invernaderos de los viñedos dan paso a matorral, predominando el romero, que inundaba el camino con su característico aroma.

Nada más terminar de culminar una pequeña cuesta, nos deleitamos con las precisas panorámicas que el embalse de Espejeras regala, destacando el azul intenso de sus aguas con el agreste entorno que lo rodea. Es una enorme balsa dedicada al riego de los cultivos.

Hasta descender al embalse nos esperaba un empinado camino, pedregoso, rasgado por profundos surcos, excavados por las correnteras del agua, que hacían un poco penosa la bajada, al tener que ir con cuidado para no resbalar.

Al pie del embalse se encuentra un desagüe que conviene rodear para mayor seguridad, iniciando una fuerte subida, de 124 metros de altura en un kilómetro, por terreno descarnado que al poco se allana durante unos metros, desde donde se tienen una estupendas vistas del embalse.

Un par de ciclistas bajaron aquí por un sendero más empinado que el utilizado por nosotros en el ascenso.

Otro, más prudente, prefirió hacerlo por el nuestro. Tras una breve charla con éste último, continuamos el ascenso, nuevamente por terreno pedregoso y con fuerte pendiente, pero que al ser de subida, se lleva mejor que en bajada, porque el riesgo de resbalar es menor.

Un desvío a la derecha nos llevó directamente a la cumbre de la Sierra de las Águilas, situada a 505 metros de altura sobre el cercano mar.

Nada indica la cumbre, pues no posee vértice geodésico. A cambio ofrece unas espectaculares vistas de todo el valle y montañas del alrededor y un cortado vertical que quita el hipo.

Con tan estupendo encuadre paramos a tomar el tentempié de media mañana. Costó dejar tan excelente mirador y regresar sobre nuestros pasos, ahora de intensa bajada hasta el embalse, evitando las piedras sueltas que pueden hacernos caer.

Desde el embalse tocaba subir ahora la empinada cuesta por la que bajamos, hasta alcanzar un solitario árbol donde giramos a la izquierda para seguir una estrecha y empinada senda que nos lleva directamente a la cumbre del Alto de San Pascual, coronada por un vértice geodésico situado a 555 metros de altura. Desde el embalse, habíamos subido 173 metros en un kilómetro.

Tardamos un rato en reagruparnos, porque tal pendiente había hecho mella en el grupo.

Desde tan extraordinario balcón se puede ver desde parte del Benacantil y la Serra Grossa, hasta Aitana, pasando por Puig Campana y Cabeçó d’Or. En primer término, la otra parte de la Sierra de las Águilas, donde acabábamos de estar.

Tras hacernos la foto de grupo en el vértice geodésico, iniciamos el descenso, ahora no tan pronunciado, un poste nos indica el desvío que tenemos que hacer, siguiendo el PR-CV 179 para descender, hasta alcanzar un pinar.

Este tramo está muy bien señalizado, con postes de dirección en cada posible desvío.

Ascendimos una pequeña cuesta que nos situó en el Rincón de la Sena desde donde bajamos hasta dar con el Mirador de San Pascual, con bonitas vistas del valle. El sendero continua sin apenas pendiente hasta llegar a la ermita-cueva de San Pascual Baylón.

Anteriormente, esta cueva había sido refugio de pastores ante el mal tiempo.

Fue después de la beatificación del santo cuando se la llamó "Cueva de San Pascual", porque según la tradición habitó este lugar.

Se compone de dos habitaciones, una en donde se encuentra la talla en madera policromada del santo, así como todas las prendas de los peregrinos y otra (crematorio) situada un poco más abajo y utilizada para poner las tradicionales velas al santo.

Cada 17 de mayo se celebra la romería de San Pascual en la que intervienen miles de peregrinos procedentes principalmente de Elche, la Vega Baja, Almería y provincias de La Mancha

Este es el lugar más popular de la devoción al santo. Las vistas desde aquí son estupendas.

Tras alguna que otra petición al santo, descendimos hacia la zona de aparcamiento y mirador, continuando el descenso por la carretera, que pasa junto al monumento a San Pascual, de 6 metros de altura, realizado en piedra caliza, fiel reproducción de la que encontraremos en el interior de la cueva.

Una placa en él indica: "GLORIOSO SAN PASCUA, Tus devotos te levantamos este monumento, que nos recuerda tu presencia, en esta tierra de Orito, corazón del valle del medio Vinalopó, en este año que la iglesia celebra el primer centenario de tu patronazgo de los congresos y obras Eucarísticos. (Monumento bendecido el 4 de Mayo de 1997)

Un poco más abajo, a la izquierda, se encuentra un área recreativa con bancos y mesas de cemento, coronada por una gran cruz de Santiago, instalada por la Asociación Amigos del Camino de Santiago de Orito, emblema en forma de espada con punta de lanza y brazos terminados en flor de lis, simbolizando la defensa de la fe cristiana y el martirio del apóstol, originada en las cruzadas y asociada a la Batalla de Clavijo (año 844), representa al Apóstol Santiago y la orden caballeresca.

Ya solo nos quedaba seguir descendiendo por la carretera, que estaba plagada en sus cunetas de flores, bordear el camping de San Pascual y coger el desvío que por una pista de cemento nos conduce a una rotonda, desde la que cruzamos la urbanización Orito de San José hasta volver al inicio de la ruta.

En el restaurante El Hatajo de Orito comimos estupendamente, dando así por finalizada esta emotiva excursión, casi de peregrinación, por los lugares en los que anduvo San Pascual.
Paco Nieto

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